CONTINUACIÓN DEL EPISODIO ANTERIOR
[La cámara se desplaza por el extrior de una posada antigua de madera. El viento sopla, arrastrando las hojas en el aire. La luna llena produce frías luz, reflejada en el estanque frontal. La calma de la noche es rota por un grito.]
Kyosuke: ¡CUIDADO!
[El separador de shoji se abre de golpe.]
Fujiwara: [Con preocupación.] ¡Musashi! ¿Qué pasa?
Kyosuke: ¿¡Eeehh!? Pensé... pensé... [Pone su mano tras la cabeza y suda.]
...su sombra era él...
Fujiwara: [irritada.] ¿No te he dicho que Akumu era cosa mía? [Baja su
espada.] ¿De verdad pensabas que me iba a pillar así de desprevenida?
[Suavemente.] No podía dormir, así que decidí hacer un poco de ejercicio...
[Los ojos se estrechan.] ¿Qué estás haciendo despierto?
Kyosuke: Mi dama, yo... he tenido un sueño extraño.
Fujiwara: ...
[Vista del día siguiente. Fujiwara, con el pelo atado en un moño con una cinta gris, camina por las calles de Mikkaichi. Ataviada con un kimono gris con las dos espadas a los costados, es seguida dos pasos atrás por un Kyosuke de aspecto cansado.]
Narración de Kyosuke: No dormí nada el resto de la noche. Fujiwara caminaba hacia una trampa... podía sentirlo. ¿Qué podía hacer? Yo no pertenezco a esta época... yo no quería estar aquí... y Ayukawa... posiblemente esté muy preocupada por mí...
[Mientras los dos bajan por la calle principal, los granjeros arrastran sus carretas, y otros campesinos van y vienen, siempre evitando mirar a Fujiwara a los ojos, e inclinando sus cabezas al pasar junto a ella. Frente a una pequeña casa, un samurai charla con una chica ataviada en un kimono.]
Samurai: [Solemnemente.] Debo irme. Mi señor me ha llamado a la guerra,
y aunque estamos en desesperada desventaja y nuestras muertes acechan, mi
misión está clara.
Dama: ¿Pero qué haré si tú no estás? [Se sujeta el kimono, mirándole a los
ojos.] Por favor... por favor, ten cuidado.
Samurai: [Sostiene las manos de la chica con las suyas.] Ushiko-san, ¿dónde
estás, Ushiko-san?
Ushiko: Umao-san, ¿dónde estás, Umao-san?
[Invisible, una figura permanece en las sombras de la casa.]
Extraño: [Para sí.] Hmm... vaya frase interesante. Debo apuntarla... a lo
mejor sirve para alguna obra algún día. [Saca un pequeño pergamino y comienza
a escribir. Mientras la cámara pasa sobre su hombro, parece que ha escrito
otras frases a lo largo de sus viajes...
I) Ser o no ser, esa es la cuestión.
II) La vida no es más que una historia contada por un tonto, llena de sonido y furia, y que no significa nada.
III) Poder del cristal de la luna, despierta.]
[Fujiwara y Kyosuke han llegado a la casa del magistrado. Es una pequeña estructura, con el confort añadido de una verja de madera de 5 pies de alto. Un hombre un poco pesado sale por la puerta. Está ataviado con un simple kimono de viaje, aunque lleva las dos espadas del samurai. Lleva una hatillo atado a una vara de madera, que apoya sobre su hombro. Su sombrero de paja cónico no oscurece del todo sus ojos amables colocados en una cara redonda de mediana edad. Al ver a Fujiwara, sus ojos se abren en sorpresa.]
Samurai: ¿M... Masako? ¿Eres tú de verdad? No te he visto desde hace
dos años.
Fujiwara: [Reverencia.] Lord Yoshimitsu, en un honor veros de nuevo. Estaba
buscándoos. Me temo que debo hablaros inmediatamente de asuntos importantes.
Yoshimitsu: ¿Buscándome? [Arruga su frente.] ¿Cómo supiste que estaba aquí?
¡Sólo unos pocos escogidos saben mi verdadero paradero!
Fujiwara: Por favor, mi señor, necesito hablaros. Lo aclararé todo, pero no
aquí en la calle.
Yoshimitsu: [Se enoja.] Muy bien. Acabo de hablar con el magistrado local. Me
dirigía a una posada a buscar habitación. Supongo que podemos hablar allí.
[Comienza a andar hacia la posada.] Por cierto, ¿quién es tu hombre de ahí?
Fujiwara: [Antes de que Kyosuke pueda responder.] Se llama Miyamoto Musashi,
mi señor. Es mi sirviente.
[Yoshimitsu hace una pausa y mira a Kyosuke con ojos siniestros.]
Yoshimitsu: [Con sarcasmo.] Bonitos zapatos.
Kyosuke: [Reverencia.] Gracias, mi señor. [Para sí.] Che... ojalá dejasen
de meterse conmigo y mis Nike.
[Mientras el grupo se acerca a la posada, son observados por dos campesinos borrachos. Uno es alto y delgado, y el otro es más bajo y gordito.]
Campesino alto: ¡Eh, mira a esa chica! ¡Vaya un cuerpo estupendo!
Campesino bajo: ¡Es una (hic) samurai, imbécil!
Campesino alto: ¿Y qué? ¡Fíjate qué pecho! ¡Seguro que daría un montón
de niños!
Campesino bajo: ¡Verdad, verdad! ¡Mira, que viene! ¡Eh, señora, yo...! ¡Urk!
[Cae destripado al suelo.]
