Kimagure Orange College: The Dangerous Blind Date

Episodio 14: The Dangerous Blind Date

[Vista de la residencia de Saito. Saito está tecleando en su ordenador mientras Kyosuke y Madoka están mirando algunos libros de clase.]

Narración de Kyosuke: Madoka decidió que era hora de que repasase sus conocimientos de informática, y me invitó a ir con ella. Para ser sincero, al principio no estaba nada interesado... pero como era una oportunidad para nosotros de estar juntos, decidí acompañarla a la residencia de nuestro experto en ordenadores, Saito-san... desafortunadamente para nosotros, su mente estaba preocupada por otros asuntos. Las relaciones pueden comenzar de muchas raras e inesperadas formas... un encuentro casual, un beso accidental. Esta empezó inofensivamente, con una cita a ciegas...

[Mientras Saito termina de escribir algo en su ordenador, un golpe se oye en la puerta de la habitación. La puerta se abre y Kasamatsu entra con su mochila en un hombro y un visitante sorpresa en el otro.]

Saito: ¡Entre! ¡Ah, Teruhiko-kun, me alegro de que lo hayas conseguido!
Kyosuke: ¡¿¿¡EHH!??! ¿!¿Te has traido a ese pequeño monstruo?!?
Kasamatsu: Oh, anímate... ¿qué daño te hizo?
Kyosuke: ...
Kasamatsu: [A Baka.] ¡Dile hola a Kasuga!
Baka: ¡Kasuga sukebee!* <¡Squawk!>

* [Nota del traductor: Stephen Tsai sigue sin querer traducir insultos. Yo los iré poniendo en caso de que los sepa. Aquí dice "Kasuga lujuria".]

Kyosuke: ¿¡¿Qué...?!?
Kasamatsu: [Riñéndole.] ¡Chico malo! ¡Dilo bien!
Baka: ¡Kasuga no sukebee!* <¡Squawk!>

* [Nota del traductor: Ahora sí, "Kasuga lujurioso".]

Kasamatsu: [Pone un trozo de comida en el pico de Baka.] ¡Buen chico! Kyosuke: [Levantándose.] Chikusoo...*

* [Nota del traductor: Bestia, maldito...]

Madoka: Kasuga-kun, ya está bien. [Sonríe.] Piensa con quién te estás enfadando.
Saito: [Mirando al ordenador.] ¡Ah! ¡Más correo!
Kyosuke: [Contento de cambiar el tema.] ¿Correo?
Saito: Correo electrónico del ordenador de la escuela. [Dirige la atención de Kyosuke hacia el ordenador.]

Mail version SMI 4.0  Type ? for help.
"/usr/spool/mail/baka": 1 message 1 new
>N  1 chun-li@ugrad.edu.butsumetsu.ac.jp Sat Jul 23 16:16  20/646  Re:  Cita

&
Message  1:
>From chun-li@ugrad.edu.butsumetsu.ac.jp Sat Jul 23 16:16:46 1988
Date: Sat, 23 Jul 1988 16:16:52 +0900 (GMT)
Subject: Re:  Cita
To: baka@ugrad.cs.butsumetsu.ac.jp

¡Hola!

Me alegré al ver tu nota ayer. ¡Tus consejos continúan siéndome 
útil con los deberes!

He estado pensando que todavía no he sido capaz de salir con un 
buen chico desde que empecé en la Universidad, y he pensado en 
todas las cosas maravillosas que hemos tenido la oportunidad de 
compartir. ¿Por qué no salimos a la realidad?

Te veré mañana en el Lover's Park a la 1:00 pm. Busca a la chica
con la cinta roja.

Chun-Li

Kyosuke: [Leyendo la nota.] ¿"Chun-Li"? ¿Es una estudiante de intercambio?
Saito: Oh, sólo son aliases. Cuando estaba en el instituto, estuve en el club de ordenadores. Pasé mucho tiempo con los ordenadores, y llegué a ser denomidado "bufón" o el "tonto del pueblo" y cosas como esas. El mote supongo que se me quedó. No sé por qué ella se ha puesto "Chun-Li".
Baka: ¡Chun-Li no kawaiikochan!* <¡Squawk!>

* ¡Chun-Li es una monada!

Madoka: ¿Y cuál es su nombre real?
Saito: [Ríe, y se para de golpe.] No lo sé.
Kyosuke: ¿Entonces sabe qué pinta tiene?
Saito: [Ríe débilmente, y se para.] Err... tampoco lo sé. [Pone su mano tras la cabeza y se pone un poco colorado.]
Kasamatsu: [Señalando el escáner de mano.] ¿Por qué no le mandas una foto de tí mismo por el ordenador?
Kyosuke: ¿Eh? ¿Cómo vas a hacer eso?
Madoka: ¿Por qué simplemente no le preguntas su dirección de verdad?
Saito: [Comienza a enrojecerse y a tartamudear.] ¡No, no, no! Eso sería... sería...
Kasamatsu: [A Madoka y Kyosuke.] Aquí Ken-kun nunca ha sido capaz de preguntarle a una chica siquiera si puede llevarle los libros por ella. De ningún modo podrá reunir el valor necesario para preguntarle eso.
Saito: ... [Después de unos pocos segundos.] ¿¡¿Ah, sí?!? ¡Ya lo veremos! [Coge un albun de fotos y saca la primera foto de sí mismo que tiene, entonces la pone de golpe sobre la mesa. Enciende el escáner de mano y lo pasa sobre la foto, cargándola en el ordenador.] ¡Ea, se la enviaré ahora mismo!
Madoka: Eso no era lo que yo quería decir...
Kasamatsu: ¡Debes estar bromeando, Ken-kun! ¡Ninguna chica querrá salir contigo con esa pinta! Mira... [Se inclina hacia el ordenador y carga un programa.] Si quieres impresionar a una chica, ¡debes aparecer lo mejor posible!
Kyosuke: ¿Eh? ¿Qué estás haciendo ahora?
Kasamatsu: El padre de Saito dirige una tienda de ordenadores, y puede conseguir el mejor material. Este es un programa de retoque de fotografías. [Comienza a teclear varias teclas, y a mover el ratón por la imagen, seleccionando herramientas para editar la imagen de Saito.] Mirad, ¿veis como ahora está mejor?
Saito: [Parece dudoso ante la imagen retocada.] Err... no sabía esto. ¡Pero si ni siquiera se parece a mí!
Madoka: [A Saito.] Esto nunca funcionará. [Severamente.] Cuando una relación se basa en la decepción y la desconfianza, te haces daño a tí mismo antes siquiera de empezar.
Kyosuke: [Mirando a Kasamatsu trabajando con la foto.] Guau... ¡esto es realmente impresionante!
Madoka: ¿No crees así, Kasuga-kun?
Kyosuke: ¿Puedes levantarle un poco el labio?
Madoka: ¡Kasuga-kun!
Kyosuke: [De golpe cambia el tono.] Ahh... quiero decir... cierto... ¡no harás bien tratando de engañar a la gente! Nadie debería esconderse tras un... una... [Comienza a mirar a Madoka, y apenas consigue encontrar la última palabra cuando se para en seco.] máscara... [Pone su mano tras la cabeza, se gira hacia Madoka y trata de reir débilmente.] Ah... jah... [La risa se desvanece en su garganta.] Lo siento...
Madoka: ...
Kasamatsu: [A Saito.] Bueno, ¿vas a hacerlo? Vamos... no es como preguntárselo a la acalorada de Yoko que viste la semana pasada.
Saito: [A la defensiva.] Yoko es la del mal genio.
Kasamatsu: [Sin importarle.] La que sea. Envíale la foto, después de todo, ¿qué daño puede hacer el mandarla por e-mail?

