[Vista panorámica del exterior del apartamento de Madoka. Es noche temprana, el sol todavía tiñe de rojo tras ponerse. Dentro, se oye música mientras Madoka se viste frente al espejo del dormitorio. Tras darse los toques finales, oye un golpe en la puerta.]
Madoka: ¡Voy! [Camina hacia la puerta y mira por la mirilla. Satisfecha,
abre la puerta.] Keiko-san, ¡entra! Llegas temprano.
Kimura: [Asiente] ¡Un! Okaasan dijo que tendría que estar en casa
antes de las once, ¡así que quiero disponer de todo el tiempo que pueda!
Madoka: Bien. [Ambas salen del piso mientras Madoka cierra con llave la
puerta.] ¡Vámonos!
Narración de Kyosuke: Era el primer mes de verano. Mientras yo estaba de camping con Katsu, Hayashibara, Saito y Kasamatsu en el parque nacional Fuji-Hakone-Izu, Ayukawa y Kimura se encontraban con Akane y las gemelas Miyasato en Shinjuku para pasar la noche en la ciudad. Era una opotunidad para nosotros dos de conocer mejor a nuestros amigos. Por supuesto, esa era la idea...
[Vista de la estación de trenes de Shinjuku. Docenas de tiendas, restaurantes y otros comercios en la estación entretenían a miles de personas en una noche de fin de semana. En el andén de carga, cientos de personas iban y venían por la rampa mientras los trenes se preparaban para ir al próximo destino. Entre la gente, Madoka y Kimura salen por la rampa.]
Altavoz: Tren de Ikebukuro desembarcando... repito... tren de Ikebukuro
desembarcando. Próximo destino: Shin-Okubo...
Kimura: [Mirando alrededor con los ojos bien abiertos.] Guau... ¡mira
este sitio, qué grande!
Madoka: [Un poco sorprendida.] ¿Eh? ¿Nunca habías estado aquí antes?
Kimura: No... [Todavía mirando alucinada.] okaasan nunca me trajo aquí.
Madoka: [Conduce a Kimura a la salida de la zona de trenes.] Bueno, vamos.
¡Los demás nos están esperando!
[Vista del Raven's Antique Pub. Akane, Yoko y Yuko están sentadas en el primer nivel del complejo frente a la zona de espera del próximo tren.]
Akane: [Mira a su reloj.] ¿Cuando se supone que llega su tren?
Yuko: Ya, en cualquier momento. [Coge la última pieza de sushi y se la
traga.]
Yoko: [Que iba a coger el mismo trozo.] ¡Eh!
Madoka: [Entra en el pub y señala.] ¡Allí están!
Kimura: [Dando botes y agitando los brazos.] ¡Yu-hu!
Akane: [Camina hacia Madoka y Kimura.] ¿Estais listas?
Ambas Miyasato al unísono: [Uniéndose al grupo.] ¡Vamos!
[Vista del Inuhanten Pit Inn night club. El local muestra su antigüedad mediante tuberías expuestas y muros de hormigón. Una banda de música en vivo comienza su actuación, mientras una combinación de jazz y blues se oye desde el exterior en la calle. Madoka, Kimura, Akane, Yoko y Yuko pagan cada cual lo suyo y reciben un cupón para una bebida.]
Akane: Buena música... [ve las grietas en las paredes desnudas.] pero,
¿qué es este... decorado?
Madoka: Este sitio ha sido muy popular durante casi veinte años. Simplemente
le ponen más énfasis a la música que al ambiente.
Yoko: [Golpea con un dedo las tuberías expuestas.] Obviamente...
Yuko: ¿Has estado antes aquí, Ayukawa-san?
Madoka: [Asiente] Claro... [mientras entran en club propiamente dicho, se
hace cada vez difícil mantener la conversación. Madoka señala hacia una
de las mesas vacías.] ¡Vamos a sentarnos!
[Se las arreglan para caminar hasta la mesa vacía en una sección de suelo elevado. Tan pronto como se sientan, una camarera llega y les recoge los tickets de bebidas para hacer el pedido inicial.]
Akane: Yo tomaré un ron con cola.
Madoka: Para mí whiskey.
Kimura: ¡Para mí también!
Ambas Miyasato al unísono: ¡Cerveza!
Camarera: [Termina de anotar y cierra el block de notas.] ¡Arigatoo gozaimasu,
o-kyaku-sama!
Madoka: [A Kimura] ¿Seguro que podrás con el whiskey?
Kimura: [Mirada de sorpresa, y sonríe reafirmándose.] ¡Oh, no te preocupes!
¡Ya he tomado sake antes!
Madoka: Sabes... Katsu me hizo prometer que te vigilaría para que no
bebieses demasiado.
Kimura: [Parece un poco dolida.] ¡Hrumph!
[Algunos minutos más tarde llega la camarera con una pocas bebidas en la bandeja. Con cuidado pone cada bebida en la mesa, junto con una lista de las bebidas disponibles.]
Camarera: Si necesitan algo más, ¡volveré en unos minutos! [Reverencia
y se va.]
Akane, Madoka, Yoko, Yuko y Kimura: [Elevan sus vasos en un brindis]
¡Kanpai!
[Mientras pasa la noche, las bebidas comienzas a fluir alegremente, y la conversación comienza a animarse.]
Yuko: ...y me dijo "¡voy a ser un escritor de manga cuando sea mayor!"
¡Che! ¡Vaya imbécil que estaba hecho!
Akane: ¿Y qué ocurrió?
Yuko: ¡Le dije que se fuese al infierno! ¡No quiero a un tío que vaya a
ser un pobretón de mayor! [Más calmada] De todos modos, hay mucho tío libre
por ahí suelto.
Kimura: [Con nostalgia y una mirada triste.] ¡Pero tuviste suerte al tener
un novio! [Los ojos le comienzan a brillar con visiones románticas.] ¡Yo
quiero encontrar un novio! ¡Quiero encontrar a alguien especial
con quien compartir mi vida!
Yoko: ¡Dios mío...! Has leido demasiadas novelas. [Señala a Kimura.]
Bueno, no dejes que tu cabeza se quede en las nubes. No será tan divertido
cuando tu [sarcásticamente imitando el estilo romántico de Kimura.] "alguien
especial" te engañe con otra.
Yuko: [Con indignación a Yoko.] ¡Bueno, eso no fue culpa mía!
Akane: Oh, no empeceis otra vez...
Kimura: [A Madoka] ¡Tú y Kyo-chan habeis sido tan afortunados al encontraros
el uno al otro!
Madoka: [A Kimura.] Supongo que sí. ¿Pero por qué todavía no has conseguido
una cita? Eres una chica mona, ¿nadie te lo ha pedido ya?
Kimura: [Niega con la cabeza.] Okaasan y otoosan no me dejarían. Siempre
están ahí para decirme lo que hacer y a dónde ir. Sé que quieren lo
mejor para mí, pero algunas veces me siento como si no comprendiesen
lo que yo quiero. Tú sabes lo que se siente, ¿verdad?
Madoka: Bueno... [aparta la vista un instante] no, en realidad no...
Akane: [Intenta alejar la charla de tan inconfortable tema.] Bueno, ¿y
qué hay de esos Giants?