Campesino alto: [Su mente todavía no ha registrado lo que ha sucedido.] Aw,
¿qué pasa, señora? Tu papá debería haberte enseñado mejores moda... [Su cabeza
cae en la calle de tierra.]
Kyosuke: [Impresionado por la demostración de violencia sin sentido ante
él.] ...
Yoshimitsu: ¡M... Masako! ¡Eran sólo campesinos borrachos! Ellos...
[Nota del escritor: El samurai tenía el "derecho" de matar a quien quisiera de una clase social inferior. El privilegio se llamaba "kirisutogomen". En realidad, esto dependía de cada samurai en particular. Los que se lo tomaban con más filosofía sólo mataban si eran ofendidos deliberadamente. Los más duros se sabe que mataban por razones tan triviales como no profundizar lo suficiente la reverencia.]
Fujiwara: [Fríamente limpiando su katana con un paño.] ...se merecían
morir. Nadie insulta a mi padre de ese modo. Entremos, señor. Tenemos
mucho de qué hablar.
Yoshimitsu: [Asiente.] Desde luego.
[Mientras entran en la posada, Fujiwara envaina su katana y se gira a Kyosuke.]
Fujiwara: Encárgate de aquel follón. [Señala a los dos cuerpos.] El Shogun y yo debemos hablar en privado.
Narración de Kyosuke: Mientras permanecía allí, mirando lo que hace poco eran dos seres humanos vivos, estaba impávido, pero también confuso. Simplemente, no comprendía a Fujiwara... un día parece triste, incluso tal vez solitaria... y al día siguiente es una asesina sin corazón. Sabía que los sirvientes de la posada se encargarían de los cuerpos, así que pasé a espiar a Fujiwara. Era arriesgado, pero tenía que saber lo que ella y el Shogun estaban discutiendo.
[Kyosuke mira por una rendija en el shoji. Yoshimitsu se ha quitado el sombrero y está sentado en un cojín frente a Fujiwara.]
Fujiwara: ¿Está el Hana no Gosho tan hermoso como siempre?
Yoshimitsu: Hai, sus jardineros mejoran cada año. Estoy planeando construir
un día mi villa de retiro en Kitayama. [Irónicamente.] De todas formas,
creo que no quería hablar conmigo de arquitectura... así que, Masako,
¿cómo supiste que estaba aquí? Ni el magistrado local se ha dado
cuenta de quien soy.
Fujiwara: Su esposa me lo dijo, mi señor. Durante meses, desde que
la negociación de paz está teniendo lugar, se oyen rumores incluyendo
amenazas contra vuestra vida.
Yoshimitsu: ¿Mi esposa? Bah, le gusta cuchichear. Las amenazas de muerte
son muy comunes, Masako.
Fujiwara: Créedme, mi señor, esta amenaza no es tan común. Hace un mes
oí un rumor sobre el clan Yamana... que ellos han contratado a Akumu para
que os asesine. [Levanta su mano.] Dejadme terminar, mi señor. Ella sabía que
vos os preocupasteis bastante por esas amenazas de muerte tanto desde el norte
como desde el sur y por eso viajasteis a veces disfrazado sin vuestro atuendo
habitual. Temía una traición si enviaba hombres desde el Bafuku* para
encontraros y protegeros. Por entonces, yo estaba en Yedo. Ya que no podía
contratarme directamente, vuestra esposa me envió una carta con los detalles
de vuestro itinerario. Oyó que el asesino iba a atacar en vuestro viaje de
vuelta desde Yoshino, cuando estuvieseis cerca de Kyoto, y solo. Como
sabeis, tengo... relación con Akumu. Soy la persona más capacitada para
detenerle. Otras fuentes de información me dijeron que planearía mataros
aquí, en Mikkaichi. Y ayer recibí esta nota. [Saca el pergamino de
su kimono, y se lo pasa a Yoshimitsu.]
* El shogunado Ashikaga, establecido en Kyoto
Yoshimitsu: [Lee la nota.] Así... que está aquí de verdad. ¿No me
digas que te has metido en esto? [Se inclina hacia delante.] ¡Es una
trampa!
Fujiwara: [Con mortal calma.] He esperado dos largos y duros años para encontrarme
con él cara a cara. ¡No huiré de esta confrontación! Intentará alguna treta
sutil, ¡pero no le servirá de nada! Me llevaré su venganza y su oscura
alma con ella. Es una cuestión de honor. ¡No puedo huir!
Yoshimitsu: [Señala la nota.] Él quiere retarte en una lucha a muerte,
¿con la única condición de que yo también tengo que estar allí? ¡No tengo
que soportar esta tontería! ¿Y si me niego a participar?
Fujiwara: Mi señor, entonces os asesinará mientras duerme y no seré capaz
de protegeros. No puedo estar constantemente vigilándoos, mi señor. Antes
o después atacará. Aquí, al menos, sabemos cuando va a venir, y estaremos
preparados.
Yoshimitsu: Querrás decir que *tú* estarás preparada. [Suspira.] ¿Supongo
que te valdrá la idea de colocar trampas ocultas alrededor de la posada?
Fujiwara: No, mi señor. Las verá y nunca se acercará. por favor, consentid,
mi señor. Sabeis lo importante que es para mí.
Yoshimitsu: [Tras una larga pausa.] Está bien. Me uno a tu plan. [Suspira,
y luego habla suavemente.] Recuerdo a una joven que una vez habló por
los pasillos de palacio... vestida en blanco y carmesí, era hermosa... pero
más que eso, su alma era amable y gentil. Mira en lo que te has convertido,
Masako. Ya he perdido a un viejo y querido amigo por culpa de la espada de
ese malvado... ¿vas a dejar que te destruya a tí también?