[Vista del gimnasio Butsumetsu. Varios estudiantes se aprovechan del descanso del verano para utilizar el equipo de atletismo de la escuela. Yoko está vestida con un traje de karate apilando cinco tablas de una pulgada de grosor. Tras ella, varios estudiantes (masculinos) están observando su figura.]

Hombre 1: [Casi a punto de sangrar por la nariz.] ¡Kawaiikochan...!
Yoko: [Con cuidado pone su mano en el centro de la pila de tablas. Entonces respira de manera controlada mientras echa la mano hacia atrás, y la lanza hacia delante en una explosión de potencia.] ¡¡HYAA!! [Parte las tablas por la mitad.]
Hombre 1: ...
Hombre 2: [Nervioso.] Y qué hay del partido de béisbol... ¡Los Swallows han machacado del todo a los Giants!*

* Los Yakult Swallows y los Yomiuru (Tokyo) Giants

[La mayoría de los estudiantes se largan mientras Yoko continúa con su entrenamiento. Sin observarles, Yoko con cuidado coloca cinco tablas más, y dudosamente mira a uno de los ladrillos de cemento usados para sostener los muñecos de ataque. Entonces, con resuelta determinación, coge uno y lo coloca en lo alto de la pila. Con cuidado centra su mano de nuevo, la echa hacia atrás, y golpea la pila.]

Yoko: ¡¡¡HYAA!!! [El ladrillo de cemento se parte un poco por el centro, pero Yoko instantáneamente cae al suelo de rodillas, aferrando su mano con la otra con obvio dolor.] K-kuso...*

* [Nota del traductor: mierda...]

[Vista del centro médico de estudiantes de Butsumetsu. Yoko está siendo atendida por un interno mientras un doctor le echa un rápido vistazo a las fotografías de rayos-X.]

Doctor: Hmm... fractura fina en los huesos primario y secundario de la cuarta y la quinta falange. [Centra su atención en Yoko.] Has tenido mucha suerte. Los huesos de la mano son bastante delicados, pero en este caso, es más doloroso que serio. Hsu-san, cuando hayas terminado de vendar los dedos, entablíllalos. [Le pasa un papel.] Luego dale esta prescripción para comprar un fármaco para el dolor.
Hsu: Hai, sensei. [Termina con la venda y la ata.]
Yoko: [Con dolor.] ¡I...TAI! [Furiosa.] ¡NO TAN FUERTE!
Hsu: No hay más remedio. Tenemos que inmovilizarlos al menos una semana. Sensei quiere verte en dos semanas para una revisión. Hasta entonces, no hagas ningún esfuerzo con la mano. [Termina de rellenar la prescripción y se la da a Yoko.] Dale esto al farmacéutico y te dará la medicación. Tómatela conforme la vayas necesitando para el dolor, pero no si estás conduciendo o haciendo algo que requiera habilidades motorísticas.
Yoko: [Todavía irritada por su mala suerte.] Hai, Hsu-san.
Hsu: [Sonríe.] Llámame Ted.
Yoko: [Evidentemente no muy sociable.] ¡Hrumph! [Coge la receta y se va. Después de recoger la medicación, va hacia la parada de autobús y se dirige a casa.] Maldita sea mi suerte...

[Vista de la calle en el exterior de la residencia. El sol poniente pinta el cielo con un color rojo oscuro, con nubes próximas. Yoko camina hacia la cima de la colina y permanece en el exterior del muro que rodea a la casa. Pensando ella sola, toma un momento para mirar a la puesta de sol.]

Yoko: [Sonríe mientras mira al sol.] Qué bonito... [De repente, Eiji sale corriendo desde detrás suya, chocando con Yoko, y en el proceso, golpeando su mano entablillada.] ¡I...TAI!
Eiji: [Alegremente.] Oops, err... ¡Konbanwa, Yuko-neechan!
Yoko: [Furiosamente se cruje los nudillos de su mano buena.] ¡PERO SERÁS...!
Eiji: [Corre temeroso por su vida hacia la residencia.] ¡T-TADAIMA!*

* Estoy en casa, he vuelto. Saludo acostumbrado cuando se regresa a casa.

Yoko: [Corre hacia el jardín, ligeramente ralentizada por no poder manejar libremente la mano.] ¡VEN AQUÍ PEQUEÑO...! ¿¡¿Eh?!? [Se para de golpe al casi chocar de frente con Fujimoto. Eiji se esconde tras ella, con cara de alivio.]
Fujimoto: ¡Ara...!* [Con cautela coge la mano entablillada de Yoko para examinarla más de cerca.] ¿Qué te ha pasado?

