Kimagure Orange College: Samurai Kyosuke; Madoka of the past!

Episodio 17: Samurai Kyosuke; Madoka of the past!

[Vista del edificio de historia de la Universidad de Butsumetsu. En el aula principal, Fukui-sensei comienza su discurso mientras la clase toma asiento.]

Fukui-sensei: [Con entusiasmo.] ¡Ohayoo mina-san!* Estoy seguro de que todos habeis disfrutado vuestras vacaciones de verano. Espero que no haya muchas resacas. [Sonríe ampliamente mientras los estudiantes gruñen.] Comenzaremos repasando lo último que vimos antes del comienzo de las vacaciones, con el pediodo Muromachi sobre finales del siglo 14. El tercer Shogun Ashikaga, Yoshimitsu, sucedió a su padre en 1368, pero pasó la mayor parte de sus primeros años en el oficio consolidando su poder. No fue hasta 1383 cuando fue capaz de derrotar a su enemigo en Kyushu, y todavía tuvo que negociar con la familia Yamana, quienes como jefes de once provincias del Japón occidental, controlaban la sexta parte de las provincias del país. En ese punto, la casa imperial todavía estaba dividida en la sección del norte en Kyoto**, y la sección sur en Yoshino. Ambos bandos estaban en continua lucha en la guerra civil. En 1373 Go-Kameyana sucedió como Emperador en el bando sur, y en 1383 Go-Komatsu se instaló en Kyoto...

* Buenos días a todos
** En Kyoto también se asentó el shogunado Ashikaga

Narración de Kyosuke: Era la primera semana del semestre de otoño. Mientras nos reacostumbrábamos a la rutina diara de las clases, me descubrí a mí mismo tratando de quedar con Ayukawa para ir de compras mañana por la tarde... solos los dos. Fue por esto por lo que tuve dificultades a la hora de concentrarme en algunas clases. Incluso con un profesor tan original como Fukui-sensei, la historia siempre se me antojaba como simples palabras en secas y polvorientas páginas. De todas formas, de lo que no me dí cuenta fue de lo poderosas que eran en realidad algunas de esas páginas.

Kyosuke: [Para sí.] Che... ¿no podría ser la historia algo más entretenida? Como aquella película de samurais que ví ayer...

[Transición hacia el país de los sueños.]

Madoka: [Suplicando piedad, vestida con un antiguo kimono.] Por favor... ¡déjenos algo! ¡El verano será duro y moriremos de hambre!
Hombre 1: [Forzando su escapada mientras se va a caballo con el dinero de la familia.] Quítate de mi camino, mujer, ¡o te quedarás con las marcas de las herraduras de mi cabbalo!
Kyosuke: [Con una presencia demoledora y dos espadas a sus lados.] ¡Alto!
Madoka: [Los ojos se iluminan con alivio y alegría.] ¡K... Kasuga-sama!
Hombre 1: TEME... [Carga desenvainando su espada, pero es derrotado y desarmado fácilmente por Kyosuke que desenvaina la katana como el rayo.] ¡¡¡AAAIIIEEE!!! [Se agarra la mano con dolor mientras su espada sale volando. Dándose cuenta de su posición indefensa, se echa al suelo suplicando piedad.] ¡N... no me hagas daño! ¡Por favor...!
Madoka: ¡Kasuga-sama! [Se acerca cada vez más a Kyosuke en una manera romántica.]
Kyosuke: Madoka... [Cuando está a punto de besar a Madoka, una sensación repentina de dolor le interrumpe.] ¡ITE...!

[Vuelta de golpe a la realidad.]

Ambas Miyasato al unísono: [Cada una agarra una oreja de Kyosuke.] ¡Estate quieto!
Kyosuke: [Se vuelve.] Miyasato-san... y ¡¿N... Nakamura-san?! ¿¡¿También estais en esta clase?!?
Nakamura: [Sonríe.] ¡Hola, Kasuga-san! ¡Que bueno encontrarte aquí! No sabía que tuvieses historia.
Kyosuke: [Pone su mano tras la cabeza y suda.] Bueno, er, yo también me alegro de verte... [Oye unos nudillos crujiendo y mira a su izquierda.] ¡...yeee...!
Yoko: [Con pasmosa calma.] ¿Tratando de reprimirte, Kasuga?
Yuko: [Frunce el ceño.] Qué valor... ¿no tienes ya suficientes novias?
Nakamura: ...
Kyosuke: Jejej... ah... hai... [Se concentra en el discurso.]

Fukui-sensei: En 1392, Yoshimitsu negoció el final de la guerra civil. De todas formas, fue asesinado antes de formalizar el trato. Como una interesante nota aparte, Yoshimitsu fue asesinado por una guerrera llamada Fujiwara Masako. Su familia más cercana estaba tan avergonzada que se suicidaron por el deshonor. Tras su muerte, el bando del norte y el shogunado Ashikaga unieron sus fuerzas en un sangriento conflicto que fue a durar 5 años, culminando con la derrota de la sección sur del imperio en 1397. Apartándonos un poco del tema, Yoshimitsu fue una interesante persona... naturalmente dotado con tacto y personalidad, fue un gran maestro de las artes. En 1378 construyó su hermosa residencia, el Hana no Gocho*, en el distrito Muromachi de Kyoto...

