[Vista de un tren, viajando por un pintoresco valle entre dos cumbres montañosas. Dentro, Kyosuke y Madoka están sentados el uno cerca de la otra, frente a Hayashibara y Oda. Kasamatsu y Saito están sentados juntos en el otro lado del tren. Todos van vestidos con ropas ligeras veraniegas. Hayashibara lleva una gorra de béisbol con la inicial 'H'.]
Hayashibara: [Mirando su reloj.] Debemos estar ya llegando a Nikko.
Oda: [A Hayashibara.] Gracias por traernos contigo. Yo, al menos, normalmente
no soy capaz de financiarme una estancia en una posada occidental.
Hayashibara: No hay problema. La posada Saint Bois ofrece descuentos a
los afiliados de la empresa de mi padre, y supongo que yo cuento como uno.
Para mí es un placer poder ir con todos vosotros, aunque sólo sea un
fin de semana. [Le brillan los dientes.]
Oda: [Para sí.] Guau. ¿Cómo lo hará?
[Vista de la estación de trenes. Los seis desembarcan, recogiendo su equipaje y mirando a su alrededor. La ciudad parece hermosa y tranquila, con el río fluyendo por el centro. Muchas personas caminan a lo largo del embarcadero, ya sean solas, en grupos y parejas, jóvenes y ancianos, algunos playeros domingueros y deportistas con camisetas sin tirantas con la inscripción "Maratón '89". El día casi ha acabado, y el sol se está poniendo tras las montañas, coloreando todo con sombras anaranjadas.]
Hayashibara: [Leyendo la guía del viajero.] La posada está a quince minutos caminando hacia el norte, pasando el río. Está en las afueras de la ciudad, entre los pinares. Suena muy bien.
[Kyosuke, Madoka y Oda cogen sus bolsas. Saito y Kasamatsu, que ya han hecho lo propio, caminan adelantados.]
Saito: [Echa un vistazo y le pega un codazo a Kasamatsu.] ¡Mira cuantas
chicas hay por aquí! ¿Crees que podríamos lugar con algunas?
Kasamatsu: [Altanero.] ¡El Ninja Rojo ha dominado impecablemente las
antiguas técnicas de seducción! ¡Déjamelo a mí!
Saito: [Se encoge de hombros.] No te lo crees ni tú. Quizá podamos
acoplarnos a Hayashibara-san. Las chicas no paran de revolotear a su
alrededor.
[Tras ellos, Madoka, Kyosuke, Hayashibara y Oda caminan juntos, llevando sus bolsas.]
Oda: [Deteniéndose.] Hum, Kasuga-san, mi bolsa pesa más de lo que
pensaba. ¿Te importaría echarme una mano?
Kyosuke: ¿Eh? Claro.
[Coge una de las asas de la bolsa de Oda, mientras Oda coge la otra. Madoka y Hayashibara caminan adelantados.]
Kyosuke: [A Oda.] No creo que sea tan pesada...
Oda: Lo sé. Sólo quería hablar a solas contigo.
Kyosuke: ¿S... sí?
Oda: ¿Sabes si está... ya sabes, comprometido?
Kyosuke: ¿Qué? ¿Quién?
Oda: Hayashibara-san. ¿Sale... está saliendo con alguien?
Kyosuke: Hum... no, no que yo sepa. ¿Por qué lo preguntas?
Oda: Bueno... creo que es... está bien, ya sabes. Me pica la curiosidad.
Kyosuke: ¿Quieres decir... que te *gusta*?
Oda: [Suspira.] Es posible. Lo he estado pensando. No se si debería hacer
algo al respecto.
Kyosuke: Creo que deberías animarte.
Oda: [Se sonroja.] ¿En serio?
Kyosuke: [Se rasca la cabeza.] Bueno, si fuese yo no estaría seguro, pero
hay por ahí cierta columna de anuncios románticos que leo habitualmente,
y ella siempre le dice a la gente que se anime.
Oda: [Se pone más roja.] Sí, pero... conmigo es diferente.
Kyosuke: ¿Por qué?
Oda: Ah... bueno... quizá pudiera intentarlo, pero... em... bueno, él
siempre está pegado a vosotros dos y, ya sabes...
Kyosuke: Hmmm... veré lo que puedo hacer, ¿vale? [Para sí.] Vaya, sí
que estaría bien, así no tendría que preocuparme por él y Ayukawa.
[Mira a Oda.] Y ella también se lo pasaría bien. Debería hacer algo al
respecto.
[Vista de la entrada de la posada Saint Bois. Hayashibara está hablando con el propietario, un hombre de pelo gris, mientras Kyosuke y Madoka están firmando el registro de invitados.]
Propietario: ...vuestras habitaciones serán las número tres, seis y
nueve. Hay una cama de matrimonio en cada una, así que no tendreis problemas
para entrar dos personas en cada habitación. Todas las habitaciones están
en la segunda planta, son cuartos muy bonitos, con vistas al estanque.
También teneis un bar en la primera planta.
Saito: [Firma el registro, a Kasamatsu.] Supongo que nos toca en la
número tres. [A Kyosuke y Hayashibara.] Y vosotros en la número seis.
Hayashibara: [Asiente.] Muy bien. [Firma el registro, y le da el boli a
Oda. Oda observa las demás firmas y escribe su nombre.]
Madoka: Lo que significa que Oda-san y yo estaremos en la número nueve.