Fujiwara: [Larga pausa, y luego con cuidado.] Si os referís a los
campesinos, mi señor, yo...
Yoshimitsu: No, no, no es eso. Tu padre y yo éramos buenos amigos, como
tú bien sabes... desde que estudiábamos juntos con Yoriyuki*. Lo sé todo
de tu vida... o al menos creo que lo sabía. La Masako que conocía no era
una asesina a sangre fría. Los asesinos son fáciles de encontrar. Oh,
ella tenía habilidad en el manejo de la katana... pero sus artes marciales
estaban limitadas por su compasión. He oído muchas historias acerca de tus
hazañas en los dos últimos años... esperaba que fuesen exageradas. ¿Qué
ha pasado con la Masako que *yo* conocía? ¿Todavía está viva, pero atrapada
en una concha de hierro, o Akumu ya se ha cobrado otra víctima? No me respondas.
Sólo tú sabes la verdad. Por el honor de tu padre, espero que sea lo primero.
* Hosokawa Yoriyuki, un ancestro del antiguo Primero de Japón
Fujiwara: ¿Sabeis... sabeis algo de Kiyomori? Ha pasado tanto tiempo...
Yoshimitsu: Sí, sé algo. [Aparta la mirada.] Yo... oí que se casó el mes
pasado. Creo que la chica era dos años más joven que tú. La verdad es que
no le dejaste elección. Ni siquiera sé si tu propio padre aprobaría tu
condición de ronin. Tú y Kiyomori, ese tonto patoso... [Sonríe
arrepentido.] ...por más que lo pienso no consigo ver lo que veías en él.
[La sonrisa se va mientras se gira para ver la cara de piedra de Fujiwara.]
Vosotros... hacíais una buena pareja.
[Vista fuera de la habitación. Kyosuke está espiando.]
Niña: Hey, ojisan, ¿qué estás haciendo ahí?
Kyosuke: [Se gira en sorpresa.] ¿¡Eeeehh!?
[Ve a una preciosa jovencita, de unos seis años, vestida con un kimono rojo.]
Niña: [Alegre.] Pareces extraño, ojisan. ¿De dónde eres?
Kyosuke: [Para sí.] Será mocosa. [A la niña.] Esto no te interesa, chica.
Vete con tu madre.
Señora: ¡Oh, ahí estás, Akiko! Deja de molestar a ese hombre y vuelve a
tu cuarto.
Akiko: Pero madre, mira sus curiosos zapatos...
Señora: [A Kyosuke.] Perdone la molestia, señor.
Kyosuke: C... claro... ¿huh? [Se gira.] F... quiero decir, Lady Fujiwara.
Fujiwara: ¿Terminaste con los cuerpos? Te ha llevado bastante. Ven conmigo.
Ya que estarás presente deberías saber lo que pas... [Suspira.] Quítate
tus zapatos, Musashi.
[Con Kyosuke siendo conducido a la habitación adyacente, Yoshimitsu se queda temporalmente a solas. Saca un pequeño pañuelo de seda, bordado con una grulla volando. Sus ojos se abren confusos...]
[Transición hacia 6 años en el pasado. Fujiwara está sentada en un jardín vestido con ropa roja y carmesí, donde ha descubierto una grulla con un ala rota. Hemos visto este jardín antes, es el jardín en la finca de su padre. Ella está en pleno entablillamiento y vendaje. En el fondo, dos jovenes están sentados desarmados*.]
* El hecho de que estén desarmados indican que son amigos íntimos
Fujiwara: [A la grulla.] No te preocupes, Tsuru-san, cuidaré de tí hasta que recuperes tus fuerzas y te eleves en el cielo de nuevo.
[Nota del escritor: En japonés, el símbolo "tsuru" significa "grulla". La grulla es usada para representar el lado amable de los Fujiwara, de la misma forma que el sombrero de paja rojo representa a Madoka. Irónicamente, "tsuru" es también el apellido de la actriz que dobla a Madoka, Tsuru Hiromi. No me dí cuenta de esto hasta que el motivo ya había sido escrito.]
Joven: Haruaki, debes estar ogulloso de tu hija. Algún día hará muy
feliz a algún joven afortunado. Tan alegre y gentil... será una esposa
maravillosa.
Haruaki: [Sonríe.] Gracias, Yoshimitsu. Se parece a su madre, ¿verdad? Pero
cuidado... puede ser testaruda y ambiciosa a veces.
Yoshimitsu: [Ríe.] Sí, es verdad. ¡Ella no es como las otras chicas de la
corte que sólo cotillean y hablan! He oído que ha derrotado al Capitán
Noritomo practicando con la katana, ¡y él es uno de los mejores espadachines
que conozco!
Haruaki: Ah, imagino que la he consentido demasiado. Eso es lo que pasa
cuando uno no tiene hijos. [Ambos ríen.]
[Vuelta al presente. Yoshimitsu mira fijo al pañuelo con ojos nublados.]
Yoshimitsu: Haruaki... haré lo posible para evitar todo daño a tu hija... pero siento que se está ganando la muerte.
PAUSA PARA LOS ANUNCIOS
Voz en off: Llega este otoño... ¡una nueva serie de Bandai!
[Se muestran las Sailor Senshi en nuevas posturas.]
Voz en off: ¡Bishoujo Senshi Sailor Moon Doble Zeta!
[Se muestran las Sailor Senshi luchando con un nuevo youma y otras amenazas.]
Voz en off: Observa como las Sailor Senshi se encuentran nuevos peligros, conocen a nuevos amigos, van a nuevos... [La voz en off se calla de golpe mientras un panda con orejas de conejo entra en la pantalla redoblando un tambor.]