* Palacio de las Flores

[Vista una hora más tarde. Kyosuke está abandonando el aula con el resto de la gente. Pausa para tomar un trago en la fuente junto a la escalera, y mira su reloj.]

Kyosuke: Tengo una hora antes de mates. [Se apoya en el muro, pero se le resbala la mano en un punto húmedo en la pared.] Whaa-whaa... [Cae de espaldas por las escaleras. Su cartera sale volando.] WHAAAAAA...

[Vista del edificio de mates. Kimura está esperando fuera del aula.]

Kimura: [Mirando su reloj.] Kyo-chan se está retrasando.
Saito: [Saliendo del aula.] ¿Todavía no ha llegado?
Kimura: [Agita su cabeza dolida.] Kyo-chan es normalmente puntual.
Saito: Ahh... [Decide no hacerla polvo.] ...sí claro. Oinuma-sensei va a comenzar la clase. No te preocupes, esté donde esté Kasuga-san, seguro que no va a perder la cabeza o algo así.
Kimura: Pero...

[Vista de un oscuro y denso bosque. El sol matutino se cuela por los resquicios del follaje, y un tortuoso y polvoriento camino vaga entre los árboles. El viento sopla, arrastrando hojas amarillas y rojas.]

Kyosuke: ...AAAAAA... <whump> [Aterriza sobre su espalda bajo un gran arce.] ¡Ite! Ay, mi cabeza... [Lentamente se levanta y se examina.] ¿Qué ha pasado? Qué raro... ¿d... dónde estoy?

[Vista de Kyosuke caminando por el camino de tierra, con las manos en los bolsillos.]

Narración de Kyosuke: En aquel momento no tenía idea de lo que había sucedido o de lo que estaba a punto de ocurrir. Encontré un camino, y paseé por él con la esperanza de encontrar a alguien... pero encontré más de lo que me esperaba.

Kyosuke: [Para sí.] Nunca había visto este bosque antes... de algún modo, he debido usar mi poder para llegar aquí... yo... espero que no viajase muy lejos...
Voz: [Desde detrás de los árboles.] ¡Ahora!

[Antes de que Kyosuke pueda reaccionar, el rodeado por cinco hombres. Cada uno armado con una kata* o yari**, y llevan corseletes de metal plateado y cascos cónicos anchos calzones hasta las rodillas. Un sexto hombre emerge del bosque. Obviamente el jefe, lleva dos espadas*** y está armado con un daikyu**** y flechas. Camina hacia Kyosuke.]

* Espada samurai japonesa
** Lanza recta japonesa
*** Llevar dos espadas era la señal de samurai
**** Arco largo japonés

Kyosuke: ¡¿Ehhhh?! ¿Q... qué está pasando aquí? <¡Slap!> ¡Umph!
Líder: No te he dado permiso para hablar, viajero. A juzgar por tus ropas y acento, se diría que vienes de lejos. ¿Cómo te llamas? Kyosuke: ¿Nombre? [Para sí.] Esto parece el Japón medieval... err... [Se pone tieso.] ...mi nombre es Miyamoto... ¡Miyamoto Musashi!*

* El más famoso espadachín japonés de la era feudal, nacido en 1584

Líder: Nunca he oído hablar de tí.
Kyosuke: [Se desinfla con rapidez.] ...
Líder: Déjame explicarte: este tramo de la Yamato-do* es mío. Y pido una tarifa para que pases por él. [Sonríe sardónicamente.] Saca tu monedero.

* Camino Yamato Kyosuke: [Con miedo.] Pero... ¡yo no tengo dinero! [Retrocede hasta que nota una lanza contra su espalda.] ¡Aayy! Ahhh... [Para sí.] ¿Qué demonios está pasando? ¡Esto no puede ser real...!
Líder: ¿Sin dinero, dices? Lástima... tendré que añadir tu cabeza a mi colección. [Ordena a uno de sus hombres.] ¡Mátale!
Hombre 1: [Desenvaina su espada.] Y así muere Miyamoto Musashi...
Kyosuke: [Para sí.] ¡Ahora! ¡Tengo que usar mi poder! [Se concentra.] Mmm... mmm... ¡Pah!... ¡n... no pasa nada! ¡No sirve! [Se cubre la cabeza mientras el hombre avanza.] S... sayonara, Ayukawa...
Voz: ¡Alto!

[Justo entonces, una nueva forma emerge del bosque. Completamente armado, el visor del casco ensombrece su cara, oscureciendo sus rasgos. Lleva un naginara en su mano derecha, y lleva dos espadas. De todas formas, la falta de marcas en su armadura le da la inmediata apariencia de un ronin**.]

* Lanza de mano japonesa.
** Un samurai sin maestro

Líder: ¿Qué tenemos aquí? [Sonrisa de satisfacción.] ¡¿Un joven imberbe?! Su armadura parece muy valiosa. [Ordena a dos hombres.] ¡Conseguidla para mí!
Hombre 1: [Carga con su yari.] ¡Muere sin honor, ronin!
Hombre 2: [Carga con la katana desenvainada.] ¡Hoy te reunirás con tus ancestros!