[A Kyosuke.] ¿Sabes lo que me recuerda este lugar? [Kyosuke la mira
con cara de interrogación.] ¿Recuerdas aquel hotel donde nos fuimos a
esquiar, hará dos años, con Hikaru, Yusaku y el resto de tus amigos?
La vez que casi me pillas en la du... [Mira a su alrededor.] Hum, bueno,
ya sabes.
Kasamatsu: ¿Sííííí?
Madoka: [Goterón.] Es una larga historia.
Kyosuke: [Asiente y sonríe. Para sí.] Todo por culpa del mocoso de
Kazuya. Si no hubiese intercambiado los números de las habitaciones,
nada de aquello habría sucedido. Espera, eso me da una idea. Quizá
pueda... [Mira a su alrededor y ve que Oda, Saito y Kasamatsu ya se
dirigen hacia sus habitaciones. Perfecto. [Llama a Madoka y Hayashibara.]
Uh, ¿puedo hablar con vosotros?
Hayashibara: ¿Sí?
Kyosuke: [Pone su mano tras la cabeza y ríe.] Ajajaja... sólo quería, em,
quería agradecerte el que nos invitases. Es un sitio genial, y, er,
seguro que nos lo pasaremos muy bien aquí.
Hayashibara: No es nada, Kasuga-san. El placer es mío.
Kyosuke: [Para sí.] Oda-san ya tiene que estar en su habitación...
[Vista de la número 9. Oda entra y cierra la puerta tras ella.]
Oda: Hmm... tengo unos minutos. Tal vez deba darme una ducha.
[Volvemos con Kyosuke, que está concentrándose, y las dos placas con los números "6" y "9" dejan sus respectivos sitios y flotan en el aire, intercambiando sus sitios.]
Kyosuke: [A Madoka y Hayashibara.] Uh, creo que me he dejado algo en el recibidor. Ahora mismo os pillo.
[Madoka y Hayashibara caminan hacia las habitaciones, mientras Kyosuke vuelve al recibidor.]
Kyosuke: [Carcajenándose.] Ahora sólo tengo que esperar un minuto
mientras se meten en sus habitaciones, y luego lo único que tengo que
hacer es volver a poner los números en su sitio, ¡y todo será perfecto!
Hayashibara se meterá en la habitación de Oda, a ver si le retiene allí
un rato, y yo podré pasar un poco de tiempo con Ayukawa, sin preocuparme
por él.
Propietario: [Llama a Kyosuke.] Perdone, señor. Creo que su amigo se
olvidó esto. [Señala la gorra de béisbol de Hayashibara, sobre
el mostrador.]
Kyosuke: ¿Cómo? Ah, sí. Gracias, yo se la daré. [Recoge la gorra y camina
hacia las habitaciones.]
[Durante unos minutos sólo el propietario está en el recibidor. Entonces, una chica de instituto entra, de mediana estatura, pelo marrón y una linda cara.]
Chica: [Bostezando, para sí.] Qué aburrido es esto... [Al propietario.]
¿No ha pasado nada interesante?
Propietario: Depende de lo que considere interesante, Asono-san. Hayashibara
Akira está aquí, por ejemplo.
Asono: ¿Quién es?
Propietario: Un jugador de béisbol bastante bueno, al menos que yo
sepa. También es el hijo de Hayashibara Takeo, que dirige una de las
empresas de la corporación asociada.
Asono: [Curiosa.] Ajá, creo que he oído hablar de ese tío. ¿Es... guapo?
Propietario: [Con cautela.] Bueno... presumo que así podría decirse.
Asono: Genial. ¿Dónde puedo encontrarle?
Propietario: [Señalando.] De hecho, acaba de irse para su habitación.
Asono: Guay. [Sale corriendo en la dirección indicada.]
[Vista de Kyosuke caminando hacia su habitación. Asono le adelanta a toda pastilla, se detiene de repente, y le mira.]
Asono: [Para sí.] Hmm... es mono, si fuese un cachorrito... tendrá
la edad justa... [Ve la gorra de béisbol con la letra "H".] ¡Es él!
[A Kyosuke.] ¡Hola!
Kyosuke: [Con cuidado.] Hola...
Asono: Oye, ¿quieres salir conmigo?
Kyosuke: [Con su elocuencia de costumbre.] Humph...
Asono: ¿Por favor? ¿¿Porfaaaaa?? ¡Porfaporfaporfaporfa!
Kyosuke: Umph. Ehh. Bueno, es que no puedo, porque...
Asono: [Para sí.] ¡Es tan lindo, así de tímido! [A Kyosuke.] ¡Vamos!
¡Hay un bar ahí mismo, podemos hablar!
Kyosuke: [Suspira. Para sí.] No me dejará tranquilo hasta que no hable
con ella. [A Asono.] Claro.
[Vista de Hayashibara entrando en su habitación. Se oye el sonido de la ducha desde el baño.]
Hayashibara: [Mirando por la habitación.] Guau, Kasuga debe haber llegado aquí antes que yo. Debe haber cogido otro camino. O... bah, no importa.
[La ducha se apaga, y en un minuto Oda sale de la misma, envuelta en una toalla. A Hayashibara de repente se le pone una cara de terror abyecto.]
Oda: El baño es todo tuyo, Ayukawa-san. [No hay respuesta. Oda mira, coge las gafas que estaban en la mesilla de noche y se las pone.] Hmmm. No hay nadie. ¿Pues no me pareció ver algo moverse...? Hmm. Mi vista no es *tan* mala. Bah, qué mas da. [Pone las gafas de vuelta en la mesilla de noche.]