Madoka: [De repente ve a alguien en el otro lado del escenario.] ¡Oh,
mierda!
Akane: ¿Quién es?
Madoka: [Vacía su vaso, y lo coloca en la mesa.] Mi compañera de
habitación.
Yuko: ¿Y qué? ¿Te va mal con ella?
Madoka: No lo sé. Muchas veces es arrogante y condescendiente. A veces, tengo
la sensación de que está intentando hacer amigos pero no sabe como.
Kimura: [Se levanta.] ¡Eso tengo que averiguarlo!
Yuko: ¡Eh!
Madoka: Deja que vaya. [Con un halo de esperanza en su voz.] Si alguien
puede hacer que Ikemoto se abra a los demás, es Keiko-san.
[Con la música y los focos parpadeando alrededor de ella, Kimura lentamente se acerca a la mesa de Ikemoto. Ikemoto se está bebiendo pausadamente su bebida, haciendo que el hielo golpee contra el vaso. Un cigarrillo lentamente arde apoyado en el cenicero. Durante varios segundos, Ikemoto no reacciona ante la presencia de Kimura. Entonces con firmeza pone el vaso en la mesa.]
Ikemoto: [Irritada] Está bien, ¿qué es lo que quieres?
Kimura: [Un poco sorprendida por el abrupto saludo de Ikemoto.] Sólo quería
ver por qué estás tan triste.
Ikemoto: ¿Ah, sí? [La mira con condescendencia.] ¿Qué te hace pensar que
estoy infeliz?
Kimura: La mayoría de la gente sonríe cuando es feliz. [Dulcemente] Y tú
pareces estar muy solitaria aquí sola.
Ikemoto: [Se traga el resto de la bebida.] Quizá quiera estar sola.
Kimura: [Niega con la cabeza.] A nadie le gusta estar sola. Sino, ¿por
qué vendrías aquí?
Ikemoto: [Intenta responder pero la respuesta no llega.] ...
Madoka: [Desde detrás de Kimura] No sabía que te gustasen los sitios como
este.
Ikemoto: [Mira sorprendida un momento, y vuelve a poner la guardia.] ¿Qué
quieres decir con eso? [Da una calada y apaga su cigarrillo en el
cenicero.]
Madoka: [Indiferentemente.] Nada. [Piensa un momento.] ¿Por qué no te unes
a nosotros? Parece que te vendría bien un poco de compañía.
[Vuelta a la mesa de antes. La siguiente ronda de bebidas ya está en la mesa mientras Madoka, Kimura e Ikemoto se sientan.]
Akane: [A Ikemoto.] Así que están en finanzas. ¿Me recomedarías algo
en especial?
Ambas Miyasato al unísono: [Se inclinan hacia delante para escuchar.]
Ikemoto: [Condescendientemente] No tendrías el suficiente dinero.
Ambas Miyasato al unísono: [Se echan hacia atrás disgustadas.] ¡Che!
Madoka: Por cierto, llamó tu madre. Me pidió que te dijese que la
llamases.
Ikemoto: [Claramente desinteresada.] Por supuesto...
Madoka: [Piensa un momento.] Ya veo... [Vacía su vaso.] Es ella, ¿verdad?
Ikemoto: [Baja la bebida y enciende otro cigarrillo.] ¿Qué?
Madoka: Es tu madre. Necesitas a tu familia.
Ikemoto: [Retóricamente] ¿Tú crees? [Da una larga calada, haciendo que Yoko
y Yuko se tapen sus narices.] No necesito a nadie. Tengo mi propia carrera
y mi propia vida. Tengo seguridad financiera y estabilidad en mi vida, ¡y
haré con ella lo que crea conveniente!
Kimura: [Con inocencia.] ¿Por eso Ikemoto-san está bebiendo sola?
Ikemoto: [Casi desparrama el vaso.] ... [Se levanta.] Eso es, me voy.
Madoka: [Se levanta] Venga, vamos...
Yoko: [Protesta] ¡Pero si solo son las 8:30! ¿No nos vamos a ir ya a casa?
Madoka: [Piensa un momento.] Vamos a Dyson's Garage. Está aquí al lado y el
ambiente es mejor para charlar.
Akane: [Se levanta.] ¡Vale, a mí me parece bien!
[Las chicas salen en fila del club y llegan a la calle. Ikemoto le da la última calada a su cigarrillo y lo lanza descuidadamente al cenicero de la salida. La fresca brisa de la noche limpia el ambiente de intoxicación.]
Madoka: ¿Sabes lo que creo? Necesitas algo de emoción.
Ikemoto: [Anonadada] Sí, claro... no me digas lo que necesito.
Madoka: Sólo trato de romper el hielo.
Ikemoto: [Fríamente] Me gusta el hielo: déjalo donde está.
Yuko: [Igual de anonadada] Bueno, no vas a hacer amigos con esa actitud...
ni tampoco socios financieros.
Ikemoto: Llevo bastante bien mis negocios.
Akane: [Niega con la cabeza.] ¡Menuda amargada...!
Kimura: [Sonríe] ¡No te preocupes! ¡Las cosas se arreglarán!
[Justo cuando llegan al último carril del parking, Ikemoto de repente de detiene por completo. Señala a una zona vacía del parking y grita.]
Ikemoto: ¡¡¡¡KYAAAAA!!!! ¡ALGUIEN ME HA ROBADO EL COCHE!
Madoka: [Unos pocos segundos más tarde a Ikemoto.] Vamos, tenemos que
dar parte en el koban* más cercano. [A Akane.] ¿Por qué no llamas a un
taxi y nos vemos luego?
* Pequeño puesto de policía.
Akane: OK.
[Vista de la esquina frente al Isetan Department Store. Kimura, Yoko y Yuko están sentadas en un banco mientras Akane trata de hacer señales a un taxi que pasa.]
Akane: Mierda... parece que nunca puedes pillar un taxi cuando lo
necesitas.
Punk 1: Hey... no necesitas un taxi. ¡Nosotros podemos llevarte a donde
quieras ir!
Punk 2: [Hablando hacia el callejón.] ¡Mirad a estas señoritas, tíos!
[Por la esquina vienen tres tíos más vestidos con ropas de delincuentes. Para casi todos, sus intenciones son obvias.]
Kimura: [Alegremente.] ¿En serio? ¿Teneis un coche, chicos?
Yoko: [Amenazante.] ¡Quedaos con alguna otra, punkis!
Punk 3: [Con expresión de miedo fingido.] Ohh... ¡una durilla! ¡Baby, tú puedes
ser mi piba!
Punk 4: [Con una mirada lasciva.] ¡Yo me quedo con la bonita pelirroja!
Akane: [A Kimura.] ¡Ponte detrás de mí!
Punk 3: [Agarra la muñeca de Yoko] ¡Vamos! ¡Tú y yo nos lo pasaremos bien!
Yoko: [Se libera la muñeca de un tirón.] ¡TE LA HAS CARGADO!
Yuko: [A Yoko] ¿Estás loca? ¡Que son cinco!
Yoko: ¡NO ME IMPORTA! [Golpea al punky en la mandíbula.]