* ¡Vaya...!

Yoko: [Ligeramente avergonzada, pero visiblemente más en calma ante la presencia de Fujimoto.] U-un accidente entrenando.
Fujimoto: Deberías asegurarte de desinfectar la zona alrededor de la protección de metal. [Saca un bote de yodo y con cuidado lo aplica sobre la zona con una bola de algodón. Luego se lo da a Yoko.] ¿Querrás devolvérselo a Katsu-san cuando estés mejor?
Yoko: Ahh, hai. [Acerpta el bote y el algodón.] Gracias.
Eiji: [Saca la lengua y se echa hacia abajo un párpado mientras se esconde detrás del delantal de Fujimoto.] ¡Beee...!
Yoko: [Le mira con toda la intención mientras se cruje los nudillos otra vez.]
Eiji: ...

[Vista del interior de la residencia.]

Yoko: [Para sí mientras se quita los zapatos.] ¿Cómo es posible que una señorita como Fujimoto-san tenga un mocoso tan insolente como ese? [Se mete en la habitación 2.] Tadaima.
Yuko: [Expresión de shock mientras eleva la vista desde su posición tumbada en el futón.] ¿¡¿EHH?!? ¿Qué te ha pasado?
Yoko: Tuve un accidente en el gimnasio. [Saca su futón del oshiire*, pero a causa de no poder usar más que una mano, se desenrolla y cae al suelo.]

* Armarito especial usado para guardar un futón enrollado durante el día.

Yuko: [Mira a Yoko un poco astutamente.] ¡No me digas que has intentado partir cinco tablillas de nuevo!
Yoko: [Confiada.] ¡No seas ridícula! ¡Ya puedo partir cinco tablillas de madera! [Con menos humos.] Ahora tengo problemas con el cemento...
Yuko: Baka...
Yoko: Hablando de problemas, ¿dónde está Katsu-san? [Coloca la botella de desinfectante y las tabletas para el dolor en el tocador.]
Yuko: Dijo que iba a estar con Keiko-san estudiando en la biblioteca. ¿Crees que hay alguna posibilidad de que le pida salir?
Yoko: ¡No a menos que Hayashibara-san la largue! Quiero decir, ¿cómo puede competir un "científico loco"?
Yuko: Bueno, es una apuesta. ¿Quizá él le haya echado el ojo encima a otra?
Yoko: [Indiferente.] Puede ser. [Ve que Yuko parece un poco depre.] ¿Eh? ¿Qué te pasa?
Yuko: [Un poco triste.] Saito-san ha llamado hoy. Dijo que le iba a ser posible venir a ver la película conmigo.
Yoko: [Sorprendida.] ¿Eh? [Alza la cabeza.] Bueno, a lo mejor está planeando pasar la tarde con su ordenador.
Yuko: [Con tristeza.] Creo que está viendo a otra chica o algo así.
Yoko: Sinceramente, no creo que él sea el premio especial.
Yuko: [Preocupada.] ¡Pero he de hacer algo! ¡No quiero que me vuelva a pasar lo mismo que con Nakawama-san en el instituto!
Yoko: [Determinada cuando oye el obvio tono de preocupación de Yuko.] ¡De acuerdo! ¡Asesinaremos a la otra chica!
Yuko: ¡No digas tonterías! [Ve que Yoko saca una pequeña foto.] ¿Eh? ¿Quién es ese?
Yoko: [Mira, y le muestra a Yuko una impresión en blanco y negro.] Alguien que he conocido en la escuela. ¡Es un tío genial!
Yuko: [Un poco envidiosa.] Guau... ¡es guapo! [Ve que la apariencia ligeramente texturada de la foto.] ¿De dónde has sacado esta clase de foto?
Yoko: De la sala de ordenadores de la escuela. Es... como una nueva forma de enviar fotos.
Yuko: ¿Cuál es su nombre?
Yoko: Ah... sí... nombre... err... ¿dónde están los demás?
Yuko: [Sospecha un poco por el cambio de tema, pero decide dejarlo por ahora.] Kasuga-san se supone que iba a estar en casa de Saito-san tratando de aprender a usar un ordenador. Creo que Ayukawa-san estaba allí también.
Yoko: ¿Madoka la Púa trasteando con un ordenador? ¿Quién lo habría pensado hace tres años?
Yuko: Pues sí. Tanaka-san ha estado en su cuarto todo el día con un tipo esta tarde.
Yoko: [Sorprendida.] ¿¡¿Tío?!?
Yuko: [Asiente.] ¡Un! ¡Vestido con un traje de chaqueta y todo!
Yoko: ¿¡¿Eh?!? [Señala escaleras arriba.] ¿Tú crees que Tanaka-san es...?
Yuko: [Se quita la cinta roja.] Yo no diría que no. ¡Ese nota me da escalofríos!
Yoko: [Con una mirada tan congenial como puede mientras Yuko se suelta el pelo para pasar la noche.] Oye, Yuko, ¿puedo pedirte un favor?
Yuko: ¿Eh?

[Vista del apartamento de la familia de Saito. Kyosuke y Madoka salen de él con los libros de la escuela y caminan hacia la parada del autobús. El aire nocturno de verano es cálido y las luces de la ciudad vuelven a la vida.]

Kyosuke: Vaya... quién iba a pensar que los ordenadores era tan difíciles...
Madoka: Vamos, Kasuga-kun, no ha ido tan mal.
Kyosuke: ¡Para tí es fácil decirlo! Yo no soy Saito-san después de todo... él fue muy listo en el instituto... nunca tuvo problemas con las mates.
Madoka: Estudió mucho en la escuela. Se puede observar por la cantidad de apuntes que tiene y como organiza su material.

[Llegan a la parada del autobús y se sientan en el banco. Al otro lado de la calle parpadea una luz de neón. De vez en cuando pasa un coche. Tras varios largos segundos de silencio...]