[El samurai detiene con destreza el yari con su naginata, cortando limpiamente la cabeza del primer hombre. Usando la culata, se gira y la lanza hacia el abdomen del segundo hombre, quien se doblega, soltando su katana. Un brillo de la hoja de la espada, y una segunda cabeza cae rodando por el camino de tierra. Kyosuke mira asombrado mientras la segunda cabeza rueda hasta detenerse a sus pies.]

Líder: ¡Maldito seas! [Carga su daikyu y dispara.]

[Manejando con habilidad el naginata, el samurai corta la flecha en dos, haciendo que la punta caiga inofensiva.]

Hombre 3: [Con voz temblorosa.] ¡S... sólo un ronin pude hacer eso! ¡Es Fujiwara! ¡Déjanos escapar con vida!
Fujiwara: [Suelta el naginata y avanza.] No mereceis vivir.
Líder: [Furioso.] ¡Tontos! ¡Vuestros antepasados os llamarían cobardes y os matarían por poner en deshonra el nombre de la familia! [Avanza, sacando su espada.] Somos cuatro contra u- [Cortado por una rápida espada desenvainada en su garganta.] ¡Urk...!
Kyosuke: [Se congela ante la letal respuesta.] ...
Hombre 4: KISAMA... [Señas a Hombre 5.] ...¡ataquemos!

[Los dos hombres corren, uno detrás de otro. Fujiwara se gira, interceptando la carga del primer hombre: con un centelleante doble tajo, ambos hombres caen destripados al suelo.]

Hombre 3: [Suelta su katana y se arrodilla.] ¡Por favor, perdóneme! Tengo una familia, se lo suplico...
Fujiwara: [Con calmado desdén.] Has hablado como un verdadero cobarde. Como he dicho antes, no mereces vivir. [Mandoble y una tercera cabeza cae al camino, el cuello rebanado chorreando sangre.] Tontos... [Se quita el casco, mostrando una larga melena negra. Al descubrirse los ragos del samurai, Kyosuke se descubre a sí mismo mirando a una cara sorprendentemente familiar.]

Kyosuke: [Se pone blanco.] ¡Ma... masaka...! ¿A... Ayukawa?
Fujiwara: [Con presencia imponente.] ¡Cómo te atreves a hablarme en un tono tan descortés! ¡No conozco a nadie con ese nombre! [Apunta con su katana manchada de sangre a la cara de Kyosuke.] ¡Discúlpate!
Kyosuke: [Se arrodilla con terror fundado y reverencia con la cara hasta el suelo.] ¡Douka oyurushi o! ¡Douka oyurushi o!*

¡Por favor, olvídeme!

Narración de Kyosuke: En ese momento, por segunda vez en diez minutos, pensé que iba a morir. La mera ironía de morir mucho tiempo antes de mi nacimiento casi parecía oscurecer el miedo que dominaba todos mis instintos... y pensar que iría a morir a manos de alguien que se asemeja a...

Fujiwara: [Señala con su katana.] Levántate. ¿Quién eres?
Kyosuke: Err... [Piensa para sí.] ...ya está bien de películas... debería decir la verdad. [A Fujiwara.] Mi nombre es Kasuga...*

Kasuga fue un criado de Amaterasu y el legendario fundador del clan Fujiwara.

Fujiwara: [Acercándole la espada amenazante.] ¡No te atrevas a ensuciar el nombre de mi divino antepasado con tus mentiras! ¿Acaso quieres que ruede la cuarta cabeza? Por última vez, ¿quién eres y qué estás haciendo aquí?
Kyosuke: [Vuelta al suelo y más reverencias, temblando de miedo.] ¡Mis... mis más sinceras disculpas, mi dama! M... mi nombre es Miyamoto M... Mu... Musashi! [Trata de recordar.] Soy... soy un criado de mi señor... er... Lord Tokugawa de Sendai. Estaba camino de Kyoto para conseguir provisiones, pero lo perdí todo por culpa de esos bandidos... ¡y ahora también amenzaban con llevarse mi vida también!
Fujiwara: [Agarrando a Kyosuke por la camisa y levantándole.] ¿Qué clase de material es este? [Limpia la sangre de su katana con su camisa.] Nunca había visto antes algo así.
Kyosuke: [Traga saliva y trata de pensar con rapidez.] Ah... ah... ¡es de China! ¡Las... las cambiamos por nuestras armas!
Fujiwara: [Sospechando.] ¿Y tu lenguaje? Tienes un acento muy extraño.
Kyosuke: Ah... mi... ¡mi abuelo era Ainu*! Supongo que he estado muy pegado a... quiero decir, supongo que he estado asociado muy de cerca a esos bárbaros. [Para sí.] ¡Jolín! ¡Ahora sí que desearía haber prestado más atención a las clases de Fukui-sensei! [A Fujiwara.] ¿Podría... podría decirme por favor qué día es?