Punk 3: [Tose un poco de sangre y escupe dos dientes.] ¡SERÁ P***...!
[Saca una navaja y la abre. Los tros, viendo a su compañero herido, sacan
también sus armas.]
Yuko: [Echa hacia atrás a Yoko] ¡Ahora sí que la has hecho buena!
Akane: [Intenta mantener a Kimura tras ella.] Oh, mierda... ¡ahora sí que
estamos en un lío!
[Mientras los punkis avanzan, de repente el líder suelta su cuchillo y comienza a dar alaridos de dolor mientras se agarra la mano. Hundida en su mano hay una púa de guitarra.]
Punk 3: ¿Qué dem-?
Madoka: [Saliendo por la esquina.] ¡Perdeos, punkis!
Punk 5: [Avanza y trata de agarrar a Madoka por los hombros.] Je... ¡ven
aquí, pequeñ-! [Falla al echarse Madoka hacia un lado.] ¿Qué dem-?
<¡OOFFF!> [La rodilla de Madoka ha ido a impactar en el sitio
justo. Mientras se agacha hacia delante, ella le golpea en la espina
dorsal con el codo, haciendo que se desplome inconsciente.]
Punk 2: [Carga contra Madoka.] ¡Vas a pagar por esto! [Apunta hacia
Madoka. Ella bloquea el golpe, y le lanza un manotazo hacia el puente
de la nariz.] ¡¡ARRGGHH!! [Cae de rodillas mientras los ojos se le
llenan de sangre y lágrimas.]
Punk 3: [Con cuidado se arranca la púa de la mano.] ¡¡YEEOOWW!! ¡Kuso...
ahora vas a morir gritando! [Empieza a cargar hacia Madoka pero es
interrumpida por Yoko.]
Yoko: [Agarra a Punk 3 por el cuello de la camisa.] ¡Aquí el único que
va a gritar eres tú! [Le empuja hacia delante y conduce su rodilla hacia
sus piernas.]
Punk 1: ¡Vais a pagarlo caro! [Huye]
Punk 4: ¡Yeah! ¡Vais a lamentar lo que habeis hecho! [Huye]
Madoka: [Después de unos segundos de silencio, se levanta y se echa el
pelo hacia atrás.] Venga, vamos a dar otro paseo.
Ikemoto: [Sin habla después de ver la pelea.] ...
Yuko: [A Madoka] Guau... ¡estuviste increible!
Akane: [Asiente y sonríe] ¡Madoka-san siempre es genial!
Yoko: Mado... [De repente se da cuenta de algo.] ¿tú eres Madoka la Púa?
Madoka: [Ligeramente avergonzada.] Bueno, no me habían llamado así desde
hace años.
Yoko: Te recuerdo cuando nosotras estábamos con aq-
Yuko: [Le tapa la boca a Yoko con la mano.] Vaya, no les cuentes la
sórdida historia al completo.
[Mientras el resto de las chicas vagan hacia la siguiente manzana para parar a un taxi, Kimura se demora detrás.]
Kimura: [Mira hacia todos lados para asegurarse de que nadie está mirando.
Entonces mira hacia abajo hacia Punk 3, quien a duras penas recobra la
conciencia, cierra un ojo y saca y la lengua.] ¡Beeee...!
Madoka: [Agarra a Kimura.] ¡Vamos!
Kimura: [Mientras es arrastrada, agita un brazo al punky.] ¡Bye-bye!
Punk 3: [Limpiándose la sangre de la nariz, alcanza el interior de la
chaqueta y grita.] ¡ME VENGARÉ DE ESTA!
Kimura: [Intentando llamar la atención de Madoka señalando a lo que
el punky ha sacado.] Guau... ¿eso es una verdadera p...?
Madoka: [Con un miedo comprensible al ver lo que el punky ha sacado.]
¡Oh, mierda...! [Acelera el paso y alcanza a las demás chicas.]
[Detrás de ellos, más tíos vestidos con pinta de delincuentes salen de los callejones. Con rapidez comprueban el estado de Punk 3, quien todavía se retuerce por el suelo de dolor.]
Punk 3: [Apuntando a las chicas.] ¡Cogedlas! ¡Coged a esas chicas!
[A su orden, varios punkis más corren hacia las chicas.]
Madoka: ¡Uh, oh! ¡Ahora estamos en problemas!
Ikemoto: [Con furia a Yoko mientras corren.] ¡Todo esto es
culpa tuya!
Yoko: [Responde mientras corre.] ¿¡¿Culpa mía?!? ¡Estaba salvando
nuestras vidas!
Ikemoto: ¡No me hagas más favores!
Yoko: ¡Oh, no te preocupes por eso!
Akane: [Señala hacia un hombre arrancando su coche.] ¡Mirad! ¡Allí!
Ikemoto: [Hace gestos con la mano mientras corre.] ¡ESPERE! ¡POR FAVOR,
PARE!
[Llegan a un Mazda 929 sedan de color crema claro, abren las puertas, y se apilan dentro, ante la sorpresa del conductor, quien acababa de arrancar el coche. Tan pronto como entra la última persona, cierran las puertas.]
Kimura: [Mirando con curiosidad.] ¡Oh, mirad, ahí vienen!
Punk 3: [Desde fuera del coche a una corta distancia y acercándose.]
¡COGEDLAS! ¡COGEDLAS!
Ikemoto: [Desesperadamente al conductor.] ¡VAMOS VAMOS VAMOS!
[Con calma pero con rapidez, el conductor, un joven de pelo negro que rondará los treinta y pocos, suelta el freno, y las ruedas chirrian mientras se van. Detrás de ellos, los punkis callejeros gritan obscenidades, mientras miran a las chicas como escapan sin poder evitarlo.]
Ikemoto: [Con obvia tranquilidad.] ¡Oh, gracias a Dios que apareció!
¡Esos tíos estaban locos!
Conductor: [Asiente y sonríe.] Siempre contento de ser de ayuda. [Se
toca la gorra.] Soy Morita Takeo... <¡sigh!> ¡nunca sabes con
quien te encuentras hoy en día!
Ikemoto: [Asiente.] ¡Es verdad! Es bueno que... [Para cuando Yuko le toca
en el hombro.] ¿Qué quieres?
Yuko: [Con temor en su voz.] Uhh... hay algo que pienso que debería
saber...
Ikemoto: [Con irritación al ser interrumpida.] ¿Qué?
Yoko: [Con temor en su voz.] Este hombre no tiene las llaves...
Ikemoto: [Expresión congelada.] ¡Espera un momento! Quieres decir...
Akane: [Asiente con una nerviosa sonrisa.] Es un ladrón de coches y
está robando este...
Ikemoto: [Lentamente gira su cabeza hacia Morita y le mira con expresión
inquisitiva y miedosa.] Dígame que estás bromeando...
Morita: [Mira a Ikemoto y guiña un ojo.] ...
[Unas manzanas más tarde...]
Ikemoto: [Tan cortésmente como puede.] Mire, si nos deja en cualquier parte
le prometo que no se lo diremos a nadie. [No hay respuesta.]
Akane: [A las gemelas.] Os digo que se está perdiendo.