Kyosuke: Ayukawa... acerca de esta noche... lo siento...
Madoka: Está bien. No es-
Kyosuke: [Interrumpiendo.] ¡No! [Se calma.] Ambos estuvimos jugando, pretendiendo ser alguien que no éramos, incluso a conciencia de lo que hacíamos. Y a ambos nos dolió. A mí por lo menos. [Se gira a Madoka.] Y sé que a tí también. Es importante para mí que lo recuerdes. Pero supongo que también puedo recordar tus sentimientos. Supongo que no sólo voy a disculparme por lo de esta noche, sino por todas las veces que te de engañado.

Kyosuke se inclina hacia Madoka. Ella hacia él y cierra sus ojos. Sus labios se encuentran, y por un instante, el tiempo se detiene. Son bruscamente interrumpidos por una bocina. Ambos se separan rápidamente.]

Hombre 1 en el coche que pasa: ¡¡No os pareis, por tu madre!!
Hombre 2 en el coche que pasa: ¡Oi! ¡Oi! ¡¡Deberíais hacer un vídeo!! ¡¡Yo lo alquilaría!!
Hombre 3 en el coche que pasa: ¡Sí, podríais llamarlo "En la parada del bus"!

[Kyosuke y Madoka se ponen rojos y miran hacia la calle.]

Kyosuke: [Después de que los coches se hayan alejado.] Eh, bueno, uh, ¿quizá podríamos continuar esto en un sitio más privado?
Madoka: Yeah...

[Continúan mirando el asfalto.]

Madoka: Kasuga-kun, ¿no te recuerda Saito-san a alguien?
Kyosuke: [Piensa un poco.] No. [Mira a Madoka.] ¿Por qué?
Madoka: Bueno, piensa en lo que está haciendo: concertar una cita con una chica que apenas conoce y que nunca ha visto. Mientras, todavía sale con otra chica, pero no va a contarle lo de la nueva. [Se gira hacia Kyosuke y fija su vista en él.] ¿Eso no te suena familiar?
Kyosuke: [Nervioso.] ¡A-Ayukawa! ¡No bromees con eso!
Madoka: Quizá vosotros dos no sois tan distintos después de todo...

[Kyosuke mira hacia otro lado.]

Madoka: [Advirtiendo la reacción de Kyosuke.] Creo que ahora me toca disculparme a mí. [Sonríe.]

[Kyosuke se gira de vuelta hacia Madoka, quien se inclina hacia él. Ella apoya su mano derecha sobre el corazón de él, y tumba la cabeza en su hombro. Kyosuke es cogido por sorpresa.]

Kyosuke: Ayukawa, nosotros uh...
Kyosuke: Bueno...
Voz de Madoka en la memoria: ¿Puedo quedarme en tu casa esta noche?
Kyosuke: ...sí... ha pasado mucho desde entonces... [Coloca su brazo derecho sobre Madoka.] ...pero una cosa no ha cambiado... lo que siento por tí... [Kyosuke coloca su mano izquierda entre la derecha de Madoka y su cabeza. Al final le agarra la mano. Ayukawa, yo siempre te he amado... y prometo que nada hará cambiar eso...

[Madoka levanta la vista para mirar a Kyosuke.]

Madoka: Kasuga-kun...

[Kyosuke mantiene a Madoka abrazada mientras la distancia entre sus labios se estrecha lentamente. Justo cuando se tocan, son interrumpidos por un grave rugido.]

Conductor del bus: [Que acaba de parar.] ¡Oi! ¿¡¿Vais a subir o no?!?

[Tanto Kyosuke como Madoka se separan rápidamente con vergüenza. Tras tomar un momento para examinar el bus, se dan cuenta de que es el de Kyosuke.]

Kyosuke: Yo... supongo que entonces te veré mañana... [Sube al autobús.] ¡Oyasumi!*

* Buenas noches

Madoka: [Dice adiós con la mano y sonríe.] Oyasumi... [Mira irse el autobús y se sienta a esperar al próximo. Al otro lado de la calle, sin que Madoka se de cuenta, una figura baja un poco su sombrero para oscurecerse aún más la cara.]
Figura en la oscuridad: [Ve a Madoka esperar al siguiente autobús para volver a su apartamento.] Ayukawa... ¿lo sabrá ella? [Pausa.] Kasuga Kyosuke... ¿le has confiado a ella tu secreto?

PAUSA PARA LOS ANUNCIOS

[Vista del mundo post-apocaclíptico. Los edificios quemados forman siluetas en el horizonte. En uno relativamente intacto, un modesto vendedor está sentado detrás de una caja registradora. De repente, en la distancia, se escucha el sonido de edificios destruyéndose. El vendedor mira en shock mientras un hombre de apareciencia poderosa con el pelo negro camina entre los escombros que caen sin detenerse, su cuerpo corta los restos como una guadaña. Toca la puerta, haciendola reventar. Con determinación, avanza mientras el vendedor advierte las múltiples cicatrices de su obvia experiencia como guerrero.] Kenshiro: [Se cruje tres veces los nudillos.] Soy Kenshiro, Puño de la Estrella del Norte... [Señala al vendedor para subrayar el siguiente punto] y ¡no voy a pagar mucho por este silenciador!
Vendedor: [Asiente débil y temerosamente.] ...

Voz en off: Aquí en Midas, ¡no pagarás mucho por tu silenciador! Tenemos expertos que saben como arreglarlo, ¡y bien!

[Vista más tarde ese día. El vendedor se acaba de recuperar de su anterior shock cuando otra gran imponente figura camina hacia él, con su largo pelo blanco flotando en el aire. Mientras camina, bandas azules de energía son vistas arqueando desde sus dedos. Con un movimiento de sus manos, la puerta recién reemplazada se cae en rodajas finamente cortadas.]

Ray: [Señala al vendedor.] Estoy buscando a mi hermana, pero hasta que la encuentre... [se cruje los nudillos] ¡no voy a pagar mucho por este silenciador!

Voz en off: ¡Midas! ¡Si no es en Midas, no te lo arreglan!