Indígenas japoneses, similares a los americanos nativos de los Estados Unidos

Fujiwara: Es el octavo mes del noveno día del reinado de su Majestad Imperial, Go-Komatsu. [Sospechando aún más.] ¿Porqué es el siervo de Tokugawa tan ignorante?
Kyosuke: [Haciendo la conversión de memoria.] ¿Noveno año de Go-Komatsu? Eso es... eso es... ¿¡¿1392?!? Masaka... sonna bakana... [A Fujiwara.] Er... he sido golpeado en la cabeza... todavía estoy mareado. ¿Podría tener el honor de saber su nombre, mi dama, y podría por favor decirme dónde estoy?
Fujiwara: [Avanza y observa a Kyosuke con ojos entrecerrados.] Soy Masako del clan Fujiwara. Estamos a tres días a caballo de Kyoto por la Yamato-do. Hay un pueblo, Mikkaichi, a unas pocas horas de camino por la carretera. Allí es a dónde voy. Es en la dirección de Kyoto.
Kyosuke: ¿Ha... ha dicho Fujiwara Masako? [Para sí.] ¡Es la que asesinó al Shogun! ¡M... masaka... esto no puede estar sucediendo!
Fujiwara: ¿El golpe en la cabeza te ha afectado también a los oídos? [Huele el aire.] ¿Qué es ese olor? [Camina hacia Kyosuke y mira. Una mancha húmeda comienza por la zona del bolsillo del pantalón y se extiende hacia abajo.]
Kyosuke: [Se pone rojo, y pone su mano tras la cabeza.] Yo... creo que hacía un poco de frío.
Fujiwara: [Con una ligera sonrisa de satisfacción.] ¡Hrumph! [Envaina la espada.] Tu historia es la más absurda que he oído jamás. Aunque, yo nunca he estado tan al norte, así que te concederé el beneficio de la duda. Parece que estás bastante entero. Ya que pareces tan indefenso, puedes acompañarme como sirviente. Te protegeré a cambio de tus servicios. Ven, mis caballos están atados tras el recodo.
Kyosuke: [Reverencia.] Será un honor... [Para sí.] Parece que no tengo elección... [Mira a los seis cuerpos yaciendo en el camino, y se pone pálido: el pleno impacto de lo que ha visto comienza a afectarle. Se cubre la boca con una mano.] ...yo... yo... creo que voy a caer enfermo...

[Fujiwara se gira y con rapidez desenvaina una daga. Kyosuke se congela y traga saliva ruidosamente.]

Fujiwara: [Calmada.] Podría haber peligro en el camino. [Le pasa la daga y su funda a un sorprendido Kyosuke, quien las coge con cautela.] Úsala sólo si es necesario.
Kyosuke: [Mirando al filo y girándolo.] Parece... bastante afilada... um... [Intenta enfundar la daga*, pero la inserta al revés. La daga se atasca y no se mueve.] ...ah...

* Las dagas japonesas estaban la mayoría afiladas por un sólo lado y no eran simétricas

Fujiwara: [Incrédula.] ¿Eres de verdad? [Agarra la daga y la mete correctamente.] Pensándolo bien, quizá me la guarde. [Agita la cabeza.] ¡¿No te enseñó Lord Tokugawa a manejar armas correctamente?! Sinceramente, no eres mejor que alguno de esos incompetentes en la Corte... [Su voz se apaga, hace una pausa, y de golpe se gira y echa a andar.]
Kyosuke: ...

[Vista unas pocas horas más tarde. Fujiwara y Kyosuke han desmontado y guían a sus caballos tratando de vadear un arroyo. Kyosuke ahora tiene ropas medievales, llevando una chaqueta corta y amplios calzones, pero sospechosamente aún lleva sus tenis.]

Narración de Kyosuke: Después de prestarme ropas y su caballo de sobra, nos dirigimos al poblado más cercano, Mikkaichi. Alrededor de una hora más tarde, Fujiwara insistió en tomar un atajo a través del bosque, para evitar un pasaje del camino idóneo para las emboscadas. No creía que ella fuese de las que tratan de evitar confrontaciones, pero parecía tener prisa por llegar a su destino... desafortunadamente para mí, aquello significaba cabalgar a través de la maleza.

Kyosuke: [Mirando al rápido y a las rocas resbaladizas.] ...
Fujiwara: [Mirando atrás.] ¿Bueno? ¿Estás esperando a que el agua se detenga?
Kyosuke: [Mano tras cabeza.] Ah, n... no.

[Kyosuke intenta poner el pie sobre una roca sobre la que no fluye mucha agua. Sus zapatos y calcetines se calan de todas formas, y decidiendo que es imposible permanecer seco, alegremente pone el pie en otra roca, resbala, y cae al instante de espaldas.]

Kyosuke: ¡Ite!

[El caballo de Kyosuke asiente con la cabeza, casi como si se estuviera riendo. Fujiwara mira exasperada y mueve la cabeza.]

Fujiwara: Menos mal que esto no es un río... entonces me vería obligada a lanzarte volando sobre él. [Sarcásticamente.] ¿Supongo que necesitas que alguien te coja de la mano?

[Fujiwara se mete en el arroyo, y le alarga la mano. Cuando Kyosuke se agarra, ella tira con fuerza, y cae en la orilla. Entonces guía al caballo de Kyosuke al igual que al suyo a través del arroyo.]

Fujiwara: Ven... no creo que puedas caerte ahora en ningún charco.
Kyosuke: [Tímido.] H... hai, mi dama...