Ikemoto: [Indignada.] ¡No me estoy perdiendo! [Con unos modales excesivamente
deliberados.] ¡Estoy perfectamente!
Ambas Miyasato al unísono: [Asienten la una a la otra.] ¡Se está perdiendo!
Morita: [Al azar.] ¡Mirad, todo va a salir bien! ¡Sólo tengo que dejar este
coche, y vosotras os podeis ir. Soy un tío legal, ¡confiad en mí!
Ikemoto: [Incapaz de creer lo que está oyendo.] ¿Confiar en usted? Está
robando el coche de alguien, y llevándonos a quién sabe donde, ¿y nos
dice que confiemos en usted?
Morita: [Se encoge de hombros y sonríe.] Bueno, por alguna parte
tendremos que empezar...
[Después de unas pocas manzanas más...]
Morita: ...me dijo que tenía futuro. [Aclara su garganta.] Y ahí
teneis: sin trabajo y sin familia. [Se encoge de hombros.] No me fue
bien en la escuela, ni en los deportes, así que lo único que podía hacer
era...
Akane: [Tentativamente.] ...robar coches?
Morita: [Lo piensa, y asiente.] Si, supongo. Eso y un poco de trabajo
con las apuestas.
Ikemoto: [Miedosamente trata de ser amistosa.] Cambiar es bueno.
Madoka: [A sí misma, mientras trata de mantener la pista de por
dónde van.] Tendremos que esperar a la hora adecuada si queremos
salir de esta sin que nadie resulte herida.
Morita: Ahh... ¡aquí estamos!
[Mientras se acercan a un almacén, la puerta frontal de carga se abre. Dentro, hay varios coches en diversas etapas de desensamblaje. Alrededor hay varios hombres trabajando. Uno de ellos se acerca a Morita y le indica un sitio apropiado para detener el coche.]
Trabajador 1: [Con algo de agitación en su voz.] ¿Eh, quién está en
el coche?
Morita: [Al azar.] Se metieron en el coche mientras me le llevaba... son
inofensivas.
Yoko: [Furiosa] ¿¡¿INOF...?!? [Rudamente es bloqueada por Yuko.]
Trabajador 1: [Le hace señales a Morita.] Cuidaremos de ellas dentro.
[Vista del interior del almacén. Mientras Morita detiene el Mazda 929, varios hombres rodean el coche. Muchos de ellos están armados con pistolas y rifles. Unos pocos están vestidos con atuendos rigurosos de negocios. Mientras las chicas salen del coche, los trabajadores se detienen lentamente, mirando con curiosidad, mientras los más viejos con los trajes formales lanzan miradas de sospecha.]
Anciano 1: [Grave y seriamente.] ¿Quiénes son estas... chicas?
Morita: [Avanza.] Umm... vienen conmigo.
[Uno de los ancianos avanza y le suelta a Morita una bofetada en toda la cara.] <¡SLAP!>
Anciano 2: [Con furia.] ¿¡¿Qué eres, un estúpido?!? ¡Ahora le pueden
decir a la gente donde estamos!
Kimura: [Con una expresión alegre.] Oh, ¡nosotros no haríamos eso! ¡No
estaría bien!
Madoka: [Con esperanza, pero sabiendo que las posibilidades de que sean
creidas son prácticamente nulas.] ¡Es cierto! [A las otras] Ninguna
lo sabe, ¿verdad?
Akane: [Tratando de no perder la calma.] Cierto, pueden confiar en nosotras...
[A las Miyasato] ¿verdad?
Ambas Miyasato al unísono: [Nerviosamente.] ¡Un!
Ikemoto: [Casi balbuceando.] Ya ven, no hay nada de lo que preocuparse:
nosotras no diremos na...
Anciano 1: [Firmemente interrumpe con sarcasmo.] Llevad a la Sailor Senshi
arriba... [Fríamente.] Ya nos encargaremos de ellas cuando terminemos
nuestros negocios...
[Mientras las chicas son escoltadas escaleras arriba hacia la oficina del almacén, dos camiones de dieciocho ruedas cada uno entran en el almacén y son cargados con coches para transportarlos. Entre ellos hay un Nissan 300ZX negro que provoca la reacción de Ikemoto.]
Ikemoto: [Señala.] ¡MI COCHE!
[Vista de una oscura oficina en el nivel superior del almacén. Hay un escritorio cubierto con papel variados y algunos armarios ficheros cerrados con llave. Un puro arde y una botella de sake medio vacía está posada en el escritorio. Una antigua unidad de aire acondicionado está montada junto a una ventada, y el techo parece tener algunas señales de daño por culpa de la humedad. De repente, la puerta de la entrada se abre de golpe. Madoka, Kimura, Yoko, Yuko, Akane e Ikemoto son metidas a la fuerza en el cuarto por un guarda armado quien cierra la puerta con llave.]
Ikemoto: [Entra dando trompicones.] ¡Oh, Dios mío! ¡Esto no me puede
estar pasando a mí!
Akane: [Obviamente disfrutando de la incapacidad de Ikemoto de probar
su afirmación.] Sí, esta no es tu noche, ¿verdad?
Kimura: [Ofrece un paquete de caramelos de chocolate rellenos a Ikemoto.]
¿Quieres un caramelo? ¡Te hará sentir mejor!
Ikemoto: [Salta con sarcasmo.] Estoy en un almacén encerrada con un puñado
de tíos armados que están destripando mi coche en piececitas, ¿y crees
que un caramelito me va a hacer sentir mejor?
Kimura: [Con esperanza.] Bueno, al menos no te dolerá.
Madoka: [Observa por entre las barras.] ¡Mirad! [Mira mientras uno de
los camiones con coches cargados se va del almacén, con el 300ZX de Ikemoto
entre ellos.]
Yuko: [Decepcionada.] ¡Bueno, ahí va! ¡No lo vas a volver a ver otra vez!
¿Quién sabe a dónde lo llevan?
Akane: Un momento. [Coge un libro de encima de la mesa. Tiene varias entradas
como un libro de cuentas, pero las entradas están escritas en un estilo
de letras romanas al azar.] ¡Echad un vistazo a esto!
Yoko: [Mira sobre el hombro de Akane con confución.] ¡A mí me parecen
garabatos!
Madoka: [Mira sobre el otro hombro de Akane.] ¡A mí me parece algún tipo
de código!
Yuko: [Se encoge de hombros.] ¿Quién sabe lo que dice?
Kimura: [Mira bajo el brazo de Akane.] Dice "Nissans a Roppongi..."
Madoka: Bueno, es un buen intento pero... [De repente se para y mira
hacia abajo a Kimura.] ¿Qué has dicho?
Kimura: [Sonríe.] ¡He dicho que se están llevando a Roppongi el coche de
Ikemoto!
Yuko: [Mirada de incredulidad.] ¿Tú... puedes leer esto?
Kimura: [Brillante.] ¡Oh, claro! Está usando un código de encriptación
dual de 56-bits con una tabla XOR aleatoria de 2-bits para una secuencia
lógica de rotación hacia la derecha. [Saca el informe de la policía.]
Supuse que el coche de Ikemoto sería una de las últimas anotaciones, y
comparé el número del registro del coche con las últimas anotaciones
de cada columna. [Señala a una de las anotaciones.] Es justo esta.