Nueva voz en off: [Mientras el panda lentamente camina a través de la pantalla.] Aún sigue... nada detiene a una batería Energizer.
Panda: [Toca el tambor, gira 360 grados, gira el palillo del tambor y sigue procediendo por la pantalla.] Boom... boom... boom... boom... boom...
Nueva voz en off: Y duran... y duran... y duran...
FIN DE LOS ANUNCIOS
[Vista más tarde aquella noche. Fujiwara está en el vestíbulo de la posada. Su pelo atado en un moño, todavía ataviada con el simple kimono gris, ya que sabe que la movilidad será esencial. Una mano descansa ligeramente sobre la empuñadura de la katana envainada. Al fondo, separada de ella por una pared shoji abierta, está sentado Yoshimitsu. Se ha cambiado a un kimono azul oscuro, con dos espadas a los lados. Kyosuke está a la izquierda, llevando amplios calzones y una chaqueta gris. Tiene una incierta mirada en su cara.]
Narración de Kyosuke: Fujiwara ha decidido afrontar la confrotación uno contra uno. He intentado decirle que es una trampa, pero parece que no está dispuesta a escuchar lo que le digo. El dilema que ahora encaro, de todas formas, es lo que puedo hacer para prevenir su muerte. Sé que no debería tontear con la historia, aunque, ¿tendría el valor de mirar pasivamente como ella muere?
[De repente, de la oscuridad emerge una figura encapuchada. Vestido de negro desde la cabeza a los pies, entra en silencio en el vestíbulo. Un hombre relativamente alto, el único rasgo que vemos de él son sus pequeños y crueles ojos. Lleva un ninjato* colgada a la espalda.]
* Espada ninja
Fujiwara: [Inflexible.] Akumu...
Akumu: [Reverencia.] Mi dama Masako... qué placer verte de nuevo. [Mira
fijamente a Yoshimitsu.] Ah, el poderoso Shogun... estoy contento de que
se una a nosotros. [Ignora a Kyosuke.]
Fujiwara: ¡Está aquí para ser testigo de tu muerte!
Akumu: No te precipites. He tomado medidas para asegurarme de que no seremos
molestados.
Yoshimitsu: ¿Qué quieres decir con eso, amigo?
Akumu: Digamos que nadie en la posada, ah, nos molestará a nosotros ni a
nadie, por toda la eternidad. Había una niña pequeña, muy... bastante preciosa.
Me recordaba a tí, Masako.
Voz de Akiko en la memoria: Pareces extraño, ojisan. ¿De dónde eres?
Kyosuke: [Para sí.] Masaka... ¿¡N... no será ella!?
Fujiwara: [Con calmada ira.] ¡Monstruo! ¡Vas a pagar por todos tus crímenes!
Akumu: No lo creo así.
[Antes de que pueda reaccionar, un segundo encapuchado sale desde detrás de Yoshimitsu. Con habilidad, coloca una espada en su garganta.]
Yoshimitsu: ¡Un! ¡Menuda escoria sin honor!
Fujiwara: [Se da la vuelta.] ¡Mi señor! [Se gira para encarar a Akumu.] Ahora
veo que tus palabras no significan nada.
Akumu: La familia Yamana le envía sus saludos, Shogun. Ellos... insistieron
mucho en que no tuviese cuidado a la hora de proporcionarle su muerte. ¿Por
qué simplemente no se relaja y disfruta el espectáculo...?
Fujiwara: [Con voz de orden.] ¡Ya basta! [En tono de ritual.] Quien habla es
una descendiente de Fujiwara Kamatari, quien fundó la dinastía que ha gobernado
en Japón durante siglos... nieta del emperador Go-Kogon, hija primera del
consejero imperial, Haruaki. Mi nombre es Masako, edad diecinueve... y soy
tu muerte. [Desenvaina su katana.]
[Nota del escritor: Era una tradición para un samurai el decir su descendencia antes de luchar en una batalla.]
Akumu: [Saca su ninjato.] Qué apropiado... ¿la katana de tu padre, supongo? Bueno, debo decir que ni ella ni su alineamiento estelar parecieron ayudarle... fue una matanza fácil.
[Por un momento los dos están en silencio. La katana de Fujiwara brilla aún a la débil luz de las linternas, mientras que el ninjato está extrañamente oscuro. Entonces, los dos saltan juntos, los choques entre las espadas suenan en la noche. La batalla se parece más a una danza que a una pelea de espadachines: una graciosa y mortífera danza.]
Narración de Kyosuke: [Con la lucha de fondo.] Nunca había visto una lucha tan magnífica... ambos parecen estar igualados, movimiento tras movimiento...
[Fujiwara y Akumu golpean y detienen con furiosa precisión, sus espadas apenas se ven. Ella le fuerza contra un muro, las chispas vuelan, y sus empuñaduras se unen.]
Fujiwara: [Con los dientes apretados.] Será un gran placer matarte...
Akumu: [Fríamente.] ¿En serio? Entonces el Shogun no te importa para nada,
¿verdad? Sólo te importa matarme... admítelo.
Fujiwara: Vete al diablo... ¡Yo no admito nada, mentiroso!
[Akumu la empuja... Fujiwara mueve la espada hacia su abdomen, pero Akumu salta, gira y aterriza con gracia felina, detrás de ella, intacto... ella gira para verle... ambos combatientes hacen una pausa para observarse el uno al otro.]