[Vista media hora más tarde. Fujiwara y Kyosuke están sentados cerca de la orilla del arroyo. El sol de la tarde se refleja brillantemente en la superficie del agua. Los caballos desensillados y almohazados están atados a árboles en el fondo. Mientras Fujiwara se sienta sobre una manta campera, Kyosuke se sienta junto a ella sobre la tierra.]

Narración de Kyosuke: Después de viajar un poco siguiendo el río, Fujiwara decidió acampar para que los caballos descansasen. Ordenándome que no la molestase, insistió en cuidar de los caballos ella misma, lo cual fue un alivio ya que no hubiera sabido por dónde empezar... la suave manera en que los trató fue todo un contraste comparado con la Fujiwara que vi antes... un contraste que no puedo entender. Por suerte sabía como sacar las provisiones. Fujiwara debía estar acostumbrada a viajar sola... rara vez hablaba, salvo para darme órdenes.

Kyosuke: [Intentando empezar una conversación.] Tiene magníficos caballos, mi dama... cuida muy bien de ellos...
Fujiwara: [Le mira, sus ojos reflejan el río centelleante.] Sí... hago lo que puedo. No permito que nadie más los toque... un buen caballo es como un buen amigo, como mi instructor dijo una vez... [Se queda en silencio y mira al agua.]

[El murmullo del río y el sonido ocasional de un pájaro otorgan una calmada tranquilidad a la escena. Brillantes motas de luz bailan sobre la superficie del arroyo.]

Fujiwara: [Suavemente.] ¿Musashi?
Kyosuke: [Mira, sobresaltado por su voz.] S... ¿sí, mi dama?
Fujiwara: ¿No te has parado a pensar... lo que será de nosotros?
Kyosuke: [Confuso.] Er...
Fujiwara: Este arroyo, y el bosque, han estado aquí durante cientos, tal vez miles de años. Ellos continuarán floreciendo, mucho después de que no seamos más que polvo... a ellos no les importa lo que pasa junto a ellos. En tu propio rincón del mundo... en Sendai, ¿no piensas en lo que las generaciones futuras recordarán de nosotros, al final? [Mira hacia el cielo.] Podrán recordar a nuestros Emperadores y nuestras batallas... ¿pero recordarán nuestras emociones... nuestros triumfos... nuestras tragedias... nuestros amores... nuestras vidas? Creo que no... apenas me acuerdo de mis abuelos, y para nada de mis bisabuelos...
Kyosuke: [Después de una larga pausa.] Yo... estoy seguro de alguien, en algún lugar lo recordará, mi dama... [Mientras la cámara se echa hacia atrás vemos que Kyosuke se ha acercado sin darse cuenta a Fujiwara, y le alcanza el hombro.]
Fujiwara: ¿Eh? [Mira a su lado, y cara se endurece.] ¡¿Qué estás haciendo?! [Echa su mano hacia atrás. Las líneas de velocidas se dibujan en el fondo.]

<¡SLAP!>

Kyosuke: [Cae de lleno sobre su espalda.] ...!!
Fujiwara: [Furiosa.] Qué modales... ¡no te acerques a mí así de nuevo, si no quieres que la próxima vez te golpee con mi espada en vez de con mi mano! Hmph... [Camina hacia Kyosuke, que se levanta lentamente mientras se agarra la cara. Vemos la silueta roja de la marca de una mano en su mejilla izquierda.] ¿...estás bien?
Kyosuke: [Reverencia.] H... hai, mi dama... lo siento mucho...
Fujiwara: [Mira la marca de la mano. Su cara pierde algo de dureza.] Entonces sugiero que nos movamos. Quiero llegar a Mikkaichi antes de que caiga la noche. [Se gira.] Partamos, Musashi.
Kyosuke: Hai, mi dama... [Para sí.] Menos mal que no he perdido ningún diente... ¿en qué estaría pensando?

PAUSA PARA LOS ANUNCIOS

[Escenas de la animada metrópolis de MegaTokyo.]

Voz en off: La famosa ciudad de MegaTokyo, ¡donde la acción nocturna es total y las chicas están calientes! El paraiso del comprador, aunque ningún viaje es completo sin una visita a Silky Doll Lingerie, donde la alta tecnología de hoy se une con el satén y el encaje...

[Vista del interior de Silky Doll. Sylia hace una venta mientras Priss y Linna revisan los últimos diseños. Hay un grito, y Mackie vuela hacia el vestuario, seguida de gritos de "¡Hentai!".]

Voz en off: Si estás buscando un trato especial o comprar ese regalo especial, ¡Silky Doll es el sitio al que ir! Pero si vas, llévate un traje resistente y tu tarjeta Visa, ya que en Silky Doll, la moda es impecable y sexy...

Nene: [Sale sonriendo desde debajo del mostrador poniendo una "V".] ...y no aceptamos American Express!

Voz en off: Visa, ¡llévatela donde quieras!

FIN DE LOS ANUNCIOS

[Vista de la noche temprana. Fujiwara y Kyosuke cabalgan lentamente por las afueras de una pequeña villa.]

Narración de Kyosuke: Hemos estado cabalgando durante horas. Todavía estoy impresionado por la violencia que he visto... aunque eran bandidos, eran hombres de verdad los que murieron. De todas formas, mientras miro a Fujiwara no puedo evitar admirar su mortal belleza. Era alguien noble, aunque muy triste, y sobre su semblante... no puedo imaginarme el porqué, pero empecé a dudar de que ella fuese la asesina que mató al Shogun como dijo Fukui-sensei...