FIN DE LOS ANUNCIOS

[Vista de la habitación 4 aquella misma noche. El humo de un cigarrillo lentamente se eleva desde el cenicero en mitad de la mesa. Tanaka se sienta con una cara inexpresiva mientras otro hombre vestido de negocios saca algunos papeles en el lado opuesto de la mesa.]

Tanaka: [Después de dar una calada, coloca el cigarrillo abajo.] Por favor, continúa, Ginga-san.
Ginga: [Revisando sus notas.] Dejó el Chez Kooun alrededor de las 4:32pm y subió al tren en la terminal de Sakuragicho, bajando en la estación de Kannai. Paró en Bikkuri Sushi para tomar un bocado, y visitó la librería Kinokinuya antes de volver a la residencia.
Tanaka: ¿Detalles?
Ginga: Tomó 5 platos blancos y 2 rojos en Bikkuri. [Le pasa a Tanaka la última hoja de sus notas.] Recogió "El Puente de los Sueños", de Tanizaki Junichiro.
Tanaka: [Sonríe con expresión divertida.] Siempre fui parcial hacia su trabajo en "La Llave", "El Puente de los Sueños" me pareció un poco demasiado sentimental, especialmente para una asignación en clase. [Su cara se endurece de nuevo.] ¿Entonces nada inusual pasó desde que le seguiste la pista donde yo la dejé?
Ginga: Nada importante. [Baja sus notas.] ¿Por qué no haces lo que normalmente sueles hacer? Eso ha funcionado con un montón de chicas a lo largo de los años.
Tanaka: Ayukawa-san no es sólo otra chica. Necesito averiguar más acerca de lo que ella ve en él.
Ginga: Nada de lo que ví en Kasuga-san indica que tenga alguna diferencia con respecto a los demás.
Tanaka: Hito wa mikake ni yoranu mono*. [Apaga su cigarro.] Tengo razones para creer que hay más en Kyosuke de lo que podemos ver. [Mira a Ginga con toda la intención.] Algo... que no puedo describir del todo, pero que debe estar en el corazón de su ser.

* La gente no es lo que aparenta ser (proverbio japonés).

Ginga: Ya veo. Entonces, ¿qué necesitas saber ahora?
Tanaka: Por ahora, sólo más información. Creo que estoy empezando a vislumbrar lo que Kasuga-san está escondiendo. Quiero que encajes las piezas que faltan, comienza por averiguar todo lo que puedas acerca de Ayukawa-san.
Ginga: Haré lo que pueda. ¿Algo en particular que quieras saber?
Tanaka: Todo... donde va, lo que come, lo que lee, con quien se deja ver, lo que le gusta, [pausa para enfatizar] lo que odia. [Suelta un fino hilo de humo del cigarrillo para subrayar ese punto.]
Ginga: [Asiente] Comprendido. [Se va.]

[Vista del sía siguiente en el Lover's Park. Saito está sentado en el banco del parque con una camisa y una corbata. De todas formas, su cara muestra un estado de confusión. Para su asombro, casi la cuarta parte de las chicas presentes llevan cintas de un color u otro.]

Umao: Ushiko-san, ¿dónde estás, Uhiko-san?
Ushiko: Umao-san, ¿dónde estás, Umao-san?

[Ellos se inclinan el uno hacia el otro, y de repente se paran al advertir a Saito examinando la cinta roja en el pelo de Ushiko.]

Saito: [Avergonzado.] ¡Ah! ¡Me equivoqué de persona! [Se va hacia otro banco desesperado.] No... no puede ser... [Se sienta en el banco.] Bueno, ella sabe como soy. Tal vez me encuentre.

[Se sienta y espera. Mientras pasan los minutos, sus nervios comienzan a saltar a la vista al darse cuenta de que está sólo en un parque lleno de parejas que van y vienen.]

Saito: Che... parece que me ha plantado... [Se levanta y se prepara para marcharse.] Maldita s... [Se gira y choca contra alguien que venía en la dirección opuesta.] <¡Oooff!> [Choca y cae de espaldas.]
Yoko: <¡Oooff!> [Mira hacia arriba para ver con quien ha chocado.] ¡Bakayaroo! ¡Mira por dónde vas!
Saito: [Se levanta y mira asombrado.] ¿Eh? ¿¡¿Yuko-san?!?
Yoko: [Tortazo a Saito con la mano izquierda.] ¡Soy Yoko!
Saito: [De algún modo asombrado.] ¡Bueno, ya puedes echarme la bronca por no conocer la diferecia! ¿Qué estás haciendo con la cinta de Yuko-san?
Yoko: [Levanta un poco la cabeza.] ¡Hrumph! ¡Eso a tí no te importa! [Entonces, mira a Saito.] Para tu información, ¡estoy aquí para una cita con un chico muy apuesto!
Saito: ¿Eh? [Mira tras Yoko y advierte que está bastante sola.] ¿Dónde está ese chico?
Yoko: [De repente no tan confiada.] ¡Se... se retrasa! [Más confiada.] ¡Estará aquí! ¡Lo sé!
Saito: [Se sienta de nuevo.] A lo mejor lo asustaste con tu porte de marimacho.
Yoko: [Se sienta en el otro extremo del parque.] ¡Cierra la boca!

[Vista 15 minutos más tarde. Saito y Yoko están sentados en el mismo banco, ambos esperando a sus respectivas citas.]

Yoko: ...y por qué estás engañando a Yuko?
Saito: ¡Yo no estoy engañando a Yuko! Estoy aquí para encontrarme con alguien con quien me estado escribiendo: una compañera.
Yoko: ¡Así no es como lo ve ella! ¡Me dijo que estabas viendo a otra chica! [Alza el puño hacia Saito para realzar la frase.] ¡Y ambas odiamos a los que se las dan de ligones!
Saito: ...

[Vista 30 minutos más tarde. Saito y Yoko están sentados en el mismo banco.]

