Segunda parte del episodio del Campamento de Tenis. Jingoro se despierta, quedándose alucinado al ver como está flotando lentamente sobre el paisaje. Es Kurumi quien está haciendo esto, naturalmente (está tratando de traerse a Jingoro hacia sí). Manami ve a su hermana usando los poderes y la detiene, mandando a Jingoro a las montañas.
Luego, vemos a todo el mundo aburrido contemplando el alucinante viaje de una pelota de tenis yendo de un lado para otro del campo. Komatsu y Hatta intentan pirarse, pero son cogidos. Kyosuke usa sus poderes de teletransportación y consigue escapar de la aburrida situación.
Ya junto al lago, Kyosuke se entretiene lanzando rocas al agua. Una chica que le recuerda a Madoka pero con gafas aparece por allí, llevando un sombrero amarillo que se parece al que Madoka le dio a Kyosuke. El viento sopla y hace que el sombrero caiga al agua, recordándole su primer encuentro con Madoka. Kyosuke va a cogerlo para devolvérselo, pero la chica le dice que no se preocupe. La chica se presenta como Kumiko, y en seguida sorprende a Kyosuke al preguntarle si está "soltero". Entonces le pregunta si hay alguna chica que a él le guste, y éste, sin pensar, le dice que n... no. Kumiko le agarra del brazo y salen a dar una vuelta, sin sospechar que Madoka les está vigilando desde detrás de un árbol.
Después de irse, Komatsu y Hatta le cuentan a Madoka que han visto a Kyosuke con una chica, y Madoka les dice que no se lo cuenten a nadie, pero justo entonces llega Hikaru preguntando si han visto a Kyosuke. Hatta casi lo echa todo a perder, pero es detenido por Komatsu.
Kyosuke y Kumiko corren sobre la hierba de las montañas. Kumiko cae y Kyosuke aterriza encima de ella, permaneciendo así un largo tiempo. Kumiko acaba ofreciéndose a Kyosuke, quien se da cuenta de que Kumiko está llorando, quedándose helado al verla. Es entonces cuando empieza a llover.
Mientras, Jingoro acaba de llegar gracias a los poderes de Kurumi. Manami riñe a Kurumi por haberse traido al gato en la mochila, y se ríe. Los relámpagos comienzan a castigar el cielo, y todos excepto Hikaru se esconden debajo de la mesa. Hikaru sale bajo la lluvia a buscar a su "darling", pero Yusaku la detiene, diciendo que es muy peligroso. Madoka, que por supuesto sabe lo de Kumiko, le dice a Hikaru que no salga, ya que eso podrí ocasionar más problemas.
En una cabaña abandonada, las ropas de Kyosuke y Kumiko se están secando junto al fuego, y los dos están en ropa interior. Kumiko se acerca a Kyosuke, llevando sólo una toalla y la "combinación", pero Kyosuke se gira hacia otro lado. "¿Por qué? Dime...", dice ella, y baja la toalla. "Lo siento...", dice Kyosuke girándose de nuevo. "¿N... no soy bonita?", pregunta dolida, y Kyosuke le dice con vehemencia que no, que ese no es el problema. "Eso no es algo que puedan hacer los estudiantes de secundaria", le dice como excusa.
Mientras, Madoka está tocando su saxofón mientras la lluvia no cesa de caer. Mientras toca, el sol comienza a salir, y Hikaru le dice "me voy a buscar a 'darling'". Fuera, todos recorren la zona gritando el nombre de Kyosuke. Madoka encuentra el pañuelo de Kumiko y aleja a los demás de la pista, diciéndoles que ella se va montaña abajo a buscarles. Va en la dirección del pañuelo.
De vuelta a la cabaña, ella está llorando, y dice "estoy muy avergonzada". Kyosuke le pide que se vista, justo en el momento en el que Madoka llega a la cabaña, caminando hacia ellos. Kyosuke se da cuenta de que Madoka está allí pero no sabe lo que hacer. Madoka entra, ve a Kumiko medio desnuda y los pies de Kyosuke que sobresalen por debajo de las ropas tendidas. Madoka aparta las ropas para comprobar que, efectivamente, se trata de Kyosuke (quien dice "¡hola!" sin mucha convicción), y se va. Kyosuke sale detrás de ella, pero Madoka se detiene y se gira lentamente. Está tan molesta que se llegan a contar ocho de esas "emociones" reflejadas en sus ojos como puntitos brillantes, y acaba por darle a Kyosuke otra "bofetada estilo Madoka". Kumiko se asoma a la puerta de la cabaña, suplic&aaute;ndole a Madoka que pare. "¡No hicimos nada! ¡Es la verdad! Lo siento, supongo que habría estado bien...". Kumiko explica que la van a intervenir en una operación muy delicada la próxima semana, razón por la cual estaba intentado acostarse con Kyosuke.
Al final, Madoka, Kurumi y todos los demás lanzan farolillos al agua para desearle a Kumiko buena suerte en su operación. "Esto lo haremos también el año que viene", dice Madoka. Los dos colegas quieren saber qué hizo con Kumiko todo este tiempo, y le cuentan que Madoka le vio irse con ella. Kyosuke se sorprende al pensar por qué Madoka no les detuvo entonces.
Más tarde, el grupo recibe una postal de Kumiko, diciendo que la operación fue un éxito y les da las gracias por todo lo que hicieron por ella. Kyosuke piensa "Kyosuke Kasuga: éste ha sido el final de gran círculo del verano".