[Vista un poco atrás en el tiempo. Fujiwara y Kyosuke están todavía en el camino, montando uno al lado de la otra por un bosque menos denso. El hermoso follaje de otoño suena con el viento, y las hojas revolotean con el aire.]

Kyosuke: [Recuerda algo que ha querido decir.] Todavía no le he agracedido, mi dama, el que me haya salvado la vida.
Fujiwara: No fue nada... [Aparta la mirada, y casi para sí.] Además, tú me recuerdas a alguien que conozco...

[Vista de hace cuatro años. Los lados de la pantallas se hacen opacos, y las voces resuenan como viniendo de la distancia. Una Masako de quince años, llevando un hermoso kimono rojo y dorado, está siendo perseguida pasillo abajo por una grande y opulenta residencia por un hombre empapado llevando un kimono tradicional gris azulado y una chaqueta amplia. La cámara está detrás del hombre, y no vemos su cara.]

Hombre: ¡Vuelve aquí, Masako! ¡Me vengaré!
Fujiwara: [Riendo mientras mira atrás.] ¡Atrápame si puedes, Kiyomori! Jajaja...
Kiyomori: [Tropieza con un cubo de madera y cae de cara.] Aaaa... <thump> ...¡ite!... [Se agarra la cabeza.]
Fujiwara: [Se gira y encara la cámara riendo.] En serio, Kiyomori, ¡eres el torpe más incompetente que conozco! [Le ayuda a levantarse.] Pero... te amo igualmente.
Kiyomori: M... Masako...

[Transición de vuelta. La cámara enfoca la cara de confuso de Kyosuke.]

Kyosuke: [No seguro de haber oído bien.] ... [Entonces, tras una larga pausa.] ¿Puedo... puedo preguntar qué la trae a Mikkaichi?
Fujiwara: Supongo que no pasará nada si te lo cuento. Estoy siguiendo la pista de un hombre llamado Akumu*. Es un asesino muy hábil. Hace dos años asesinó a mi padre. [Eleva su puño.] Juré que le mataría... nunca le permitiré que asesine de nuevo. Hasta ahora, he estropeado sus intentos de asesinato... pero ahora me elude. Tengo motivos para creer que su próximo objetivo está en Mikkaichi.

* Pesadilla

Kyosuke: Ya veo, pero...
Fujiwara: Ya basta de preguntas, Musashi. Ven, tenemos que cabalgar más rápido. [Espolea a su blanca montura.]
Kyosuke: ¡E... espere! [Su montura comienza a trotar, pero su pie se desliza del estribo.] WAAaaaaaa... [Cae, golpeándose en la cabeza contra el suelo.] ¡ITE!
Fujiwara: [Gira su caballo y trota de vuelta hacia Kyosuke boca abajo.] ¿Estás bien? [Con tono irritado.]Hmph, déjame adivinar. ¿Lord Tokugawa tampoco se molestó en enseñarte a montar caballos?
Kyosuke: Ahhh... [Mano tras cabeza.] M... mi cabeza todavía me duele...
Fujiwara: Bueno, si te sigues cayendo así estarás mareado durante el resto de tu vida.
Kyosuke: H... hai, mi dama... [Para sí.] Debería haberme desplazado en el tiempo cuando me golpeé la cabeza... ¿qué pasa con mis poderes?

[Vista de la tarde presente. Fujiwara y Kyosuke han llegado a una posada. Mikkaichi es un poblado pequeño, compuesto de menos de dos docenas de pequeñas construcciones. Los edificios más grandes son la posada y la casa de un magistrado. Las casas son de madera principalmente, con muros de madera y puertas de papel. Las calles están desiertas y oscuras con la excepción de unas pocas linternas de papel y las luces internas de las casas.]

Fujiwara: Buscaré una habitación y comida caliente. Ten los caballos. [Le pasa las riendas a Kyosuke sorprendido y desmota.]
Kyosuke: Er, hai... [Para sí.] Jolín... ¿y ahora qué se supone que debo hacer? [Oye a Fujiwara entrar en la posada, hablando con alguien.] Err...
Fujiwara: [Sale de la posada y se sorprende al ver a Kyosuke todavía en la silla sosteniendo las riendas.] ¿¡Qué estás haciendo todavía ahí!? ¿No estás familiarizado con el cuidado de los caballos? Necesitan ser desensillados y alimentados y... [Pausa en frustración.] Musashi, eres la persona más incompetente y poco de fiar que he... [Pausa mientras su cara se alivia un instante, y se endurece de nuevo.] No importa. Tengo habitaciones y comida. Deja que los sirvientes de la posada se encarguen de los caballos y el equipaje. Ellos al menos saben lo que hacen. Ven conmigo.

[Mientras Kyosuke desmonta, tres hombres salen corriendo de la posada para atender a los caballos.]