Saito: [Vuelve de una máquina expendedora y le pasa a Yoko una soda.] Toma...
Yoko: [Saca su medicamento y se traga dos píldoras con algo de soda.] Gracias. [Mira a su reloj, el cual dice las 2:00pm. Comienza a parecer un poco depre.] No viene.
Saito: [A sí mientras saca el ordenador portátil de su mochila y comienza a teclear.] A lo mejor dejó un mensaje...
Yoko: [Mira a Saito incrédula.] Qué es lo que haces, ¿dormir con esa cosa?
Saito: ¿Qué? [Mira a Yoko con desdén.] ¡Esto es tecnología! ¡Deberías entenderlo!
Yoko: [Igual de desdeñosa.] ¡Te sonprenderías de saber lo que sé!

[Vista 15 minutos más tarde. Tanto Saito como Yoko se están cansando de tanta inactividad.]

Yoko: [Ve que Saito se levanta y va hacia una cabina telefónica y comienza a llamar.] ¿Eh? ¿A quién estás llamando?
Saito: A tu hermana. Ya que mi amiga parece tener otros compromisos, voy a ver si todavía quiere venir a mi casa esta noche.
Yoko: ¡Oi! ¡Vas a emborracharla y a aprovecharte de ella!
Saito: [Mirada de shock.] ¿¡¿C-crees que parezco esa clase de tipo?!? ¡Vamos a tomar unos tragos y eso es todo!
Yoko: [Sonríe amenazante.] ¿Oh...? ¿Entonces no te importará que te acompañe para asegurarme?
Saito: ...

[Vista de la residencia de Saito.]

Saito, Yoko, Yuko: [Chocando los vasos con diversas bebidas.] ¡Kampai!
Yuko: ¿Eh? ¿Una amistad por e-mail?
Saito: Hai. Sólo quería conocerla para averiguar un poco más acerca de ella. No es que esté engañándote ni nada parecido.
Yoko: [Sarcásticamente.] Es verdad, por eso se puso tan elegante.
Saito: ¡No es verdad!
Yoko: Oh, ¿entonces por qué tenías tanto interés en conocer a esa chica misteriosa?
Saito: ¡Sólo esperaba que no fuese como tú!
Yoko: ¡Por lo menos yo no soy una loca de los ordenadores!
Yuko: ¡Parad ya vosotros dos! [A Saito mientras le echa a él y a Yoko otra bebida.] Yoko sólo quiere que no vuelva a pasar lo que nos sucedió mientras estábamos en el instituto.
Saito: ¿Eh? ¿Qué sucedió?
Yuko: Había un chico en el instituto al cual veíamos las dos llamado Nakayama Sho. Bueno, las dos queríamos verle. Así que nos turnamos para citarnos con él.
Saito: [Comienza a reir.] Guau... apuesto a que nunca supo... [Deja de reir cuando ve las reacciones de ambas Miyasatos.] ¿Y qué pasó? ¿Lo averiguó?
Yuko: [Chasquea los dedos.] ¡Pues claro que sí! [Aparentando una disculpa.] Lo siento... cuando lo hizo, se deprimió bastante, ¿y quién podía culparle de ello? Fue un acto bastante estúpido por nuestra parte, y nos deberíamos haber dado cuenta antes de ello.
Yoko: [Parece somnolienta.] Es verdad... [Trata de levantarse, pero cae.] Yo... no me siento muy bien... [Se desmaya.]
Yuko: [Baja su bebida.] ¡Yoko! [La levanta y trata de despertarla, pero no lo consigue.] Qué bien... no ha bebido tanto. Normalmente puede beber más que lo que ha bebido.
Saito: [Recuerda la medicación que Yoko se tomó en el parque.] ¡Esperaunmomento! [Abre el bolso de Yoko y lo vacía sobre la silla.]
Yuko: ¡Oi! ¿Qué crees que estás haciendo?
Saito: [Buscando.] Ella se tomó algo mientras estábamos sentados en aquel banco. [Encuentra el bote con las prescripción y advierte que hay una pequeña etiqueta claramente marcada "No tomar con alcohol".] ¡Oh, jolines...! [Coge el teléfono.]
Yuko: [Un poco preocupada.] ¿A quién llamas?
Saito: A Katsu-san. Si alguien sabe qué puede ser esto, es él.

[Vista de la residencia. En la 6, Katsu cierra una válvula de un complejo montaje de cristal, llenando un vaso de precipitado con té caliente. Al otro lado de la mesa, Kimura termina de escribir algo en un folio.]

Kimura: [Con una expresión alegre.] Ahí, ¿ves? [Mientras escribe.] |a(n)|^(1/n) = (1/(2^(n+(-1)^n)))^(1/n) = 1/2*(1/(2^(-1)^n/n)). Pero cuando n tiende a infinito, el segundo término se anula, y nos queda 1/2, ne!!
Katsu: [Poniendo dos vasos de precipitado con té caliente sobre la mesa.] ¡Ah, sugoi! ¡Realmente conoces la materia!
Kimura: ¡Hai! Okaasan y otoosan dijeron que lo más importante en la vida es estudiar mucho e ir a una buena universidad.
Katsu: Pero ya estás aquí. Ya no tienes que aplicarte tanto.
Kimura: [Mientras garabatea en otro folio.] Pero okaasan dice que tengo que seguir estudiando y haciendo los deberes.
Katsu: [Ligeramente divertido.] ¿De verdad dice eso? Pero si das con las respuestas exactas casi sin intentarlo. [Ve que Kimura no está prestando atención.] ¿Eh? ¿Qué pasa?
Kimura: Katsu-san, ¿recuerdas la pasada primavera? ¿Cuando me quedé en tu casa por la noche?
Katsu: Ahh... ¿sí?
Kimura: Pero... ¿tú le dijiste a mis padres que nos quedamos en la biblioteca aquella noche?
Katsu: Bueno... eso no... quiero decir... estuvimos estudiando la mayor parte de la noche.
Kimura: Pero... ¿por qué?
Katsu: [Para un momento para pensar.] Una Kyoiku Mama* quiere que sus niños sean "clavos sobresalientes"** en la escuela, y normalmente no quieren que pasen el tiempo con tipos extraños. Yo... sólo quería que no te metieses en problemas. La gente es propensa a los malentendidos y yo no quería que eso sucediese...