Akumu: ¿Cómo se siente al ser una asesina, Masako, sin más vida que
la de la espada? Debe ser una vida muy fría y solitaria... qué irónico...
mientras me buscabas, te has convertido en tu presa más de lo que te
imaginas. [Condescendientemente.] ¿Tendrás dificultades cuando
venga la oscuridad y comiencen las pesadillas?
Fujiwara: [Fríamente.] Mi único sueño incluye tu muerte... una vez que
te destruya, este mundo será mucho mejor...
[Fujiwara ejecuta una finta rápida, y golpea... Akumu apenas puede parar y sufre una herida en la cabeza poco profunda. Sangrando a través de su capucha, lanza una estocada hacia su cabeza... Fujiwara esquiva... una cinta gris vuela por el aire, y su pelo cae suavemente por su espalda. Ella ataca a sus piernas, pero salta para evitar el ataque... el choque continúa. Fujiwara de nuevo esquiva a Akumu, pero él se las arregla para cortar su brazo derecho, soltando sangre. Impávida, sigue luchando, hasta que de repente tiembla y cae sobre una rodilla.]
Fujiwara: ¡Ah! ¿Qué... qué es esto?
Akumu: [Ríe.] Vaya, es veneno, mi querida dama Masako. Cada vez estarás más
débil... y entonces, muy pronto, perecerás. Por supuesto, tengo el antídoto...
por mi propio bien. Has sido como una espina clavada en mi costado durante
dos años... he esperado este día mucho tiempo. Ya ves, tenía algo muy
especial planeado para tí, querida Masako. Qué listo fui al extender
los rumores por palacio... que bien que la esposa del Shogun inocentemente
te dejó saber donde estaba. He matado a tu padre... y ahora os mataré a tí
y al Shogun. Me pregunto como reaccionará tu familia cuando se llegue a la
evidencia de que tú eras la asesina. Sin duda su vergüenza será tan grande
que no tendrán más remedio que suicidarse. [Con desprecio.] ¡Familias
samurai, jah! También entiendo que hayas perdido a Kitomori... ¡tu derrota
ha llegado, Masako!
Fujiwara: [Débilmente.] No, mi familia no...
[Se levanta para luchar, pero en su debilitado estado no es rival para él. La desarma, mandando su katana resbalando por la habitación. La empuja contra el suelo duramente.]
Akumu: [Eleva su espada para el golpe final.] Reúnete con
antepasados... y no te preocupes... no familia no tardará mucho.
Yoshimitsu: [Agarrado por el otro ninja.] ¡No! ¡Detente!
[La cámara se va a Kyosuke, permaneciendo con una cara de piedra... el tiempo se ha detenido.]
Narración de Kyosuke: En ese momento comprendí del todo... Fukui-sensei se equivocaba... Fujiwara no mató a Yoshimitsu... fue engañada por Akumu... ese... ese monstruo... Fujiwara... Ayukawa...
[Vista de una serie de imágenes rápidas en la memoria de Kyosuke.]
[Kyosuke atrapa el sombrero de paja rojo... Kyosuke salva a la Madoka de 10 años que caía por un terraplén... Kyosuke y Madoka besándose por segunda vez bajo el árbol... Kyosuke y Madoka pasean juntos por el campus de la universidad... Fujiwara dice "...me recuerdas a alguien que conozco"... Yoshimitsu dice "ya he perdido a un viejo y querido amigo por culpa de esa espada... ¿vas a dejar que te destruya a tí también?"... una niña de seis años le sonríe... su abuelo le avisa "si te entrometes con alguien en el pasado, ¡no serás capaz de regresar! ...Fujiwara se desploma hacia el suelo...]
[Kyosuke mira al suelo, sus puños cerrados tiemblan.]
Kyosuke: [Para sí.] ...lo siento, Ayukawa... yo... no puedo quedarme
aquí sin hacer nada...! Espero que lo comprendas... [Alza la mirada
con pura determinación.] ¡¡KUSO!!
Akumu: [Para y mira, como si viese a Kyosuke por primera vez.] ¿Ese quién
es?
Kyosuke: [Se lleva la katana de Fujiwara a las manos usando su poder, y
apunta con ella a Akumu.] Mi nombre... mi nombre es Miyamoto Musashi...
¡y NO voy a permitir que la mates! ¡¡YAAAAAAAAAA!!
[Mientras grita, Kyosuke suelta su poder, rompiendo en pedazos la espada de Akumu. Gira y hace volar al otro ninja lejos de Yoshimitsu, golpeandose la figura de negro contra un poste.]
Yoshimitsu: [Saca su katana y ataca al otro ninja.] ¡Muere!
Akumu: [Se recupera con rapidez de la sorpresa.] Imposible... ¡ni los
ninja poseen tal magia! [Alcanza su cinturón y lanza tres shuriken
con rapidez.]
[Kyosuke se gira justo a tiempo. Usando su poder, desvía la primera y apenas le pasa rozando la mejilla izquierda. Detiene los otros dos a unos milímetros de su cara, y caen inofensivos al suelo de tatami. Akumu gruñe, saca un puñal, y ataca a Kyosuke. Con otra ráfaga de poder, envía a Akumu a través de la pared de shoji a la habitación de al lado. Su cabeza golpea la viga de madera del techo con un doloroso crunch... y cae al suelo sin moverse. Kyosuke suelta la katana y corre hacia la figura quieta de Fujiwara.]
Kyosuke: [Agitándola desesperadamente.] ¡Dama Fujiwara! ¡Dama Fujiwara!
Fujiwara: [Suavemente.] ¿M... Musashi? Hace tanto frío... ¿Akumu todavía
está vivo?