[Vista de Hayashibara, debajo de la cama.]
Hayashibara: [Para sí.] Aargh. ¡¿Ya me he metido en la habitación equivocada?! Menos mal que no me ha pillado. [Pausa.] ¿Y ahora qué hago?
[Vista de Kyosuke y Asono, sentados en el bar.]
Kyosuke: Escucha, no puedo salir contigo porque...
Asono: [Rompe a llorar.] ¡Buaah!
Kyosuke: ¿Eh? Mira, no es nada personal, es que...
Asono: ¡Buaaaaaaaah!
[La gente a su alrededor les mira.]
Hombre 1: Oh, mira, la jovencita está llorando.
Hombre 2: ¿Qué crees que ha pasado?
Mujer 1: Seguro que es por culpa del chico.
Mujer 2: Sí. Para mí que ha roto con ella.
Hombre 3: Sí que es linda.
Mujer 3: Igual es que se ha aprovechado de ella, y ahora quiere librarse
de ella.
Umao: Ushiko-san, ¿dónde estás, Ushiko-san?
Ushiko: Umao-san, ¿dónde estás, Umao-san?
[Todos miran hacia Kyosuke, quien claramente se ve una situación incómoda.]
Asono: ¡Buaaaaah!
Kyosuke: [Confuso.] Humm, estee, ehmm, err, hum. Mira, no pasa nada,
es que...
Asono: ¡Buaaaaaaah!
Mujer 1: [A mujer 2.] ¿Y si vamos a darle una torta?
Kyosuke: [Goterón.] Creo que debería largarme.
[Se levanta y rápidamente sale corriendo del bar. Asono salta y le sigue.]
Mujer 2: [Disgustada.] Vaya, ha huido.
Mujer 1: Sí. Eso es todo lo que saben hacer hoy en día: huir.
Mujer 2: Un. No sirven para nada más.
Mujer 1: Ajá.
[Vista de Kyosuke, corriendo por el pasillo, con Asono en pos de él.]
Kyosuke: [Para sí, mirando hacia atrás por encima de su hombro.] ¡¿Qué es lo que quiere ella de mí?!
[Kyosuke pasa por el recibidor y sale fuera. Asono se detiene junto al recibidor.]
Asono: [Entre lágrimas.] ¿Me puedes dar un pañuelo, por favor? Me
molestan las lentillas. Debe haber sido el humo del bar.
Propietario: [Dándole lo que pide.] Aquí tienes.
Asono: Gracias. [Se limpia los ojos.] Ahh, mucho mejor. Bueno, vuelta a lo
que iba. ¿Por dónde se fue?
Propietario: Uhm... salió fuera.
Asono: ¡Genial! [Sale fuera corriendo.]
[Vista de la habitación de Oda, quien ya se ha vestido.]
Oda: [Pensando.] Me pregunto dónde estará Ayukawa-san. [Abre la puerta
y mira por el pasillo.] ¿Ayukawa-san?
Madoka: [Apareciendo por la esquina.] Perdona, me he retrasado. Es que
había una vista preciosa desde la ventana: ya sabes, el sol poniente, y
todo estaba tan... naranja. Muy bonito. Esta es nuestra habitación,
¿verdad?
Oda: Pues sí. [Entran en la habitación.] He tenido tiempo de darme una ducha.
Sienta muy bien.
Madoka: Oh, buena idea. Creo que yo también me daré una.
Hayashibara: [Debajo de la cama, para sí.] Urk.
Oda: Muy bien. Iré a dar una vuelta a explorar el hotel. El propietario
mencionó un bar. Ahora mismo vuelvo.
Madoka: Claro.
[Ella comienza a desvestirse, mientras Oda sale por la puerta.]
Hayashibara: [Para sí.] Ciertamente, no puedo salir de aquí ahora. Quizá cuando esté en la ducha... [Mira a su lado, y ve como los pies desnudos de Madoka se acercan a él. Entonces un sujetador cae al suelo, justo enfrente de él, y Hayashibara se congela.]
[Vista de Saito, caminando por el pasillo.]
Saito: [Para sí.] Bueno, veamos. Kasuga estaba en la seis...
[Llega a la puerta número 6, y llama. No oye respuesta, pero al escuchar con cuidado distingue el sonido de la ducha. Entonces entra en la habitación.]
Saito: [Pensando.] Uno de los dos debe estar en la ducha. Oh, bueno, supongo que puedo esperar unos minutos.
[Vista del exterior de la posada. Kyosuke pasa corriendo, seguido de Asono.]
Asono: ¡Eh, para! ¡Detente, señor H!
[Un policía que pasaba por allí la oye.]
Policía: [Para sí.] ¿Acaso ha dicho "ecchi"? ¡Si está persiguiendo a un pervertido, debo ayudarla!
[Se monta en una bicicleta y la sigue.]
[Vista de la habitación número 9, actualmente la número 6. Saito deja que pase el tiempo, hasta que la ducha se apaga. En un momento, la puerta del baño se abre y Madoka sale por la misma, envuelta en una toalla. Tiene otra toalla en el pelo, secándoselo. Los ojos de Saito de repente se abren como platos. Madoka termina de secarse el pelo, y abre los ojos, echando un vistazo. La habitación está vacía. Vista de Saito, escondido debajo de la cama, con los dientes temblando. Trata de meterse un poco más hacia dentro, cuando su espalda choca con un obstáculo. Al volverse, ve a Hayashibara mirándole.]
Saito: Urk.
