Una mañana, Hikaru se acerca a Kyosuke y le da un diario. Esta resulta ser la nueva idea de Hikaru para mostrar su amor por Kyosuke. El diario no es un diario cualquiera, sino un diario que las parejas se intercambian y cada vez escribe uno de los dos. Madoka entra en la habitación donde están los dos, haciendo que Kyosuke se esconda con rapidez el libro detrás suya. Yusaku se pone celoso, pero Hikaru le dice que se controle.
Más tarde, Kyosuke se encuentra solo y decide hojear las últimas anotaciones de Hikaru en el diario. Es una enfermiza descripción de su osito de peluche, y lo que ella dice cuando habla con él. Kyosuke, deprimido, piensa lo que la gente diría si supiesen lo que Hikaru ha escrito en el diario. Kyosuke coge un boli y escribe un comentario educado.
La panda se encuentra en el Abcb aquella tarde. Hikaru comenta que ese día todos podrían ir a alguna parte. Por supuesto, a Madoka en particular no le agrada la idea de "compartir" a Kyosuke. Hikaru en ese punto estornuda y se suena la nariz, cosa que puede parecer insignificante, pero que resultará muy importante en el desarrollo de la trama.
Kyosuke se encuentra en casa más tarde, charlando en voz alta de lo infantil que es Hikaru, y que desearía que no le molestase más. Kurumi escucha sus palabras, y cuando Kyosuke se duerme Kurumi salta hacia él para darle una lección. Kyosuke se imagina cómo sería la vida sin Hikaru de por medio, yendo a comer con Madoka y dándose de comer el uno al otro.
Al día siguiente, el ambiente está muy raro. Un cuervo negro vuela hasta una ventana y cae al suelo. Todos están llorando a moco tendido. Komatsu y Hatta se acercan a Kyosuke y le cuentan que Hikaru ha muerto a causa de un extraño resfriado. Los dos muestran a Kyosuke la mesa de Hikaru con un ramo de flores sobre él. Kyosuke se niega a creer y se lanza contra un jarrón de cabeza. Al ver que nada ha cambiado y que la historia es real, Kyosuke huye de la escena.
Todos en Japón asisten al funeral. Una escena triste: incluso Jingoro está llorando. Madoka entra en la sala con lágrimas en sus ojos. Yusaku se inclina en una reverencia ante su ataud. Kyosuke es elegido para hacer el discurso de despedida, pero mientras se acerca al puesto, no puede hacer más que llorar.
Kyosuke y Madoka siguen a la procesión hacia el cementerio. En este punto Madoka ya ha estallado en lágrimas. Kyosuke le entrega a Hikaru un osito de peluche que él le regaló por su cumpleaños, para que sea quemado con ella. Yusaku encuentra un árbol en el que poder llorar.
Es el día siguiente a la muerte de Hikaru. Ahora vemos el efecto en los personajes de la serie. Komatsu y Hatta renuncian a sus perversiones para poder convertirse en buenos estudiantes. Madoka ha decidido partir hacia Estados Unidos para no tener que soportar los recuerdos que la presionan en Japón. Ella le dice adiós a Kyosuke y parte en una bicicleta. Cuando regresa a casa, Kyosuke se encuentra a su padre rompiendo unos negativos: está tremendamente afectado por su muerte, ya que Takashi esperaba convertirla en modelo. Sus hermanas se han rapado las cabezas y se disponen a convertirse en monjas de clausura. Incluso el gato ha adoptado una postura rutinaria golpeando una campanilla. El Máster está cerrando el Abcb, ya que la gente recordaría los días en los que Hikaru estuvo presente.
En este punto, Yusaku pasa con una mochila. Dice que se va a recorrer el mundo a pie. Kyosuke piensa, recuerda a todo el mundo sentado en el Abcb después del funeral, y comenta que desearía que Hikaru todavía estuviese con ellos. En ese instante, el fantasma de Hikaru aparece en la puerta, pero nadie se percata de su presencia. Kyosuke se despierta de este flashback, y sale corriendo hacia el cementerio. Usando sus poderes, intenta sacarla de la tumba, pero no lo consigue. Entonces, recordando sus poderes, decide trasladarse en el tiempo. Después de varios intentos fallidos tirándose por Las Escaleras, decide dejarlo.
En el cementerio, ve un presagio y una figura oscura que le dice que si quiere revivir a Hikaru, tiene que ir a la montaña y comenzar a cavar. Por supuesto, Kyosuke se acerca al sitio indicado y comienza a cavar lentamente. Ushiko y Umao hacen su aparición habitual de cada episodio. Kyosuke sigue cavando el túnel a través de la montaña hasta que ve una luz. Kyosuke ve a Hikaru corriendo hacia él. Él corre hacia ella y la abraza.
Kyosuke se cae de la cama aterrizando de boca. Al levantarse, ve a la figura oscura parada delante de él. La figura se quita su máscara y resulta ser su abuelo. Kyosuke se cabrea al sentirse manipulado y comienza a tratar de pelear. Después de que el abuelo le venza momentáneamente, Kyosuke se vuelve loco y lanza al abuelo contra la pared, ya que ahora sabe lo mucho que Hikaru significa para él. Kurumi sonríe al ver que su idea ha funcionado.
Kyosuke y Madoka están paseando y ven a Hikaru con Yusaku junto a un río. Hikaru tiene en sus brazos el osito de Kyosuke, y siente como si Hikaru fuese a suicidarse tirándose al río. Al final, resulta que Hikaru suelta al osito en una pequeña barca, simbolizando que quiere deshacerse de su niñez. Kyosuke corre hacia ella y le dice que eso es justo lo que más le gusta de ella. Hikaru hace que Yusaku salte al río a por el osito. Mientras Hikaru abraza a Kyosuke, Madoka mira sin impresionarse. Bien, esto parece demostrar que a Kyosuke le importa Hikaru, aunque en realidad ama a Madoka.