Kyosuke: [Mira a través del shoji a Akumu. Su cabeza está doblada en un
ángulo poco natural.] No... [Pausa en shock.] ...él... está muerto... [Se
gira hacia ella.]
Fujiwara: Entonces el alma de mi padre descansa. Ha sido vengado, y mi
misión ha terminado. Moriré en paz.
Kyosuke: [Agarra su mano firmemente.] ¡No! No la dejaré morir... [Corre
hacia la otra habitación y busca entre las ropas de Akumu. Descubre dos
ampollas pequeñas, una blanca y otra negra. Duda, entonces agarra la
negra*. Vuelve hacia Fujiwara, se arrodilla junto a ella y suavemente
eleva su cabeza.] Tome, mi dama... bébase esto. [Ella lo hace, y de repente
tose y se queda quieta. Sus ojos se cierran. Tras unos momentos, sus ojos
parpadean y se abren y el color vuelve a sus mejillas.] Fiuuu...
* El blanco es el color tradicional de la muerte
Yoshimitsu: [Camina hacia ellos con una espada roja chorreante.] Bueno,
un asesino menos. [Con preocupación.] ¿Estará bien?
Kyosuke: [Reverencia.] Así lo creo, mi señor.
Yoshimitsu: [Tranquilizado.] Bien. [Mira a Kyosuke arriba y abajo, y sus
ojos al final se posan en las Nike. Agita su cabeza y suspira.] Posees una
magia poderosa... deben ser los zapatos.
Kyosuke: [Nerviosamente pone su mano tras la cabeza.] Ah... [Para sí.]
¿Cómo voy a explicar esto?
[Vista unos minutos más tarde. Fujiwara recuperada ha recogido su katana.]
Yoshimitsu: [Señala a ambos.] Masako, Musashi, os debo mi vida. [Reverencia.] Os lo agradezco.
[Fujiwara y Kyosuke reverencian.]
Fujiwara: Era nuestro deber, Lord Yoshimitsu. [Se gira, camina hacia
Kyosuke y levanta su katana hacia su cabeza, frunciendo el ceño.] Supe
desde el principio que no eras lo que dijiste ser. Ropas raras y extraño
dialecto, y ahora esta muestra de magia. [Amenazando.] ¿Qué clase de
persona eres? Estoy cansada de tus mentiras... ¡saca la verdad!
Kyosuke: [Traga saliva.] Yo... no puedo decirlo... lo único que puedo decir
es que soy su amigo y leal sirviente... le juro lealtad a usted y a Lord
Yoshimitsu. Si de todas formas cree que no es suficiente... [Reverencia y
ofrece su cuello.] ...máteme ahora.
Yoshimitsu: [Tenso.] ...
Narración de Kyosuke: En ese instante tenía un bulto en mi garganta del tamaño de un melón... mis rodillas temblaban tanto que apenas me sostenían... pero de algún modo, en lo más profundo de mi ser... sabía que no me mataría.
Fujiwara: [Observa, y baja su katana.] No... ya ha habido suficientes
muertes. Has demostrado tu lealtad hoy. Yo... supongo que todos tenemos
nuestros secretos. Si deseas mantener el tuyo, que así sea. [Envaina su
katana.]
Yoshimitsu: [Avanza con furia.] Pero Musashi, ¿eres un ninja? Posees una
magia poderosa... podría usar a un hombre con tus habilidades en
palacio.
Narración de Kyosuke: He usado mis poderes para salvar a Fujiwara... posiblemente esté condenado a quedarme en el pasado para siempre. Pero si tengo que quedarme aquí, la verdad es que prefiero...
Kyosuke: [Reverencia.] Lo siento, Lord Yoshimitsu, pero... [Mira a Fujiwara.] ...mi lugar... está con mi dama.
[Vista del día siguiente. Fujiwara y Kyosuke montan en sus caballos frente a la posada. Fujiwara lleva su armadura, pero no lleva casco. Una cinta roja ata su pelo en una cola de caballo. Kyosuke ahora lleva un kimono y una chaqueta amplia, al igual que una expresión seria en su cara.]
Narración de Kyosuke: Después de descansar un poco, parte del shock de lo sucedido en los dos últimos días se desvaneció. Esta era una época brutal y violenta, con mucha sangre y asesinatos... y personalmente he contribuído a ello con lo que hice con Akumu. No estaba tratando de matarle... sólo quería incapacitarle de alguna forma. La verdad, a lo mejor se merecía morir, pero nunca antes había usado así mis poderes... incluso cuando salvé a Ayukawa de aquellos matones en la Disco Moebius*. Siempre pensé que mi poder estaba destinado a ayudar a los demás... nunca pensé en usarlo para dañar a nadie. Estaba bastante preocupado, cuando menos, por haber matado a Akumu. No sólo temblaba mi fé en mi poder, sino que también empecé a preguntarme en cómo mis acciones pueden haber cambiado la historia... pero estoy contento de que Fujiwara haya sobrevivido... y mantengo la esperanza de que algún día pueda ser capaz de volver a mi propio tiempo.
* En el OVA "Huracán Akane"
Fujiwara: [Suavemente.] Todavía no te he dado las gracias por haberme
salvado la vida... siento haber juzgado mal tus intenciones.
Kyosuke: Ha sido un honor poder servirla, Dama Fujiwara. ¿Dónde, si puedo
preguntar, nos dirigimos ahora?