Una vez que encontré la clave, usé la lógica inversa y releí los números
de la columna de destinos aquí. [Señala a la última columna de números.]
Los números dejan de ser legibles aquí, [señala a las entradas por
encima de las últimas siete anotaciones.] así que deben haber cambiado la
secuencia en algún momento del día de hoy. ¿Ne?
Madoka, Akane, Yoko, Yuko, Ikemoto: [Con miradas de absoluta estupefacción
en sus caras.] Ahh... hai.
Madoka: [A Kimura.] ¿Estás segura de esto?
Kimura: [Asiente y sonríe.] ¡Un! [Se pone roja admitiendo.] Bueno...
un 97 por ciento segura, más menos 0.5 por ciento.
Madoka: [Todavía de algún modo incrédula.] Ahh... ahora sí, Keiko-san.
[Para sí] Bueno, ahora sé por qué Kasuga-san no me ha pedido ayuda con
las mates durante este semestre. Pero por ahora, [comienza a mirar
a su alrededor.] debemos encontrar una forma de salir de aquí.
Yuko: [Siguiendo la mirada de Madoka. Entonces señala a un agujero dañado
por la humedad en el techo.] ¿Qué te parece aquello? Si alguna me da
un empujón, creo que podría caber por allí.
Ikemoto: [Niega con fuerza con la cabeza.] ¡Debes estar de broma! ¡Hay
casi cuatro metros de alto!
Akane: [Con sarcasmo.] ¿Tú crees?
[Vista del techo del almacén. El tejado está hecho de metal corrugado, con vigas de hierro dentro de la estrucuta de soporte. Sobre la viga principal, Madoka vigila la zona del tejado y señala a una abertura en el otro lado del almacén.]
Madoka: ¿Veis aquel ventanuco de ventilación? Si llegamos hasta allí,
podremos deslizarnos por el lateral. [Señala hacia dentro de la oficina.]
Coged aquella cadena.
Yuko: [Agarra una cadena enrollada alrededor de una pequeña viga y escala
tras Madoka.] Hai.
Yoko: [Escala tras Yuko.] ¿Estais seguras de esto?
Akane: [Escala tras Yoko y mira hacia la viga de hierro.] ¿Estais de broma?
¡Es prácticamente una barra de equilibrio!
Madoka: ¡Simplemente no mires hacia abajo!
Ikemoto: [Escala tras Akane y mira hacia abajo.] ¡Oh, Dios...! ¡Creo que
ahora podría tomarme ese caramelo!
Kimura: [Escala tras Ikemoto y le susurra a Ikemoto con alegre excitación.]
¡Esto es como las clases gimnasia...!
Ikemoto: [Incapaz de creer lo que está oyendo o haciendo.] ¡En el
gimnasio no nos apuntan con pistolas!
Madoka: <¡Shh!> [Alcanza el ventanuco de ventilación y mira por los
conductos de aire, los cuales son, desafortunadamente, demasiado pequeños.]
¡Mierda!
Yuko: [Justo detrás de Madoka.] ¿¡¿Y ahora qué?!?
Yoko: [Justo detrás de Yuko.] ¡Tenemos que encontrar otra forma de escapar!
Akane: [Con miedo detrás de Yoko.] No creo que podamos... [A Madoka.] ¡Estamos
en un buen lío!
Ikemoto: [Con sarcasmo.] ¡Menudo descubrimiento...!
Akane: ¡No, lo digo en serio! [Señala hacia abajo. Desde el suelo del
almacén, Morita las está mirando directamente.]
Yuko: [Con miedo a Madoka.] ¿Y ahora...?
[Morita mira hacia la izquierda, luego a la derecha, y ve que nadie le está prestando atención. Entonces mira hacia arriba y con discrección señala hacia una de las esquina superiores traseras del almacén.]
Ikemoto: [Mirada de incredulidad.] ¿Qué dem...?
Yoko: [A Madoka] ¿Confiamos en él?
[Morita guiña un ojo.]
Madoka: [Con firmeza, pero todavía susurrando.] ¡Hai! ¡De todas formas no tenemos muchas posibles elecciones!
[Alcanzan el final del almacén. Uno de los paneles frente a ellas está suelto y se agita con la brisa suave de la noche.]
Yuko: [Mira sobre el hombro de Madoka.] ¿Y ahora qué? [Le da la
cadena.]
Madoka: [La ata a una de las sujecciones de acero del tejado del almacén,
pero la cadena se termina a unos cinco metros cortos del suelo.] ¡Saltar!
Yoko: [Mirada de miedo.] ¿Hasta abajo? ¡Debes estar de c***!
Ikemoto: [Sisea.] ¡Vigila tu lenguaje!
Yoko: [Mirada de incredulidad.] ¿¡¿Que vigile mi lenguaje?!? ¡Debes estar
de c***!
[Madoka baja por la cadena y cae el resto de la distancia, rodando deliberadamente para absorber el golpe. Mientras las otras caen, ella las ayuda. Después de tomarse un momento para orientarse, se dirigen hacia la calle y detienen a un taxi.]
Conductor: [Para] ¿A dónde, señoritas?
Madoka: [Metiéndose junto con las otras.] A la estación Higashi-Nakano,
¡y deprisa!
PAUSA PARA LOS ANUNCIOS
[Vista de una imagen de Ranma sentado en un dojo de artes marciales con un equipo entrenándose en el fondo. Su nombre está escrito con letras blancas en una caja roja.]
Ranma: [Coge el zapato y lo muestra al público.] Ryoga todavía no lo sabe... pero este es el nuevo calzado Reebok deportivo todo-terreno. Tiene un montón de nuevas características como este soporte...
[Imagen de Ryoga sentado en un tronco en medio del bosque. En el fondo, varios tablones y muñecos para practicas han sido colocados. Su nombre está escrito en blanco en una caja azul.]
Ryoga: [Sosteniendo el mismo zapato y siguiendo con el diálogo de Ranma.] ...extra en el talón. Este dispositivo llena la cámara de aire, asegurando que el calzado quede bien ajustado. El confort extra es una verdadera ventaja...
[De vuelta a Ranma.]
Ranma: [Siguiendo con el diálogo de Ryoga.] ...cuando se necesita la máxima tracción. Todavía no está disponible al público en general... [sonrisa malvada.] ¡pero yo ya la tengo! Porque Reebok...
[Vuelta a Ryoga.]
Ryoga: [Recogiendo el diálogo de Ranma.] ...realmente quiere que yo
gane...
[Vuelta a Ranma.]
Ranma: [Recogiendo el diálogo de Ryoga.] ...en Barcelona!
Voz en off: ¡Observa como la mejor escuadra de Japón parte para decidir quién se llevará el título de campeón de artes marciales!
Ranma: Je... je... j...
Ryoga: e... je... je...
Zapato de Ranma: [Con un dedo pulsando el botón del aire.] <¡SHH!>
Zapato de Ryoga: [Con un dedo pulsando el botón del aire.] <¡SHH!>
Voz en off: ¡Se decidirá en Barcelona!