[Vista de Kyosuke, corriendo por la calle. Es seguido por Asono, quien a su vez es seguida por el policía en la bicicleta. Un grupo de jóvenes, con las camisetas de la maratón del 89, advierten la procesión.]
Deportista 1: Eh, tíos, ¿habeis visto eso?
Deportista 2: Sí, parece que un policía está intentando arrestar a un
chico y una chica.
Deportista 3: Pero ellos son dos, y el policía sólo uno. ¡Eh, vamos
a ayudar a la ley!
[Todos salen corriendo, persiguiendo al policía que está persiguiendo a Asono que está persiguiendo a Kyosuke.]
[Vista de la número 9, actualmente la número 6. Madoka ya está vestida, cuando Oda entra.]
Oda: *Hay* un bar en la primera planta. ¿Quieres venir a echar un
vistazo?
Madoka: ¿Cómo está?
Oda: Bastante bien, creo. Oh, por cierto, me las dejé aquí. [Coge sus
gafas de la mesilla de noche y se las pone.] Mucho mejor así. Apuesto a que
ahora puedo hasta leer los números de las habitaciones. ¿Qué, te vienes
conmigo? Podemos beber algo.
Madoka: [Sonríe.] ¡Claro!
Oda: ¡Genial!
[Las chicas cogen la llave y salen de la habitación, cerrando la puerta tras ellas. En un minuto, Saito sale arrastrándose silenciosamente de debajo de la cama, seguido de Hayashibara.]
Hayashibara: [Observando a Saito.] ¡¿Qué estás haciendo aquí?!
Saito: [Le devuelve la mirada.] ¡Y *tú* me lo preguntas! ¡Tú llegaste
antes! ¡¿Qué estabas *tú* haciendo aquí?!
Hayashibara: ¡Estaba escondido bajo la cama!
Saito: ¡Lo sé! ¿*Por qué* estabas debajo de la cama?
Hayashibara: Porque me equivoqué de habitación, por eso.
Saito: ¿Cómo que te equivocaste?
Hayashibara: Está claro que esta es la de las chicas, la número nueve.
Saito: De ningún modo. Recuerdo haber mirado el número, es la seis.
Hayashibara: Yo también recuerdo haber visto el seis, pero supongo que
me equivoqué.
Saito: Oh.
Hayashibara: Sí.
[Pausa. Saito se acerca a la puerta y trata de abrirla, pero no lo consigue: está cerrada.]
Saito: Agh. ¡¿Por qué porras pusieron cerraduras que no se pueden
abrir desde dentro?!
Hayashibara: [Se encoge de hombros.] Quizá sean más baratas. Es una
posada barata, después de todo. [Pausa.] ¿Y si salimos por la ventana?
[Miran por la ventana. Hay una piscina cercana, con gente alrededor.]
Saito: ¡¿Quieres saltar desde la ventana del segundo piso hasta la
piscina, con toda la ropa puesta, y la gente mirando?!
Hayashibara: [Tiembla.] No, creo que no.
Saito: Yo tampoco.
[Pausa.]
Hayashibara: Bueno, ¿y ahora qué vamos a hacer?
PAUSA PARA LOS ANUNCIOS
[Vista de un céntrico hotel de la capital francesa. Un rótulo en pantalla pone "Hotel de concentración de la selección japonesa. Mundial de Francia." mientras suena una agradable musiquilla romántica.] Voz: ¿Estabas durmiendo?
[Vista de uno de los pasillos del hotel.]
Voz: Menos mal, es que tengo una cosa muy importante que decirte...
[Vista de la habitación. En una cama, Oliver está tumbado mirando al techo con las manos tras la cabeza. En la otra cama, Benji acaba de abrir los ojos ante los comentarios de su compañero.]
Oliver: Tal vez te suene raro, pero es que si no te lo digo, reviento...
[Benji se revuelve en su cama.]
Oliver: Te quiero. Te quiero desde el día en que te conocí...
[Benji se dispone a echarle cara al asunto, cuando al darse la vuelta se da cuenta de que Oliver en realidad está hablando por un móvil.]
Voz en off: Ahora con Airtel, las llamadas en horario nocturno te saldrán mucho más baratas...
[Fade out. Aparece el logo de airtel.]
Voz en off: Airtel. Llevamos la voz.
FIN DE LOS ANUNCIOS
[Vista de Kasamatsu bajando por el pasillo.]
Kasamatsu: [Silenciosamente, para sí.] ¡El Ninja Rojo, conducido por su innato sentido de la curiosidad, va en busca de aventura! [Ve una puerta marcada con el "9".] ¡El Ninja Rojo se acerca a la estancia de dos hermosas doncellas!
[Llama a la puerta. No hay respuesta. Intenta abrir la puerta, y ésta se abre. Kasamatsu echa un vistazo furtivo.]
Kasamatsu: Qué raro, no hay hermosas doncellas aquí. Hmph.
[Sale de la habitación, y cierra la puerta de golpe tras él. Alejándose, no advierte como el cartel "9" tiembla, se agita, y pierde el tornillo superior. Libre de dicha sujección, el cartelito se da la vuelta, mostrando un "6": el verdadero número de la habitación. Kasamatsu procede a recorrer el pasillo hasta otra puerta marcada con el "6". Llama, pero no hay respuesta.]
Kasamatsu: [Intenta abrirla.] Ajá, esta está cerrada. ¡El Ninja Rojo contempla la rara posibilidad de emboscar a sus enemigos, dado que su guarida está vacía! [Abriendo una navaja de bolsillo de la Armada Suiza.] ¡El Ninja Rojo jamás deja su humilde morada sin las versátiles herramientas obtenidas tras peligrosos trueques!