Fujiwara: [Aparta la mirada pensativa, hacia el horizonte.] Me iré a casa...
he estado demasiado tiempo lejos de mi familia. [Se gira hacia
Kyosuke.] Por salvar mi vida, me gustaría que tuvieras esto. [Alcanza una
bolsa y saca un pequeño pañuelo rojo de seda. Bordado en él hay una
hermosa grulla blanca. ] Siempre he admirado las tsuru.. tal gracia y
belleza y en verdad rara. [Se lo pasa a un sorprendido Kyosuke.] Gracias...
en mi nombre y en el de mi padre... Kasuga-sama*. [Reverencia, y se gira
mientras Yoshimitsu cabalga hacia ellos, llevando su kimono de viaje y
sombrero cónico.
* Kasuga fue el nombre del servidor de Amaterasu y el legendario fundador del clan Fujiwara. En el episodio anterior, al principio Kyosuke le dice que se llama Kasuga, pero no es creído
Kyosuke: ...
Yoshimitsu: Bueno, me ha llevado algo de tiempo pero al final aclaré las
cosas con el magistrado. Había quince cadáveres en aquella posada... trágico.
[Se alegra.] Pareces bien, Masako. Y por lo que a tí respecta, Musashi, ¡con
un poco de ayuda ahora pareces valer para ser su siervo! [Con malicia.]
Ya sabes... [Se inclina hacia Kyosuke.] ...podría ordenarte que vinieses a
palacio para trabajar conmigo...
Kyosuke: [Pálido.] ...
Yoshimitsu: Pero ya que te debo mi vida, supongo que puedo vivir con tu
elección de permanecer con ella.
Kyosuke: [Para sí.] ¡Fiu! [Alza las cejas y le inclina hacia atrás, perdiendo
el equilibrio y cayendo al estanque de peces.] ¡Gack! [Escupe un hilo de
agua.]
Fujiwara: [Su cara se suaviza, y sus labios se colocan en posición de ligera
sonrisa.] Musashi, ¿qué voy a hacer contigo? [Se gira a Yoshimitsu.] Os
escoltaremos el resto del camino hasta Kyoto, mi señor.
Yoshimitsu: Está bien. Vamos, partamos entonces.
[Vista más tarde aquel día. Los tres están cabalgando despacio por un tortuoso camino a través de un denso bosque. Kyosuke cabalga detrás de Yoshimitsu y Fujiwara, quienes van lado a lado.]
Yoshimitsu: [Suspira.] Masako, este paso lento me está atacando a los
nervios. ¿No podríamos ir un poco más rápido?
Fujiwara: Estoy de acuerdo, mi señor. ¡Vamos a galopar como el
viento de primavera! [Espolea al caballo.] ¡Vamos!
Yoshimitsu: ¡Al galope!
Kyosuke: Hey, esperad, yo... [Mientras su caballo echa a galopar, su pie
se resbala de la brida.] Guau, socorro... [Ve que ninguno de los otros dos
están prestándole antención.] ...yo... [Cae del caballo.] WHAAAAAAAAAA...
Fujiwara: [Con cara de procupación mientras se gira.] ¿Estás bien? ¿Eh?
[Mira mientras el caballo sin jinete trota lentamente hacia ellos.]
Yoshimitsu: [Comienza a mirar también, y comienza a ponerse nervioso al ver
que Kyosuke no está por ninguna parte. Se vuelve a Fujiwara.] ¿Qué clase
de persona es ese... Musashi? ¿D... dónde ha ido?
Fujiwara: [Muy calmada.] Él... ha vuelto a donde pertenece...
[Mira al cielo.] Sayonara, Kasuga-sama... Sewo hayami iwa ni sekaruru
takigawa no waremoto, sue ni awantozo omou*.
"Al igual que el agua que cae se separa y se reúne río abajo, puede que nos veamos en el futuro (otra generación)." De un viejo waka japonés (poema corto) del Principe Sutoku, anterior al siglo 13.
[Vuelta a 1988. En el edificio de historia de Butsumetsu, Fukui-sensei está a punto de comenzar su clase. Mientras los estudiantes sacan sus cuadernos, la clase es interrumpida por el sonido de una puerta siendo abierta a la fuerza. Mientras todos miran hacia la salida al fondo del aula, Kyosuke cae rodando por las escaleras.]
Kyosuke: [Mientras cae.] ¡Oooff! ¡Ite! <¡BAM!> ¡Ah! ¡Oof! [Aterriza
duramente en la parte de abajo. Intenta levantarse y tomar conciencia.] ¡Ah!
[Mira al resto de la clase y a Fukui-sensei mirándole.] ¡G... gomen!
Yoko: ¡Mira quien ha vuelto tras dos días de vacaciones! [Mirando a su
ropa.] ¿Qué es eso?
Nakamura: [También mirando sus ropas.] ¿Es algún tipo de proyecto para la
clase?
Yuko: [Expresión de diversión.] Sí, ¿quién se supone que eres? ¿Miyamoto
Musashi?
[El resto de la clase estalla de risa mientras Fukui-sensei trata de recobrar la atención de los alumnos.]
Kyosuke: [Pone su mano tras la cabeza y suda.] Ajajaja... [Para sí.] Parece que he conseguido volver...
[Vista unos minutos más tarde.]
Fukui: Ahora que nos hemos calmado, dejadme que empiece donde nos
quedamos el último día. El tratado que unificó las Cortes del Norte y
del Sur se completó en octubre de 1932. Como resultado, la paz fue
restaurada en el país durante varias décadas. Yoshimitsu siguió
construyendo magníficos trabajos arquitectónicos, terminando su villa
en Kitayama en 1398. [Se quita sus gafas.] Como una interesante nota
aparte, fue casi asesinado antes de que se completase el tratado. La
leyenda dice que fue ayudado por una deidad, Kasuga-sama. [Mira a Kyosuke
mientras éste se pone derecho en su asiento, con los ojos bien abiertos.]