FIN DE LOS ANUNCIOS
[Vista de la estación ferroviaria de Higashi-Nakano. Mientras la puerta del compartimento de pasajeros se abre, las chicas suben a bordo.]
Ikemoto: [Sentándose con fatiga.] Bueno, ¡en bonito follón nos
hemos metido!
Kimura: [Con esperanza.] Bueno, podría haber sido peor.
Ikemoto: [Sarcásticamente.] ¿En serio? ¡Me han robado el coche! ¡Hemos
sido asaltadas, secuestradas y encerradas! ¡Y aquí estamos en el último
tren de por la noche persiguiendo a unos ladrones de coches! ¡Nada
puede ser peor que esto!
Akane: Bueno... [se echa hacia atrás por la fatiga.] ¡la noche es joven!
Ikemoto: [Busca en su bolso y suspira.] Y para colmo, ¡me muero por
un cigarrillo!
Madoka: No deberías fumar.
Ikemoto: [Rudamente.] ¿Qué sabes acerca de fumar?
Madoka: [Mira directamente hacia el ojo de Ikemoto.] ¡Confía en mí!
[Vista de la estación subterránea de Roppongi. Incluso a tan tardía época del día, hay un gran número de gente en torno a la estación que entran y salen mientras un gran número de trenes pasan.]
Madoka: [Saliendo.] Bueno, aquí estamos. [Mirando un poco
decepcionada.] No creo que nos sirva de mucho el no saber en qué parte
de Roppongi se han metido los tíos.
Chica: [Con indiferencia.] Chicas, pareceis un poco perdidas.
Akane: No, no estamos perdidas. Sólo... hemos dado un par de giros
equivocados esta noche. [Akane mira a la chica. Tiene el pelo rojo
ardiente, recogido hacia un lado sobre el hombro. Es alta y esbelta,
con una figura aún más acentuada por un curioso vestido y algunas
joyas. Además, la confianza y sensación de familiaridad que muestra
dice que ha pasado mucho tiempo en esta parte de la ciudad.]
Yoko: Yo diría...
Chica: Soy Hoshino Emiko. [Extiende la mano.]
Kimura: [Avanza y pone una brillante sonrisa.] ¡Soy Kimura Keiko! Este
sitio es chulo... [Mirando con un ojo vago.] ¡justo como en una
novela romántica!
Hoshino: [De algún modo sorprendida por el saludo, se gira hacia las
otras.] Ella no sale mucho, ¿verdad?
Madoka, Akane, Yuko, Yoko: [Niegan con la cabeza.] Uhh... no.
[Justo entonces, las luces de la estación comienzan a apagarse, señalando que los trenes ya no van a volver a funcionar.]
Kimura: [Mira el reloj] ¡Madre mía! ¡Ya es más de medianoche! ¡Se
suponía que tenía que estar en mi casa hace una hora!
Ikemoto: [Condescendientemente.] Bueno, ya no creo que llegues a tiempo.
Kimura: [Suplicando] ¡Pero mis padres se van a preocupar!
Madoka: Lo siento, Keiko-san, ¡no tenemos un teléfono!
Hoshino: Toma, [le pasa a Kimura un móvil.] puedes usar el mío.
Madoka, Akane, Yuko,. Yoko: ...
Kimura: [Coge el móvil ofrecido.] ¡Muchísimas gracias! [Marca un número,
y se pone el móvil en la oreja.] ¿Hola? ¿Otoosan? ¡Soy Keiko! [Escucha]
Bueno, ya sé que es un poco tarde, pero hemos tenido algunos problemas...
[escucha] ¿Eh...? Bueno, a Ikemoto-san le han robado el coche, y luego nos
atacaron unos tipos en la calle. Así que nos metimos en otro coche, pero
allí había un tipo que lo estaba robando, y terminamos en un almacén lleno
de coches. Nos iban a encerrar, pero nos escapamos. Entonces cogimos el
siguiente tren para ver su recuperábamos su coche... [escucha] ¿Eh...?
¿Que dónde estamos? Bueno, [mira el cartel de la estación.] Creo que
estamos en Roppon... [para a escuchar.] Otoosan... ¿por qué estás
gritando?
Yuko: [Sonríe divertida.] Seguro que está gritando.
Yoko: [Se gira con incredulidad.] ¡Yo no escucho nada!
Akane: [Escuchando.] Estarás bromeando: ¡esto es mejor que quedar para
ver una peli!
Ikemoto: [Anonadada.] ¡Estamos perdiendo el tiempo!
Madoka: Shh... dejadla terminar.
Kimura: [Todavía al teléfono.] ...bueno, no sé cuando... [pausa] Okaas...
[Aleja el móvil de su oreja. Tan pronto como el volumen vuelve a un
nivel audible, pone el móvil de vuelta a la oreja. Mientras escucha,
pone una expresión de dolida.] Lo siento, okaasan. Estaré pronto en
casa... [Mira a las caras de las demás chicas, y añade] creo. [Escucha]
Sí, no me he metido en lí... uh, un segundo... [pulsa el botón de llamada
en espera.] ¿Hola? ¿Eh...? [Escucha.] ¿Bakku? No entien...
Hoshino: [Con voz exasperada.] ¡Dame eso! [Le quita el móvil.] ¡Sí,
soy yo! [Escucha] ¡No, no puedo hacer bakku contigo ahora mismo! [Escucha.]
No te puedo decir su nombre. [Escucha] No, no está disponible. [Escucha]
Bueno, sí es guapa, pero no es tu tipo. [Escucha] Sí, claro, confía en
mí. Luego hablamos. [Pulsa de nuevo el botón y le devuelve el teléfono
a Kimura.] Toma.
Kimura: [Se pega el móvil a la oreja.] ¿Okaasan? [Escucha, y se alegra.]
¡Oh, era Hoshino-san! ¡Es muy amable, me está dejando usar su teléfono!
[Escucha] ¿Qué qué hace? Un momento... [A Hoshino] Okaasan quiere
saber lo que haces aquí a estas horas.
Hoshino: Bueno... [susurra al oído de Kimura.]
Kimura: ¿En serio? [Al móvil.] Dice que es una prostit... [Se aleja el
móvil de la oreja. Durante varios segundos, todos los presentes pueden
oir la débil voz del diálogo por el móvil. Lentamente, Kimura se
pone el móvil en la oreja y escucha.] ¿Que está qué? [Escucha, y pone
una cara de confusión.] No entiendo... ¿por qué está otoosan tirado
en el suelo?
Akane, Yoko, Yuko: [Ya no pueden aguantar la risotada por más tiempo.]
BWAHAHAHAHAHA...
Ikemoto: [Con exhausta resignación.] Necesitais enseñarle a esta chica
las cosas de la vida, Ayukawa-chan.
Madoka: [Se cubre la boca ya que ni ella puede evitar sonreir.] ... [A
Hoshino.] ¡Gracias por tu tiempo!
Hoshino: [Asiente y sonríe.] Claro. Tened cuidado, y [A Kimura.] sé tú
misma y cualquiera que te encuentres... será afortunado sólo de poder
estar contigo.
Kimura: Gracias... [Coge su mano.] ¡por todo!