Kyosuke: H... hai... [Camina por la puerta y se quita los zapatos.]
Fujiwara: Qué mala suerte que no tuviese un par de zapatos de sobra. Supongo te las tendrás que apañar con esos zapatos chinos.
Kyosuke: Sí, mi dama. [Para sí.] ¡Tengo a China en el pie! Estos Nike hechos en Korea me costaron una fortuna...

[Vista una hora más tarde. Fujiwara y Kyosuke están sentados en una pequeña sala con el suelo de tatami, comiendo. La sala está bordeada por los cuatro lados por planos shoji*, y una pequeña mesa baja está entre los dos. En la mesa hay bandejas con pescado, verduras en vinagre y arroz. Fujiwara se ha cambiado a un kimono gris liso, con dos espadas en la faja.]

* Muro divisor de papel y madera usado en salas o casas tradicionales japonesas

Narración de Kyosuke: Entonces fue cuando averigüé lo que le pasó a mi poder. Debe de haberse agotado al hacer este colosal viaje en el tiempo... después de una buena comida y algo de descanso, supongo que mi poder volverá. Desafortunadamente, no parece que vaya a conseguir ninguna de las dos cosas...

Kyosuke: [Golpeando sospechosamente al arroz marrón y arenoso.] Ah, Lady Fujiwara, esta... esta parece ser una buena posada. [Advierte que Fujiwara no parece tener mucho apetito.]
Fujiwara: [Le mira.] Las posadas como esta son raras, aunque se están haciendo cada vez más numerosas. Por suerte este camino es bueno y ya estamos cerca de Kyoto. Estoy familiarizada con este camino por haber viajado mucho con mi padre por aquí... [Se calla en silencio.]

[Vista hace dos años. Fujiwara, llevando un kimoto blanco y violeta, camina por un jardín tradicional. Los cerezos están en flor, y oímos el suave murmullo de un río. Ella lleva un abanico abierto, con grullas* representadas volando sobre un mar plateado, con el sol dorado en el fondo. Camina hacia la casa, y abre el shoji. Un grito irrumpe en el aire tranquilo. En cámara lenta, el abanico se cae de su mano, cayendo en un charco de sangre junto al cuerpo decapitado de su padre. El líquido rojo se esparce por el abanico, manchando las grullas y tiñendo el sol. Un cuchillo con una nota está clavado en el suelo de tatami. Mientras el viento sopla por la habitación, la nota se agita y vemos la marca impresa en ella... el kanji de Akumu.]

* Motivo: las grullas representan su pureza e inocencia

[Transición al presente.]

Fujiwara: [Parte sus palillos en dos, y se levanta de golpe.] Vamos, Musashi, salgamos fuera.
Kyosuke: ¿Huh? Esto, er, ¿por qué, mi dama?
Fujiwara: Siempre reviso mis caballos antes de acostarme... ¡y la próxima vez [agarra la chaqueta de Kyosuke] no cuestiones mis órdenes! [Le empuja y corre la puerta.]
Kyosuke: ¡H... hai, Lady Fujiwara!

[Vista del exterior. La luna llena produce una tenue y fría sombra en las casas. Todo está en calma. Fujiwara y Kyosuke se dirigen hacia los establos. De repente, una flecha silva y se clava en la pared del establo, fallando la cabeza de Fujiwara por unos centímetros.]

Fujiwara: [Se agacha y agarra su katana.] ¡Abajo!
Kyosuke: [Con miedo.] ¡Una flecha! ¡Alguien está tratando de matarnos!
Fujiwara: [Se levanta de repente.] No... sea quien fuere, si nos quisiera muertos, ya nos habría matado. [Saca la flecha salvajemente lengüetada del muro. Atada a ella hay una pequeña nota enrollada de papel. Con cuidado la deslía y lee la nota.]
Kyosuke: ¿Q... qué dice?

La cámara se eleva sobre su hombro. En la parte de abajo de la nota hay una marca roja familiar. Ella se gira, con una mueca de determinación.]

Fujiwara: [Fríamente mientras estruja la nota en su mano.] Es él... Akumu...
Kyosuke: [Traga saliva, el fresco viento mueve su pelo.] ...

[Vista unos minutos más tarde. Fujiwara corre la puerta de su habitación y entra, con Kyosuke detrás. Su comida ha sido apartada y un futón yace en el suelo.]

Kyosuke: Por favor, Lady Fujiwara, ¿qué decía la nota? ¿Nos... seremos atacados esta noche?
Fujiwara: No. No te preocupes, Musashi. Akumu es cosa mía, no tuya. Sugiero que durmamos esta noche. Necesito descansar para enfrentarme a él mañana. Tú puedes dormir aquí. [Señala hacia una pequeña habitación detrás de una pared de shoji.] Buenas noches, Musashi.
Kyosuke: B... buenas noche, Lady Fujiwara. [Para sí mientras cierra deslizando la pared de shoji y se apoya en ella.] ¡Caray, vaya día! Primero por poco me matan unos bandidos, luego Ayu... quiero decir, Fujiwara por poco me mata dos veces, me meo en los pantalones por primera vez desde la guadería, ¡y ahora estoy a punto de enfrentarme a un asesino! [Suspira.] Tengo que admitirlo, ¡pero daría cualquier cosa por estar en una clase de historia en vez de aquí! [Se sienta en su futón y comienza a desvestirse en la oscuridad.] ¿Por qué no puedo... eh? [Mira hacia la otra habitación. Fujiwara ha encendido una lámpara y está comenzando a desvertirse. Su forma dibuja una exquisita silueta en el shoji.] Ejejeje... [Mira un poco, y luego mira culpable hacia otro lado.] Bueno, las cosas no pueden ir de todo mal si casi comparto habitación con una preciosa dama...