Por supuesto, nosotros tenemos a nuestro propio ser sobrenatural, Kasuga,
aquí con nosotros. ¿Sus poderes? [La mandíbula de Kyosuke cae mientras
Fukui-sensei se inclina hacia delante.] ¡Su habilidad para interrumpir
las clases y hacer el tonto en público! [Sonríe y guiña un ojo mientras
los estudiantes ríen.]
Kyosuke: [Demasiado aliviado como para avergonzarse.] Ajaja... fiu...
Narración de Kyosuke: Pasó mucho tiempo antes de poder ser capaz completamente de hacerme a la idea de la experiencia única. Mientras estaba sentado en clase leyendo las aburridas y sosas palabras del libro de historia, me di cuenta de lo mucho que se perdió cuando leí el pasaje. Las emociones, personalidades, pasiones y experiencias... todas reducidas a notas a pie de página de un párrafo impreso en un papel. Las luchas, derrotas y victorias... desaparecidas. Masako... y la familia que dejó detrás, olvidadas y reducidas a polvo hace tiempo. De algún modo, no puedo más que preguntarme lo que pasó en aquel periodo de la historia... que nunca volverá...
Voz de Fujiwara en la memoria: ¿...nos recordarán la generaciones
futuras...? Creo que no...
Voz de Kyosuke en la memoria: Yo... estoy seguro de que alguien, en
alguna parte lo hará...
Kyosuke: [Saca el pañuelo de seda rojo de su kimono. Entonces, para sí.] Nunca la olvidaré, mi dama... lo prometo...
[Vista una hora más tarde. Al final de la clase, Kyosuke inmediatamente se levanta y corre hacia la puerta.]
Nakamura: Kasuga-san, ¿vas a ir al Chez...? [Le ve correr sin obtener
respuesta.] ¿Eh?
Yuko: ¿A dónde irá tan rápido?
Yoko: Con ese tío, cualquiera sabe. Podría estar hasta volviendo a su
planeta.
[Vista del edificio de Música de Butsumetsu. El surtido habitual de estudiantes llevando instrumentos musicales es interumpido mientras Kyosuke corre de habitación en habitación. El atuendo del siglo 14 no hace nada para calmar la conmoción. Por fin, encuentra lo que está buscando en una de las pequeñas salas de prácticas.]
Madoka: [Soltando el saxofón.] ¡¿Kasuga-kun?!
Kyosuke: [Los ojos se iluminan.] ¡Ayukawa! [Corre directo hacia sus
brazos y le da un largo abrazo.]
Madoka: [Con preocupación.] ¿Dónde has estado durante los dos últimos d...?
[Interrumpida por la muestra repentina de afecto de Kyosuke.] K... Kasuga-kun...
[Aunque sorprendida y un poco avergonzada, le abraza igualmente.]
Kyosuke: [Casi en lágrimas.] Estoy tan contento, yo... ¡pensé que nunca
volvería a verte de nuevo!
Madoka: ¿Eh? [La última frase le llama la atención lo suficiente como
para darse cuenta del inusual atuendo de de Kyosuke.] ¿Qué llevas puesto?
[Con preocupación mientas rodea con las manos su mejilla izquierda.] ¡Te
han herido! ¿...qué ha pasado?
Kyosuke: [Agarra su mano derecha con su izquierda.] Lo que pasó... [Mira
más resuelto.] ...sucedió hace mucho tiempo.
[Vista del distrito de Ginza. Cientos de tiendas, boutiques, bares, cafés, restaurante, y grandes almacenes dan al barrio el ambiente que atrae a las miles de personas que pasean y compran por el bazar callejero. En los almacenes Mitsukoshi, Madoka y Kyosuke compran varias cosas, Kyosuke se ha cambiado a un atuendo más actual.]
Madoka: [Coge un vestido de la pila y lo sostiene frente a ella.] ¿Qué
te parece, Kasuga-kun? ¿Te gusta el diseño?
Kyosuke: [Asiente.] ¡Claro! [Pone su mano tras la cabeza y sonríe.] Pero
la verdad es, sabes, que creo que todo te sienta bien...
Madoka: [Sonriendo ligeramente.] Oh, Kasuga-kun, no tienes remedio...
¿qué voy a hacer contigo? [Ambos rompen a reir.]
[Vista unos minutos más tarde. Kyosuke y Madoka pasan por una sección dedicada a la decoración ornamental.]
Kyosuke: [Para sí.] Estar con Ayukawa, incluso por algo tan mundano como
ir de compras, es justo el tónico que necesito. Incluso aunque mi
experiencia me ha ayudado a apreciar la historia un poco más, es bueno
estar de vuelta a donde pertenezco. [Saca el pañuelo rojo de seda de su bolsillo
y admira el dibujo de la grulla.] En el fondo, era realmente una persona triste
y solitaria. Menos mal que la historia no se repite con Ayukawa...
Madoka: [Coge algo de una vitrina.] ¿Bueno, qué te parece esto? ¿Qué
piensas?
Kyosuke: ¿Eh? [Se gira para ver lo que Madoka ha sacado, y su expresión se
congela.] ¿¡¿Q... qu... qué estás haciendo con eso?!?
Madoka: [Sorprendida por la reacción mientras sostiene una réplica
de una espada samurai.] ¿Eh? Pensé que iría bien en la pared de la
habitación.
[La imagen se para, la cámara se echa hacia atrás. Ante un fondo negro, vemos la foto de una Madoka sorprendida sosteniendo una katana frente a ella.]
Narración de Kyosuke: Bueno... ¡supongo que la historia sí que se repite a veces!