Hoshino: [Mientras las chicas se van.] Oh, por cierto... [le pasa a Kimura
su número de teléfono] ¡hacedme saber como va vuestra búsqueda!
Kimura: [Asiente y sonríe.] ¡Un!
[Vista de la calle. Hay notablemente menos actividad en los distritos comerciales de la ciudad. La vidad nocturna de los establecimientos, de todas formas, está comenzando a cobrar intensidad.]
Yuko: ¿A dónde vamos ahora?
Madoka: Pues... no lo sé. [A Kimura.] ¿Aquel libro decía algo más
acerca de dónde llevaban los coches?
Kimura: Sólo que se suponía que iba a haber un montón de coches allí.
También algo acerca de un encuentro.
Madoka: ¿Algún nombre de calles o edificios?
Kimura: [Niega con la cabeza.] No.
Yoko: Estonces supongo que estamos atascados. A nos ser que tengamos
una suerte ridícula...
[Justo entonces, un Toyota Camry nuevo se detiene frente a ellas.]
Conductor: [Bajando la ventanilla] Chicas, ¿necesitais ir a alguna
parte?
Ikemoto: [Apunta nerviosa y se pone pálida.] No puede ser...
Madoka: [Mirada de total incredulidad.] ¿¡¿Otra vez tú...?!?
Akane, Yoko, Yuko: [Negando con la cabeza.] Ya estamos otra vez...
[Unas manzanas más tarde...]
Morita: ...me dijo que no había trato! Así que ahí estaba, sin un
comprador y cuatro polis listos para cogerme por robo a gran escala.
[Suspira y sonríe] En momentos como este es cuando merece la pena vivir,
momentos puntuales en los que todo el mundo está esperando para ver
lo que pasa...
Kimura: [Ojos abiertos, creyéndose cada palabra.] ¿Y qué sucedió? ¿Qué
hiciste?
Morita: Le miré a los ojos, y le guiñé.
Yoko: [Cínicamente, sin creerse una palabra.] Oh, vamos...
Morita: [Admitiéndole a Yoko.] Se pusieron a pegarme una paliza de
muerte... me llevó casi una semana volver a ponerme en pie.
[Unas pocas manzanas más tarde, Morita se detiene en un callejón cerca del parque Mamiana.]
Morita: El sitio que buscais está unas manzanas en aquella dirección.
[Apunta.]
Madoka: Gracias. Menos mal que podemos verlo desde aquí.
Morita: Buena suerte.
Ikemoto: Espera un segundo... [Mira a Morita en la cara y con calma,
le dice con modales deliberados.] ¿No recordarás si te has llevado un
Nissan 300ZX negro esta noche?
Morita: [Se encoge de hombros.] No lo sé, han sido tantos esta no-
Ikemoto: [Ya no está calmada, y le agarra por la camisa y le agita.]
¿¡¿ME HAS ROBADO MI COCHE O NO?!?
Morita: [Tranquilamente.] ¿Hay alguna diferencia entre si te lo he
robado yo o no?
Ikemoto: [Se toma un momento para considerarlo, y se calma.] Supongo
que no...
[Vista del almacén. Mientras Ikemoto, Kimura, Yoko y Yuko examinan el almacén y los coches que entran y salen, Madoka se lleva a Akane a un lado.]
Madoka: [A Akane.] ¿A cuántos puedes...?
Akane: [Pillando la insinuación de Madoka.] Quizá a dos como mucho. Nunca
lo he intentado con tres. [Mira dentro de nuevo.] ¡Pero ahí dentro hay
demasiada gente! Nunca sería capaz de...
Madoka: [Afirmando.] No te preocupes, ¡yo me encargaré de eso! [Ambas
vuelven a donde están las otras.] Akane se va a encargar del coche, vamos.
Tengo un plan.
Yoko: [Señala a Akane.] ¿Ella va a encargarse de esos tíos por sí sola?
Ikemoto: [Preocupada.] Espero que sepas lo que estás haciendo...
Akane: [A Kimura mientras está a punto de meterse un caramelo en la
boca.] ¿Todavía te quedan caramelos?
Kimura: [Mira en la caja, y sostiene el que tiene en la mano.] ¡Este es
el último!
Akane: [Insistente.] ¡Pártelo!
Kimura: [Asiente y sonríe.] ¡Un! [Parte la pieza por la mitad y le pasa
una parte a Akane.]
[Vista unos minutos más tarde. Madoka, Yoko, Yuko, Ikemoto y Kimura caminan sigilosamente hacia uno de los laterales del almacén.]
Madoka: [A los guardas del almacén.] ¡Eh, tíos! ¿Qué creeis que
estais haciendo?
Guarda 1: ¡EH! [hace gestos a los otros en el almacén.] ¡COGEDLA!
Yuko: [A Madoka] ¿Y ahora qué hacemos?
Madoka: [Huyendo] ¡Correr!
Ikemoto: [A Madoka incrédula mientras comienza a correr, perseguidas por
la mayor parte del personal del almacén.] ¿¡¿Este era tu plan?!?
[Vista del interior del almacén. Hay varios coches en varias etapas de desensamblaje. Unos pocos Porsches y Mercedes están dispuestos en fila junto con varios Nissans y Mazdas. En una esquina del almacén, una nueva edición limitada de Aston-Martin sale del proceso de pintado, con un brillante tono de verde-lima estilo neón.]
Akane: [Casi pierde la concentración al ver el horrible color.] Oh,
Dios... ¡estos tipos son verdaderos rateros! [Mira descorazonadamente
al coche.] Menudo crimen... [Pasea aleatoriamente por el almacén,
transformándose en un mecánico cuando entra en el campo de visión de
un par de mecánicos.]
Mecánico 1: [A Akane.] ¡Eh, tú! Dale a esa presa hidráulica, ¿quieres?
Akane: Uhh... ¡claro! [Empuja la palanca, bajando el coche hasta el nivel
del suelo. Apunta hacia el Nissan de Ikemoto, todavía cargado en el
trailer.] ¿Qué pasa con ese... esos coches?
Mecánico 1: El jefe dice que van a ser vendidos a algunos compradores que
vendrán más tarde esta noche. De momento se quedan donde están.
Akane: [Frustrada a sí misma.] ¡Mierda! ¿Cómo se supone que voy a
sacar el coche de Ikemoto de ese camión? [Piensa un momento.] Hmm...
camión...
[Vista del callejón cercano. Madoka, Kimura, Yoko, Yuko e Ikemoto están corriendo por él. Tras ellas, varios matones armados están en plena persecución.]
Matón 1: [Apunta a las chicas mientras rodea la esquina.] ¡ALLÍ,
COGEDLAS!
Ikemoto: [A Madoka mientras corre cerca del pánico.] ¿Qué te propones?
Yoko: [Mientras corre.] Sabes que nunca pensé que diría esto, pero
Ikemoto tiene razón... ¿y ahora qué?
Madoka: ¡Confiad en mí! [A sí misma] ¡Vamos Akane, no me decepciones!
[Salen del callejón, sólo para encontrarse en mitad de la calle sin ningún sitio donde ponerse a cubierto.]
Matón 2: ¡Ahora os hemos pillado!
