Estamos en pleno inicio del mes de vacaciones de verano para los chicos japoneses, y Kyosuke, Madoka, Hikaru y Yusaku van a pasar un tiempo en un hotel cerca de la playa. Algunos clientes del Abcb iban a ir pero cambiaron sus planes y le dieron los tickets al Máster, quien se los dio a Madoka y los otros.
Al llegar a la playa, oyen a uno de los surfistas decir que "Gran Lunes", una ola gigantesca, llegará al día siguiente. Según la leyenda, el primer lunes soleado de agosto, por la tarde aparece una ola impresionante. Los surfers siempre han intentado aprovecharla pero nadie aún ha conseguido dominarla.
Una chica bella y misteriosa pasea llevando una tabla de surf. Kyosuke se para a mirarla. "¿Pero es que no conoce la leyenda?", piensa.
Mientras, Kurumi y Manami usan sus poderes para ver si su padre se pone a pensar en la playa y de paso las lleve a ellas. El método parece efectivo.
De vuelta a la playa. El grupo se ha encontrado con el abuelo de Hikaru pescando, quien les cuenta una historia: hubo una vez el fantasma de una chica llamada Koto que vino a esta playa. Hace muchos años, ella era una bella campesina que vivía cerca de un castillo que se alzaba donde ahora está el hotel. El señor del castillo reclamó su presencia para que fuese su concubina. Había también un joven apuesto que se llevó a la chica la noche que se suponía que tenía que ir al castillo, pero los soldados aparecieron armados con arcos y las flechas volaron hacia ellos, cayendo los dos al mar. Koto, que siempre vaga solitaria en busca de su amor fallecido, tiene una cicatriz en su muñeca a causa de una flecha. Kyosuke traga saliva (siempre ha sentido miedo por esas historias). Hikaru hace constar que a Madoka también le disgustan las historias de fantasmas. Justo entonces ven a la chica que vieron antes con la tabla de surf. Madoka piensa que, de algún modo, parece triste por algo.
Esa noche, la misma chica tropieza con Yusaku, dándole un sobresalto. Cuando éste va a mirar en la hoja de huéspedes... ¡vaya! Su nombre resulta ser Koto. Hikaru y Madoka van a bañarse y la misma chica pasa junto a Madoka, quien se da cuenta de que tiene una cicatriz en la muñeca. Las palabras del anciano retornan a su mente y Madoka cree que esa chica puede ser realmente el fantasma.
Kyosuke y Madoka se encuentran fuera del hotel, y se van a dar un paseo por la playa. Discuten entre si la chica del hotel es o no el fantasma, y Kyosuke le cuenta a Madoka lo que descubrió Yusaku. Madoka en ese instante se tropieza con Koto, que está en la playa, y se desmaya. Kyosuke comienza a correr, pero en un ataque de valentía se da la vuelta y le grita a Koto "¡no la toques!", mientras corre para salvar a Madoka de las garras del fantasma.
Koto está completamente extrañada por el comprotamiento de Kyosuke: sólo estaba tratando de ayudar a Madoka. Resulta que al final Koto no es un fantasma. Ella había estado caminando por la playa hasta que pisó un trozo de cristal ("esta playa se está poniendo asquerosa", comenta). "No soy ningún fantasma, pero me gustaría poder ver uno", dice. Ella explica que su novio murió en esa playa hace tres años al intentar surfear sobre Gran Lunes. Dice que está allí para intentarlo mañana ella misma, pero "si él no pudo, entonces yo no creo que pueda, pero si no lo intento nunca le olvidaré y no podré casarme".
Koto le da las gracias a Kyosuke, preguntándole si Madoka es su novia. "Este puede ser el inicio para vosotros dos", dice, y se va.
Madoka se despierta de camino al hotel. "Buenos días", le dice Kyosuke. Madoka está preocupada, y pregunta si Koto era en verdad el fantasma. Kyosuke intenta hacerla creer que sí, pero no puede evitar partirse de risa.
Al día siguiente, Madoka se dispone a enfrentarse a Gran Lunes en el lugar de Koto. Todos están pendientes, pero ella dice "tranquilos, no pasará nada". Nadie se imagina que el fantasma del novio de Koto está allí.
Madoka va sobre la ola, pero casi al final la ola vence. Kyosuke trata de usar sus poderes para sacarla del agua. Hikaru quiere nadar hasta donde está Madoka pero Yusaku la detiene. De repente, Madoka reaparece sobre la tabla de surf. Más tarde, ella explica que una extraña fuerza la sacó del agua cuando ya pensaba que se iba a ahogar. "Supongo que fue el fantasma del novio de Koto", dice. Kyosuke sabe perfectamente lo que ha pasado, y no le da importancia al error de Madoka. Al final, Kyosuke celebra el día intenta surfear él mismo sobre la tabla de Madoka.