* Madre educación.
** Una clavo que sobresale es metido a martillazos. (Proverbio japonés.)

[Nota del escritor: En Japón, "madre educación" se refiere a las madres que presionan a sus hijos para que estudien constantemente para que destaquen en los exámenes. Otros motes incluyen Onibaba (Mujer Malvada) y Mamagon (Madre Dragón).]

Kimura: [Asiente.] Cierto. [Sus ojos se vuelven apenados.] ¡Hayashibara-san no me ha hablado desde que me llevó a dar una vuelta...!
Katsu: [Cae de lado.] ...!
Kimura: [Todavía apenada.] ¿Crees que me ve como una mala chica?
Katsu: [Nervioso.] Bueno, creo... ¡creo que estaría loco si no le gustase una chica como tú! [Levanta el puño de forma valerosa.] Dalo todo, ¿ne?

[Justo entonces, el teléfono suena.]

Katsu: [Ligeramente anonadado.] ¿Quién puede ser a esta hora? [Coge el teléfono.] ¿Hola?
Saito: [Desde el teléfono.] ¡Ah, bien! Katsu-san, ¡estoy en mi casa con las gemelas Miyasato y creo que algo malo le pasa a Yoko!
Katsu: ¿Eh? ¿Qué le pasa?
Saito: Bueno, ¡se ha desmayado! ¡Creo que se ha pasado con su medicina!
Katsu: [Queriendo volver con Kimura.] Bueno, ¿qué clase de medicina? ¿Habeis llamado a los paramédicos?
Saito: Bueno, son cápsulas pequeñas, rosas y con forma de bala.
Katsu: [Empezando a irritarse un poco.] ¿Qué pone en la etiqueta?
Saito: Err... [Mira la etiqueta.] Dice Darvon/propoxyfeno, cápsulas de 65 mg.
Katsu: [Al borde del pánico.] ¡Jolín! ¡¿Has dicho propoxyfeno?! ¡¿Ha estado bebiendo?!
Saito: Ahh... [Mira con culpabilidad a la botella abierta de licor.] Yeah. Un poco...
Katsu: [Trata de calmarse.] Ahora escucha con atención. No dejes que se duerma, ¡no importa como! Si lo hace, ¡mantén su respiración con la respiración artificial! Si tienes algún nalógeno, ¡dáselo! ¡Luego llama al servicio de intoxicación! ¡Estaré allí tan pronto como pueda! [Cuelga.] ¡Kimura-san! ¡Tengo que irme! ¡Hay una emergencia en casa de Saito!

[Vista de la residencia de Saito.]

Saito: [Comienza a agitar a Yoko.] ¡Vamos, levántate! ¡Oi, levántante! [A Yuko.] ¿No tendrás algún nalógeno contigo?
Yuko: [Comenzando a preocuparse.] ¡N-no! ¿Eso qué es?
Saito: [Tratando de calmarse.] Bueno... ¡ve a por algo de café rápido!
Yuko: ¡Un! [Se dirige a la cocina.]
Saito: ¡Oi, vamos! [Comienza a dar suaves palmadas en la cara de Yoko.] ¡No nos dejes!
Yoko: [Medio dormida.] Vete... estoy tratando de dormir...
Saito: [Tortazo a Yoko.] ¡Levántate! [A sí mismo inquieto.] Supongo que me voy a tener que poner serio. [A Yoko.] Mejor que te quedes despierta, porque no voy a hacerle el boca a boca a una otemba* como t... ¡Ay!

* Marimacho.

Yuko: [Deja caer el codo sobre el cogote de Saito.] ¡Oi! ¡Cuida tu lenguaje con mi hermana!
Saito: [Habla con sorprendente valor mientras con dolor se frota la parte de atrás de su cabeza.] ¡Bakayaroo! ¡Si no la mantenemos despierta hasta que llegue la ambulancia, podría morir!
Yuko: ...!
Yoko: [Entre un halo de alcohol.] ¿Q... qué...?
Saito: [A sí mismo con culpabilidad.] Lo sietno por esto, pero es por tu propio bien... [Coge la mano derecha de Yoko la golpea contra la mesa. Aunque las pastillas contra el dolor se las arreglan para amortiguar la mayor parte del efecto, Yoko todavía nota algo.]
Yoko: ¡Ay! [Comenzando a enfurecerse.] ¿¡¿Qué dem...?!?
Saito: [Coge una taza de café de la bandeja que acaba de traer Yuko a la habitación.] Lo siento Yoko-san, ¡esto es por tu propio bien! [Le echa el café a Yoko en el torso, y huye al otro extremo de la habitación.]
Yoko: ¡¡¡ATSUI!!!* ¡¡KONO...!!!** [Se tambalea a través de la habitación y le lanza un puñetazo a Saito, pero a causa de su escasa velocidad, Saito consigue esquivarlo. Entonces ella pierde el equilibrio y cae de espaldas.]

* Caliente.
** <Comienzo de algún insulto>

Saito: [Mientras vigila el puño de Yoko impactando contra la pared tras él.] ¡Ikkene...! [Temeroso.] ¡Quizá el boca a boca habría sido lo más fácil! [Consigue rodear a Yoko y dirigirse al otro extremo de la habitación.]
Yoko: ¡TEME...! [Saca su mano de la pared, e intenta levantarse, pero vuelve a caer. Impávida, comienza a arrastrarse hacia Saito con un sólo propósito, arrasando el moviliario mientras camina.] ¡Bukkoroshite yaru!
Saito: [Mira hacia izquierda y derecha, y de repente se da cuenta de que está en una esquina.] Ah... ah...
Yuko: Yoko, ¡yamenasai!*

* ¡Detente!

Saito: [Se echa a un lado para escapar, pero de repente siente algo que le detiene.] ¡OH, JOLÍN!
Yoko: [Por fin consigue agarrar la parte de atrás de los pantalones de Saito por el cinturón.] ¡YA TE TENGO!
Saito: [Con miedo al darse cuenta de que la caza ha terminado.] ¡¡¡¡AAAIIIIEEEE!!!! [Ve el mundo darse la vuelta.]
Yoko: [Mientras alza a Saito en volandas sobre ella.] ¡¡¡SHI-NE!!!* [Estrella a Saito contra el suelo.]