[Justo entonces, el sonido de un gran camión interrumpe la confrontación, su bocina anuncia su presencia. Detrás, varios coches se balancean en sus soportes en el trailer. Los matones se echan hacia el callejón cuando el trailer está a punto de atropellarles. Las chicas se echan hacia el otro lado de la calle, y corren junto al trailer mientras este reduce su velocidad.]
Madoka: [Mueve la cabeza al ver quién está conduciendo el camión.] Esto no puede estar sucediendo...
[Las chicas se las arreglan para subir a duras penas a bordo. Una vez que están todas en la cabina, Akane pisa a fondo el acelerador, y deja a los matones tirados.]
Madoka: [Pasmada.] ¡Esto no es lo que yo tenía pensado!
Akane: [Excitada mientras conduce.] Lo siento, ¡es lo mejor que
he podido hacer!
[Mientras salen a la autopista, la forma de conducir a Akane hace que los demás coches tengan que evitarla. Detrás de ella, los matones se han metido en sus coches y las están persiguiendo.]
Yoko: [Mirando hacia atrás.] ¡Tenemos compañía!
Madoka: [Concentrándose en la carretera frente a ella.] ¿Cuántos?
Yuko: [Recelosamente.] Uhh... ¡creo que todos!
Kimura: [Señala al frente] ¡Oh, mirad! ¡Un túnel!
Ikemoto: [Cerca del pánico.] ¡Cambia de sentido! ¡Nunca entraremos!
Akane: [Insiste.] ¡Sí que entraremos!
Madoka: ¡Akane! Hay coches sobre el trailer... nosotras no... [Interrumpida
por el sonido de coches destrozados sobre el trailer, bloqueando la entrada
del túnel.]
Madoka, Yoko, Yuko, Kimura, Ikemoto: ¡¡¡¡KYAAAAAAA!!!!
Akane: [Tan pronto como pasan la entrada del túnel.] ¿Lo veis? ¡Lo hemos
conseguido!
Madoka, Yoko, Yuko, Ikemoto: [Miran a Akane con incredulidad.] ...
Kimura: ¡Qué guay!
[Vista de la entrada del túnel, ahora bloqueada por un Lexus hecho polvo.]
Matón 1: [Parando y saliendo del coche.] Kuso... ¿A dónde da este
túnel?
Matón 2: [Hace señas a los otros coches] ¡Dad la vuelta! ¡Vamos!
[Vista del interior del túnel. Akane detiene el camión antes de salir. Descienden los coches restantes y abren la puerta del Nissan para subir a bordo. Tan pronto como el coche ha bajado del trailer, Ikemoto arranca el motor y de dirigen hacia la salida del túnel.]
Ikemoto: [Mientras conduce.] Esto es todo un sueño... [Con calma.]
Eso es, voy a despertarme en cualquier momento...
Madoka: [Sentada en el asiento de pasajero.] Tenían razón... te estás
perdiendo.
Ikemoto: NO ME ESTOY PER... [Ve coches esperando en el otro extremo del
túnel. Entre ellos hay otro trailer, con la rampa superior
bajada. Viendo esto, Ikemoto pone cara de determinación.] ¡OH, NO! ¡NO!
[Vista del final del túnel. Varios matones aguardan con calma, con un hombre de negocios a un lado observando la operación.]
Hombre de negocios: Tan pronto como el coche esté cargado,
devolvedlo a la tienda. Tengo un comprador que parece estar interesado.
Matón 1: [Reverencia] ¡Hai! [A Matón 2 mientras observa el Nissan
acercándose.] Tan pronto como paren, llevad a las chicas de vuelta
al almacén.
Matón 2: [Señalando al Nissan mientras continúa acercándose a gran velocidad.]
Uhh... ¿jefe?
[Vista del coche de Ikemoto.]
Madoka: [Con cara de preocupación.] ¡Si no frenas no vamos a ser
capaces de parar!
Ikemoto: [Acelera aún más.] ¡No vamos a parar!
Madoka, Akane, Kimura, Yoko, Yuko: ¿No?
[El Nissan pasa volando entre los coches aparcados, haciendo que todos se aparten del camino. Las ruedas impactan contra la rampa de subida del trailer, subiendo a la parte superior. Una vez que alcanza el tope, vuela por encima de la cabina.]
Ikemoto: [Mientras el coche vuela por los aires] ¡NO PUEDO CREER QUE
ESTÉ HACIENDO ESTO!
Madoka: [Mientras el coche vuela por los aires] ¡OH, DIOS MÍO!
Akane: [Mientras el coche vuela por los aires] ¡ESTO NO PUEDE ESTAR
SUCEDIENDO!
Ambas Miyasato al unísono: [Mientras el coche vuela por los aires] ¡VAMOS
A MORIR!
Kimura: [Mientras el coche vuela por los aires.] ¡QUÉ DIVERTIDO!
[El coche aterriza bruscamente, con las ruedas chirriando al golpear el suelo. Después de rebotar un par de veces, el coche pilla la dirección mientras se alejan de los matones.]
Kimura: [Tan pronto como aterrizan.] ¿Podemos hacerlo otra vez?
Madoka, Akane, Ikemoto, Yoko, yuko: [A la vez] ¡¡¡¡NO!!!!
Matón 1: [Se mete en uno de los coches.] ¡Girad! ¡Girad!
Conductor: ¡C***...! [A Matón 1] ¡El coche ha atascado el mecanismo del
trailer! ¡El torno está atorado! ¡No podemos girar!
Matón 1: [Golpea con la mano en el volante.] ¡Chikusho!
[Vista pasada parte de la noche, Ikemoto conduce el coche hacia el aparcamiento de un yakitori-ya 24 horas, y apaga el motor.]
Madoka: [A Ikemoto] Sabes, estoy empezando a comprender porqué has
estado tan tensa toda la noche... [Sonríe] ¡Este coche es estupendo!
Ikemoto: [Cae rendida.] ...
[Vista del complejo de apartamentos de Madoka. El Nissan 300ZX negro entra en su plaza de parking y se detiene. Después de apagar el motor, Ikemoto se echa hacia atrás exhausta.]
Ikemoto: [Sin fuerzas] ¡Esta ha sido la noche más increible de mi
vida!
Akane: [Sonríe, pero igual de exhausta.] Yeah... pero ha sido divertida,
¿verdad?
Ikemoto: [Después de una larga pausa, sonríe] Bueno... sí.
Kimura: [Alegre] ¿Podemos hacerlo otra vez mañana por la noche?
Ikemoto: [Reflexiona un momento, y niega con la cabeza.] No lo cre...
[Justo entonces, suena el teléfono del coche.]
Teléfono: Rrrriiiinnnngggg... rrrriiiinnnngggg...
Ikemoto: [Coge el teléfono.] ¿Hai? Soy yo... [Se pone recta en el asiento.]
¡¿¡QUÉ QUIERE DECIR CON ESO DE QUE ME HE DEJADO LA CARPETA EN
SHINJUKU!?!
Madoka, Akane, Kimura, Yoko, Yuko: ¡Jo... tío...!
[Lentamente la escena parada se echa hacia atrás. En el fondo en negro, vemos una foto de las chicas sentadas en el coche con expresiones de cansancio e incredulidad.]