[Tras unos segundos hurgando la cerradura cede y Kasamatsu entra en la habitación. Cierra la puerta de golpe tras él. Fuera, el cartel tiembla y se da la vuelta, conviertiéndose en un "9".]
Kasamatsu: [Mirando por la habitación vacía.] ¡El Ninja Rojo vislumbra
la posibilidad de gastar una de sus consumadas travesuras!
Voz: Sólo es Kasamatsu. No tenemos que escondernos.
Segunda voz: ¿Por qué se ha metido *él* aquí?
Primera voz: Supongo que también se habrá perdido.
Segunda voz: Oh.
Kasamatsu: [Mirando con pánico a su alrededor.] ¡El Ninja Rojo cree que
está alucinando! Voces misteriosas suenas en su cerebro, y...
Saito: [Saliendo de debajo de la cama.] Como si tuvieras cerebro. ¿Tú
también te has perdido?
Kasamatsu: ¿Ehh? ¿Qué estais haciendo aquí? ¡¿Y qué estais haciendo
debajo de la cama?!
Hayashibara: [También sale de debajo de la cama.] Pensábamos que eran
las chicas.
Kasamatsu: [Indignado.] ¡No soy las chicas! ¡Ni siquiera soy *una* chica!
[Le pica la curiosidad, y espía debajo de la cama.] ¿Kasuga no estará
por aquí también?
Saito: Pues no. Debe estar perdiendo el tiempo por alguna parte.
[Vista de Kyosuke, corriendo por la calle, perseguido por Asono, perseguida por un policía en bicicleta, perseguido, por cuatro deportistas. Vista de la número nueve.]
Saito: Creo que nos equivocamos de habitación.
Kasamatsu: ¿Qué quieres decir? Esta es la número 6. He visto el cartel
en la puerta.
Hayashibara: Yo creo que también vi el seis.
Saito: De todas formas, creo que... entramos en la de las chicas mientras
la ducha...
Kasamatsu: ¿Os estabais duchando?
Saito: ¿Qué? Oh, no, ellas se estaban duchando.
Kasamatsu: [Con los ojos bien abiertos.] ¿Juntas?
Saito: ¿Cómo que juntas?
Kasamatsu: [Babeando.] ¿Se estaban duchando juntas?
Saito: ¡Baka hentai! ¡Claro que no!
Kasamatsu: [Niega con la cabeza.] Entonces no entiendo como pudisteis
entrar si se estaban duchando de una en una.
Saito: [Niega también con la cabeza.] Es una larga historia.
Hayashibara: Lo importante es que ahora podemos salir de aquí. [A Kasamatsu.]
¿Acaso conseguiste una llave extra para entrar en la habitación?
Kasamatsu: [Orgulloso.] ¡Ninguna puerta o cerradura representa un
obstáculo para el Ninja Rojo!
Saito: ¡Ajá, forzaste la cerradura!
Kasamatsu: ¡Pin-pon!
Hayashibara: Escucha, posiblemente debas hacerlo de nuevo, ya
que tenemos que escapar de aquí.
Kasamatsu: Pues sí. [Sacando su navaja de bolsillo.] ¡El Ninja Rojo se
prepara una vez más para demostrar sus supremas habilidades! El Ninja Rojo...
[Es interrumpido cuando se oye la puerta desbloquearse desde fuera.]
Kasamatsu: [Deprisa.] ¡El Ninja Rojo decide ejercitar sus excelsas habilidades para ocultarse!
[Madoka y Oda entran en la habitación.]
Madoka: [Estirándose y bostezando.] Bueno, ha sido divertido. Siento
haberte sacado de allí. Es que estoy tela de cansada.
Oda: No, está bien. Yo también tenía que volver, aunque... aún no tengo
ganas de dormir.
[Vista de Hayashibara, Saito y Kasamatsu. Los tres están apretujados debajo de la cama.]
Saito: [Susurra.] Jo, ¡¿*por qué* no para de ir y venir todo el
tiempo?!
Hayashibara y Kasamatsu: ¡Shhh!
Madoka: ¿Has oído eso?
Oda: ¿El qué?
Madoka: Como alguien haciendo callar a otro.
Oda: Pues no.
Madoka: Oh. Debe haber sido el viento.
Oda: Sí. Oye, ¿has visto a alguno de los chicos esta noche?
Madoka: No. Me pregunto donde se habrán metido.
[Goterones respectivos por parte de Hayashibara, Saito y Kasamatsu.]
Oda: [Guiña a Madoka.] Seguro que Kasuga-san está persiguiendo a las chicas.
[Vista de Kyosuke, perseguido por Asono, el policía, y un grupo de deportistas. La gente en la calle toma nota del curioso grupito.]
Observador 1: ¡Vaya, sí que corren rápido! Debe ser la maratón,
incluso tienen escolta policial.
Observador 2: Pero el que va delante no lleva traje de deporte.
Observador 1: A lo mejor es que la maratón está abierta a todos.
Observador 2: Suena divertido. ¿Y si nos unimos a ellos?
Observador 1: ¡Claro! ¡Vamos allá!
[Ambos salen corriendo, uniéndose al grupo. Más gente en la calle comienza a unirse también al grupo, el cual aumenta de tamaño rápidamente, hasta alcanzar una pequeña multitud.]