* ¡¡¡Muere!!!

<¡CRASH!>

[Justo entonces, Katsu aparece por la puerta principal, con un equipo médico tras él. Para su sorpresa, Yoko acaba de ejecutar un suplex sobre Saito.]

Katsu: ¿Estais todos... [ve a Saito boca arriba en el suelo, y a Yoko a punto de desmayarse] ...bien?

[Vista del centro médico Butsumetsu. Hsu le está revendando la mano a Yoko, y luego toca la frente de Saito. Tras él, Kasamatsu observa con cara de divertido.]

Doctor: [Irritado por haber sido despertado de madrugada.] ¿Qué te dijimos acerca de hacer esfuerzos con tu mano? Te acabas de ganar otras tres semanas con la mano vendada. [A Saito.] Con respecto a tí, ¿no se te podría haber ocurrido otra forma de mantenerla en activo?
Saito: [Bajando la mirada.] Si me hubiesen avisado antes habríado pensado algo mejor.
Kasamatsu: Todavía arremetiendo contra las chicas, ¿ne?
Saito: [Avergonzado.] ¡Estate quieto!
Hsu: [Medio en serio mientras termina de vendar a Saito.] ¿Necesitas algo para el dolor?
Kasamatsu: ¡Vamos! [Agarra a Saito por el brazo.] ¡Hay mejores formas de combatir el dolor!

[Vista de la residencia. En la 2, Yoko y Yuko están se están preparando para dormir.]

Yoko: [Frustrada.] No puedo creerlo... todo el día tirado a la basura. Sin cita, me he cargado la blusa, me he hecho aún más daño en la mano...
Yuko: [Recogiendo el diálogo de Yoko.] ...te han salvado la vida...
Yoko: ¿Q-qué?
Yuko: Me parece que le debes tu vida. Honestamente, ¿qué clase de tonto se toma una medicina sin leer la etiqueta?
Yoko: ¡No seas ridícula! Yo sólo... bueno...
Yuko: ¿Eh? [Astutamente.] ¿No puedes soportar el haber sido salvada por un "loco de los ordenadores"? ¿Por qué no piensas en ello?
Yoko: ¡Espera un segundo! Eso es estúpido...
Voz de Saito en si memoria: Si no la mantienes despierta hasta que llegue la ambulancia, ¡podría morir!
Yoko: [Mira a su nueva tablilla para el dedo durante un largo tiempo en silencio.] ¿No es...?

[Vista de la residencia de Saito. Yoko está en la puerta llamando al timbre. Tiene una cara de disculpa, al igual que un poco de vergüenza mientras mentalmente recuerda lo que tiene que decir. De todas formas, mientras pasan los minutos, se hace aparente que no hay nadie en casa. Sentada, saca un bloc y comienza a escribir. A causa de su tablilla en la mano derecha, se ve forzada a escribir con su mano libre. Tras varios minutos, dobla la nota por la mitad y la coloca en la rendija de la puerta. Entonces camina hacia la parada del autobús manzana abajo y espera. Tras unos minutos, un autobús llega y Yoko sube a bordo. Sin que ella les vea, otros dos pasajeros bajan por la puerta de atrás. Su aspecto tambaleante sugiere que ha estado empinando el codo recientemente.]

Kasamatsu: [Apenas capaz de hablar.] Ves... <¡hic!> ¡hay otras maneras de librarse del <¡hic!> dolor!
Saito: [Todavía llevando la venda en la cara.] Pues sí, pues sí... <¡hic!> ¡Esta es la última vez que la <¡hic!> ayudo!
Kasamatsu: ¿Eh? Tienes una <¡hic!> nota en la puerta. [Saca la nota de la rendija, pero rasga un poco los bordes, que pronto son llevados por la suave brisa.]
Saito: Baka... te <¡hic!> has cargado las partes de arriba y abajo so torpe...
Kasamatsu: [Le pasa la nota a Saito.] Bueno... <¡hic!> ¿qué pone?
Saito: [Leyendo la nota.] ...iento lo de ayer. Sé lo mucho que debe dolerte, y sólo puedo decir que no hice lo que debía y espero que aceptes mis disculpas.

Algunas veces es fácil... esconderse detrás de la máscara, pretendiendo ser alguien que no eres. Para mí... bueno, casi me alegro de que no estés en casa. Es más fácil para mí... decírtelo así. No sé si hubiese tenido el valor de decírtelo personalmente.

Quizá... ¿quieras salir conmigo en una cita? Esta vez, es en serio.

Sincer- [A Kasamatsu mientras el dedo llega al final roto de la página.] ¿Sabes una cosa?
Kasamatsu: ¿Eh? ¿Qué?
Saito: Esto debe ser de "Chun <¡hic!> Li"!
Kasamatsu: ¿Tú <¡hic!> novia por ordenador?
Saito: ¡Me ha seguido la pista por el sistema <¡hic!> de ordenadores de la escuela!
Kasamatsu: [Mirando la nota.] ¿Por qué tiene <¡hic!> una caligrafía tan mala?
Saito: ¿CTS?* ¡La gente que <¡hic!> usa mucho los ordenadores acaba pillándolo!

* Carpal Tunnel Syndrome.

Kasamatsu: [Lee la nota de nuevo.] Ella... <¡hic!> suena como una buena chica... ¡no como esa marimacho de Yoko!
Saito: Hai...

[Vista del autobús mientras se detiene al borde de la colina que lleva a la residencia. Yoko baja y sube andando por la colina. El fresco aire de la noche sopla mientras camina bajo las luces en silencio.]

Yoko: [Sin previo aviso.] <¡At-chú!>

[Lentamente la escena congelada se echa hacia atrás. En el fondo en negro, una Yoko colorada se cubre la boca mientras estornuda.]


Dirty Dozen Brass Band | Credit Cards | MPAA | Homeowner Loans | Compare Credit cards