[Vista más tarde esa noche. Fujiwara se enrolla y gira en su futón, obviamente en las garras de un sueño. Transición.]

[Vista de un funeral en los dominios de un templo budista. Fujiwara, vestida con un kimono blanco y un tocado, prende la leña bajo la pira de su padre. Da un paso atrás, y las llamas se elevan, una sola lágrima baja por su cara.]

[Vista más tarde aquel día. Fujiwara, todavía de blanco, mira hacia el jardín familiar. Un samurai levando un kimono azul claro y chaqueta amplia camina hacia ella por detrás. Ella no se gira para saludarle. Por su voz, sabemos que el samurai es Kiyomori.]

Kiyomori: [Ansioso.] Masako, ¡el mes que viene nos casaremos! Mi padre necesita desesperadamente el apoyo del clan Fujiwara para sus planes. Nuestra unión solidificará los lazos entre las dos familias. [Pausa.] Sé lo duro que ha sido para tí la pérdida de tu padre. Él... era un buen hombre... amable. Sé cuan desesperadamente desear vengar su muerte, ¡pero asesinar a Akumu no te devolverá a tu padre! Masako...
Fujiwara: [Monótona.] Vete.
Kiyomori: ¡Escúchame, por favor! Mi padre lo ha puesto claro... no puedo dejar que vagues por la región como una ronin... ¡un encima una ronin mujer! ¿Qué dirá la gente en la Corte? Nuestra familia será el hazmerreir de Kyoto. Por favor, Masako... no lo hagas. Tu padre está muerto... ¿está nuestro amor destinado a morir con él? [Ofrece su mano.] Masako, lo siento, pero debo preguntarte esto. Elige tu camino... tu misión para con un hombre muerto, o volver conmigo a la hacienda de mi familia.
Fujiwara: [No se gira.] ...
Kiyomori: [Baja su mano ofrecida, y suspira.] Ya veo... ya has hecho tu elección. Q... [su voz tiembla] ...que tengas una larga y próspera vida, Masako... aunque dudo que la tengas. Hasta siempre...

[Transición hacia el presente. Fujiwara se despierta con un sobresalto.]

Fujiwara: [Para sí.] Lo siento de veras, Kiyomori... espero que donde quiera que estés, puedas olvidarme... pero era una decisión que tenía que hacer...

[Vista de Kyosuke. Él también está dando vueltas.]

Kyosuke: [Murmurando en sueños.] Ayukawa... Ayukawa...

[Escena en negro. Madoka camina por una ciudad moderna y desierta por la noche.]

Madoka: [Llama.] ¡Kasuga-kun! ¡Kasuga-kun! ¿Dónde estás? Te estoy buscando... ¡Kasuga-kun!

[Kyosuke aparece por el bloque. Él la llama, pero ella no parece verle u oirle. De repente una forma vestida de negro aparece, llevando una capucha negra y gafas de sol. Desenvaina su espada y la ataca.]

Madoka: [Ahora vestida con un Kimono y asemejándose a Fujiwara.] ¡KYAAAAA!
Kyosuke: [Ahora vestido con ropas medievales.] ¡Ayukawa! ¡AYUKAWAAAAAAA!

[Él corre hacia ella, pero cae al suelo. La escena ha cambiado. Ahora están en una habitación con tatami.]

Figura en negro: Otro triunfo. ¡Ella está muerta, el Shogun está muerto, y cuando la culpe de su muerte su familia entera sufrirá las consecuencias!
Kyosuke: ¡¡¡KUSO!!!
Figura en negro: [Advierte por primera vez a Kyosuke.] Demasiado tarde, amigo mío. Has llegado demasiado tarde.

[Volvemos. Kyosuke se despierta en un sudor frío.]

Kyosuke: [Para sí.] ¡Waaah!... Uuuff... ¡vaya un sueño raro! [Se vuelve a tumbar, sólo para sentarse de repente un segundo más tarde.] Pero espera... si era un sueño premonitorio... ¡entonces Fujiwara no asesinó al Shogun! Fue engañada... tengo que parar esto... ¿pero cómo? Ayukawa me está buscando... si uso mi poder para salvar a Fujiwara, ¡como Grandpa me dijo hace tiempo nunca seré capaz de volver a mi tiempo! Jolín, ¿qué voy a hacer? ... ¿Eh?

[Kyosuke mira al separador de shoji. En la débil luz de la luna ve una figura brillar en la habitación de Fujiwara. De repente, la figura se detiene, levantando un objeto delgado y largo sobre su cabeza... ¡una espada!]

Kyosuke: [Para sí.] ¡M... masaka! Fujiwara se equivocaba... ¡es él! ¡Va a matarla! ¿¡¿Qué voy a hacer?!? [Se levanta, la boca abierta y las rodillas temblando.] F... F... [Grita.] ¡CUIDADO!


CONTINUARÁ...


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