Kyosuke: [Mirando hacia atrás horrorizado.] ¡¿Por qué todos van detrás de mí? No creo que pueda aguantar mucho más. Voy a tener que usar los poderes...
[Se concentra y gana velocidad.]
[Vista de los chicos bajo la cama de la número 9. Están bastante incómodos, no sólo debido al poco espacio, sino también por la conversación que se lleva a cabo en el cuarto.]
Madoka: No, no creo que Kasuga-kun ande persiguiendo chicas.
Oda: [Riendo.] Quieres decir, ¿que no tiene ninguna posibilidad
aunque lo intentase?
Madoka: [Riendo.] No, no he dicho eso. Aunque supongo que Hayashibara-san
tendría más suerte.
Oda: [Soñando.] Sí, la verdad es que es guapo.
Madoka: [Asiente.] Y siempre tiene una multitud de chicas tras él.
[Goterón de Hayashibara.]
Oda: ¿Qué me dices de Saito-san?
Madoka: ¿Saito-san? Bueno, él *ya* tiene dos novias...
[Goterón de Saito.]
Oda: [Asiente.] Cierto. Y bueno, Kasamatsu-san... ehm...
Madoka: Bueno...
Oda: Creo que aún tiene que graduarse en la guardería.
[Goterón de Kasamatsu.]
Madoka: [Bosteza.] De todas formas... creo que estoy muy cansada.
Quizá deba irme a dormir pronto.
Oda: Ah, bien. Pues yo creo que me vuelvo al bar.
Madoka: Diviértete. Yo me voy a poner la ropa de noche.
[Goterón conjunto.]
Oda: Claro. [Pausa. Los chicos oyen el susurro de una tela.] ¿Vas a dormir con *eso*?
[Nuevo goterón conjunto. Más sonidos de ropa.]
Oda: Guau, Ayukawa-san. Sí que tienes una buena figura.
[Los chicos abren los ojos de golpe. Más susurros.]
Oda: Oye, ¿qué talla de sujetador tienes?
[Los chicos se desmayan.]
[Vista de Kyosuke, corriendo bajo una farola encendida, con una gran multitud tras él. La gente a los lados de la calle animan a los corredores. Hay globos y música alrededor, y la emisora de noticias local ya está retransmitiendo la carrera.]
[Vista de la número 9. Está oscuro, y Madoka está dormida en la cama. Bajo la cama se oye un poco de conmoción.]
Saito: [Susurrando a Kasamatsu.] ¡Eh, cuidado con las manos!
Kasamatsu: ¿De quién es la mano, entonces? ¡Sé que no es la mía!
Hayashibara: [Susurrando.] No es una mano, ¡es mi pie!
Saito: ¡Bueno, cuidado de todas formas!
Kasamatsu: Oíd, ¿creeis que estará dormida?
Saito: Espero que sí. ¿Lo intentamos?
Hayashibara: ¡¿Y si no lo está?!
Saito: Entonces supongo que nos tendremos que quedar aquí, debajo de
la cama, TODA LA NOCHE.
Hayashibara: [Goterón.] Para mí que está dormida.
[Uno tras otro, lentamente, los chavales se arrastran desde debajo de la cama, moviéndose hacia la puerta. Entonces, abriéndola tan sólo un poco, los tres se deslizan fuera sigilosamente, y cierran la puerta tras ellos. Los tres se arrastran por el suelo, hasta que Kasmatsu se topa con algo de cabeza. Mira hacia arriba, y ve al propietario que les observa con cara de puzzle.]
Kasamatsu: Urk.
Propietario: ¡¿Qué estais haciendo los tres arrastrándoos por el pasillo?!
Kasamatsu: ¡Err... hum... nos hemos perdido!
Propietario: ¡¿Que os habeis perdido?! ¡¿En el pasillo?!
Hayashibara: Err, quiere decir que hemos... ¡perdido algo!
Propietario: ¿Qué habeis perdido?
Saito: Hum... ¡mis lentillas! ¡Deben estar por el suelo en alguna parte!
¡Así que las estamos buscando!
Propietario: ¡Pero si llevas puestas tus gafas!
Saito: ¡Yo... me las puse porque con ellas veo mejor!
Propietario: Oh. Volvamos al principio, ¿por qué estais gateando por el
pasillo?
Saito: Decidimos buscar por aquí, porque... hum... porque... ¡aquí hay
más luz!
Propietario: Ohh. Humm. Bien. [Para sí.] ¿Qué pasa esta noche que
todos los que llevan lentillas se comportan de forma extraña? [A los chicos.]
Bueno, buena suerte. [Se va.]
Saito: [Se pone en pie de un brinco.] ¡Ufff! ¡Por fin a salvo!
Hayashibara: ¿Por fin? ¡Yo me he tirado más tiempo debajo de la cama
que tú!
Kasamatsu: [Señalando.] Eh, tíos, mirad qué raro. Esta es la número 9.
Saito: [Mirando.] Tienes razón. Esto *es* raro. Recuerdo claramente que
ponía que era la 6.
Kasamatsu: ¡Pues te equivocaste!
Saito: ¡Que va!
Kasamatsu: ¡Anda que no!
Hayashibara: ¡Shh! ¡No tan alto! Haríamos mejor yéndonos a nuestras
habitaciones. Ya he tenido bastantes sobresaltos por esta noche.
Kasamatsu: ¡El Ninja Rojo jamás se harta de aventuras!
Saito: Sí, claro.
[Saito y Kasamatsu parten hacia la número 3. Hayashibara observa con atención el cartel de la puerta.]
Hayashibara: [Pensando.] Me pregunto dónde estará Kasuga-san...
[Vista de Kyosuke corriendo delante de una multitud. Hay una línea de meta colocada al final de la calle. Kyosuke mira a su alrededor y ve que varias personas están alcanzándole. Con una última brizna de esfuerzo, se adelanta y cruza la línea en primer lugar. La multitud ruge de júbilo y le rodea.]
Kyosuke: [Pensando, para sí.] Bueno, al menos he perdido de vista a esa pesada.
[Vista del bar en la planta baja de la posada. Oda está sentada en una de las mesas, meciendo una copa. Hayashibara entra.]
Hayashibara: Oh, hola.
Oda: [Le mira.] ¿Qué hay? [Mira alrededor.] ¿Estás... sólo?
Hayashibara: [Se encoge de hombros.] Saito y Kasamatsu dijeron que estaban
cansados, y no tengo idea de dónde se ha metido Kasuga. Oye, ¿te importa
si me quedo aquí contigo?
Oda: [Se sonroja un poco.] Para nada.
[Hayashibara se sienta junto a Oda, avisa a la camarera y pide una cerveza. Oda le observa, jugueteando con la servilleta. Durante un momento hay un inconfortable silencio.]
Hayashibara: Dime, ¿qué te parece el sitio hasta ahora?
Oda: Ah, está bien.
[Otra pausa.]
Oda: [Para sí.] Esta sí que es la mía. Creo que debería... ¿o tal vez
no?
Hayashibara: [Interrumpiendo su concentración.] Parece como si estuvieses
dándole vueltas a algo.
Oda: [Para sí.] Bueno, anímate, Oda. [Mira hacia él y baja la vista.]
Yo... quería pedirte algo.
Hayashibara: ¿Sí?
Oda: Tal vez no sea una... pregunta apropiada, así que... perdóname si
así lo crees. [Suspira. Con cautela.] ¿Qué piensas de mi respuesta a tu
carta del mes pasado en la columna de "Querida Oda"?
Hayashibara: [Se pone pálido.] ¿Cómo...?
Oda: Vi tu firma antes, y reconocí la letra.
Hayashibara: [Traga saliva.] Oh. Bueno... yo... aún no he decidido nada.
Verás, le prometí a Kasuga-san que no competiría con él. [Suspira.]
O tal vez ya haya roto otra promesa, no lo sé.
Oda: Hum. ¿Quieres... hablar de ello?
[Vista de Kyosuke, entrando en la posada. Está claramente exhausto tras su carrera nocturna.]
Kyosuke: [Acercándose a la número 6.] Por fin puedo dormir algo... tal vez una ducha antes... nah, estoy hecho polvo. Me la daré mañana. [Pone la mano en el pomo y se congela.] Ups. ¡Casi se me olvida lo de los números! [Tiembla.] Me meteré en un buen lío si entro en esta habitación.
[Anda sin prisa hasta la número 9 y entra. Dentro está oscuro.]
Kyosuke: [Para sí, caminando a tientas.] Ajá... este es el armario...
y esta es la mesilla de noche... y esta es la cama... y esta es la pierna
de Hayashibara...
Madoka: [Medio dormida.] ¿Hum...?
Kyosuke: [Para sí.] Oh, ¿le habré despertado? [Susurra.] Perdona.
Madoka: [Volviendo a dormirse.] Uhmm...
Kyosuke: [Se desnuda y se mete bajo las sábanas. Susurra.] Buenas noches.
[Fade out de Kyosuke y Madoka durmiendo el uno junto al otro.]
[Vista del bar. Oda y Hayashibara aún están sentados en la mesa. Hay varias botellas vacías de cerveza junto al codo de Hayashibara.]
Hayashibara: ¿...qué puedo hacer? La verdad es que me gusta. ¿Debería
pasar de todo y animarme? Ya sabes, montar una buena: flores, chocolatinas,
cenas en restaurantes de lujo, paseos a medianoche por la playa. Puedo
llevarla a Hokkaido de fin de semana cuando me apetezca. Creo que le
gustaría.
Oda: [Agita la cabeza.] Me temo que las cosas no funcionan precisamente
así, Hayashibara-san.
Hayashibara: ¿Y cómo sé qué es lo que vale? No puedo ir y preguntárselo
por la cara.
Oda: [Calmada.] Puedes preguntárselo a otra persona.
Hayashibara: ¿Y a quién? Además, ¿a quién le importa esto? [Oda suspira.]
No puedo pedírselo a mis amigos, porque están metidos en esto, y no
tengo... parientes que puedan ayudarme. [Pausa.]
Oda: [Mira con cautela a Hayashibara.] ¿Sabes, Hayashibara-san? Creo que
no deberías beber más cerveza.
Hayashibara: [Suspira.] Es fácil decirle a los demás lo que han de
hacer y lo que no, ¿verdad?
Oda: [Agita la cabeza.] Sólo te he dado un consejo. Eso no significa
que sea tu madre.
[Pausa. Hayashibara contempla a Oda y no dice nada.]
Oda: [Se la cuenta de lo que acaba de decir.] Ohh... lo siento. Yo...
lo olvidé. No quería ser... ser...
Hayashibara: [Niega con la cabeza.] No pasa nada. [Pausa.] Creo que mejor
me largo. [Se levanta y echa un vistazo, parece desorientado.]
Oda: ¿Estás bien?
Hayashibara: [Intenta sonreir.] Estoy bien... sólo... un poco cansado.
Oda: Deberías echarte. [Deprisa.] No es que te esté dando órdenes ni nada...
[Hayashibara asiente débilmente.]
[Vista de la número 6. La puerta se abre desde fuera, y Hayashibara entra, apoyado en Oda. Por los pelos cae sobre la cama y se enrosca en posición fetal.]
Oda: [Mira alrededor.] Me pregunto dónde estará Kasuga-san. [Advierte
que Hayashibara está tiritando.] ¿Estás bien, Hayashibara-san?
Hayashibara: Estoy... bien. Sólo tengo un poco de... frío.
Oda: Aguanta un poco, voy a traerte una manta.
[Busca por el armario, y vuelve con una manta.]
Oda: ¿Te parece bien esta? [Silencio.] ¿Hayashibara-san? [Observa atentamente.] Oh... se ha dormido. ¿Y ahora qué hago?
[Hayashibara se gira y murmura algo en sueños. Oda se mira y se inclina hacia su rostro.]
Hayashibara: [En sueños.] Mamá...
[Oda se congela. Luego recobra la compostura, estira la manta y con cuidado tapa a Hayashibara. Tras eso, apaga la luz y se sienta en el sillón, apoyando la cabeza en el brazo y contemplando a Hayashibara durmiendo. Fade out.]
[Vista de la mañana siguiente. Kyosuke se despierta y se estira. Madoka está acurrucada junto a él, completamente cubierta por la manta.]
Kyosuke: [Para sí, levantándose.] Es hora de ducharme. Me vendría muy bien después de la carrera de anoche.
[Se mete en la ducha. En un minuto, Madoka se despierta y se ve sola en la cama. El sonido de la ducha se oye desde el baño.]
Madoka: [Se estira.] Sí que es madrugadora Oda-san.
[Se levanta, se viste y se va. En un minuto, Kyosuke sale del baño.]
Kyosuke: [Viendo la cama vacía.] Oh, supongo que ya se ha levantado. [Se viste y se va.]
[Vista de la número 6. Hayashibara parpadea y abre los ojos. Lo primero que ve es a Oda, durmiendo en el sillón. Hayashibara se levanta y suavemente toca el brazo de Oda. Ella abre los ojos.]
Oda: [Dormida.] ¿Huh?
Hayashibara: Oda-san... ¿has pasado toda la noche durmiendo en el sillón?
Oda: [Se frota los ojos y mira el reloj.] ¿Eh? Ah. Sí, supongo que sí.
[Se pone roja.] Yo... sólo quería asegurarme de que estabas bien, y al
final me parece que caí frita. [Tiembla.] Esto parece tela de
inapropiado, ¿verdad?
Hayashibara: Bueno... un poco. Sabes, te estaría... realmente agradecido
si no le dices a nadie lo que pasó anoche. Quiero decir, lo de...
Oda: [Agita la cabeza.] Comprendo, no diré una palabra.
Hayashibara: [Asiente.] Gracias.
Oda: No hay de qué. Me alegra... haber podido ayudarte.
[Hayashibara asiente y sonríe. Sus dientes brillan.]
[Vista de Kyosuke, entrando en la recepción del hotel, donde está Madoka.]
Madoka: Ohayo, Kasuga-kun.
Kyosuke: Ohayo. ¿Quieres venirte a desayunar?
Madoka: Quizá debamos esperar a los demás.
Kyosuke: Bien. [Se sienta.] ¿Qué tal has dormido esta noche?
Madoka: [Se sienta junto a él.] Bueno... así, así, de hecho.
Kyosuke: ¿Pasó algo?
Madoka: Bueno... Oda-san no es la mejor compañera de cuarto, según he
visto. Volvió del bar cuando estaba dormida y me despertó.
Kyosuke: Ah, muy desconsiderado por su parte.
Madoka: Un. Además, ¿sabes qué? [Susurra a Kyosuke.] Ronca.
Kyosuke: ¡¿En serio?!
Madoka: Un. Incluso traté de agitarla un poco, pero no paraba.
Kyosuke: Vaya, qué horror. Pues, ¿sabes? Mi compañero de cama tampoco
era perfecto. Anoche estaba muy cansado, pero recuerdo que se tiró todo
el tiempo moviéndose y dándo vueltas.
Madoka: Oi, muy mal. [Pausa.] Sabes, Kasuga-kun...
Kyosuke: ¿Sí?
Madoka: Quizá, en el futuro, nosotros...
Kyosuke: ¿Sí?
Madoka: Ya sabes...
Kyosuke: ¿Sí? Ah... ¿quieres decir...?
Madoka: Un...
Kyosuke: Ah...
[Saito, Kasamatsu, Hayashibara y Oda entran en recepción.]
Saito: ¡Buenos días, tortolitos!
Kasamatsu: ¿Nos vamos a desayunar? Yo no lo dudaría.
Kyosuke: [Para sí.] ¡¿Por qué han tenido que llegar justamente
ahora?!
Madoka: Claro. Vamos.
[Abrem la puerta, y los rayos del sol matutino entran de golpe.]
Oda: Oh... es deslumbrante.
Hayashibara: [Asiente.] Hace un buen día para dar un paseo... o hacer
senderismo... o ver la puesta de sol.
Madoka: [Sonríe.] ¡Suena muy bien!
Kyosuke: [Sonríe igualmente.] ¡Parece que vamos a pasar un día
estupendo! ¡Venga! ¡Vamos!
[Todos salen corriendo por la puerta.]