El Ova comienza con una escena de Kyosuke camino de su apartamento y habitación. Madoka está leyendo una carta a Kyosuke. "¿Cómo estás? Te escribo desde Hawaii. Son las cinco aquí. Oí un poco de ruido en la playa, y cuando miré el cielo y el mar azules habían cambiado, en un flash, y como en un mundo de sueños todo se volvió naranja".
Madoka y Kyosuke están en la habitación de un hotel en Hawaii. Kyosuke narra: "Hoy es nuestro segundo día aquí. Es como el cielo, un verdadero paraíso. Hasta ayer todo iba bien, y de repente, sin previo aviso, sucedió".
Kyosuke, Madoka y Hikaru juegan en la piscina, y más tarde en la playa. Verdaderamente se lo están pasando bien. Cansados, los tres caen rendidos en la arena de la playa. Hikaru no puede creer aún que estén allí. Kyosuke está sediento, por lo que Hikaru se ofrece para ir a buscar unos refrescos. Antes de irse comenta que vio en el periódico que hay una rica persona en la playa que por lo visto tiene el mismo nombre que ella. Kyosuke no consigue encontrar su cartera y se da cuenta de que se la dejado en la haitación. Hikaru se ofrece voluntaria para ir a buscarla: dice que más tarde quiere ir de compras y resulta que ella también se ha dejado la suya allí. Los tres están en Hawaii porque los padres de Madoka van a dar un concierto, y los han invitado a los tres.
Esperando al ascensor en el vestíbulo del hotel, Hikaru se da cuenta de que un extraño tipo la está mirando. Hikaru entra en el ascensor, pero al llegar a su planta nota como si alguien la siguiese. Hikaru sale corriendo por el pasillo para escapar de él. Finalmente, se da la vuelta y pregunta "¿quién eres que me persigues así? ¿Qué es lo que quieres?". Pero sólo hay un pasillo vacío detrás de ella...
De vuelta a la playa, Madoka se está poniendo la crema solar. Kyosuke la mira mientras comenta: "En mitad del Pacífico, en una isla remota a 6200 kilómetros de Tokyo, Madoka se está bronceando y se está poniendo muy muy atractiva...". Madoka termina de sorprenderle pidiéndole que la ayude a ponerse la crema por la espalda. Kyosuke accede, pero al vacilar un instante, Madoka le culpa de tener malos pensamientos, lo que Kyosuke niega. Kyosuke entonces se recrea un poco con el tacto de la espalda de Madoka: "parece más larga que la vida misma". Distraído, Kyosuke mete sus manos debajo del broche del bikini. "¡Lo sabía!", se queja Madoka. Kyosuke asegura que ha sido un accidente, y se cubre enseguida para recibir un tortazo. Un latido más tarde, Kyosuke descubre que Madoka se ha desabrochado el bikini y le está ofreciendo su espalda descubierta. Por poco se desmaya del vértigo...
En la habitación de Kyosuke, Hikaru encuentra su cartera. Al oir un golpe en la puerta, Hikaru se pregunta si no será el tipo de antes. Echando un vistazo por la mirilla, ve que es alguien con una carta para ella. Hikaru no se da cuenta de que en realidad está dirigida a Hikari Hiyama. Al abrir la puerta, el chico apaga su simpatía y trata de entrar por la fuerza.
En la playa, Madoka comenta que Hikaru está tardando: ya han pasado 30 minutos. Kyosuke advierte que el concierto será al anochecer, y piensa que Hikaru se habrá ido de compras. Madoka, aún preocupada, va a buscarla, y Kyosuke va con ella. En el hotel, los dos encuentran la habitación destrozada, preguntándose ambos si Hikaru no habrá sido secuestrada...
Al sonar el teléfono, Madoka lo coge respondiendo en un perfecto inglés. Son los secuestradores con instrucciones. Kyosuke agarra el teléfono y comienza a gritar: "¿Quién eres? ¿Qué? ¡Nou polís! ¡No entiendo! ¡Habla en japonés!". Los secuestradores acaban colgando.
Madoka y Kyosuke esperan en el lugar indicado más instrucciones. Los secuestradores les han dicho que metan todo su dinero en una bolsa y que sigan los pasos que les indicaron si quieren volver a ver a Hikaru de nuevo. Un chico se acerca y les entrega una nota: "Venid a Diamond Head. Queen's Choco".
Kyosuke y Madoka recorren el trayecto en moto, mientras Kyosuke piensa que todo esto es el resultado de dejar que Hikaru vaya a buscar su cartera. Ella dice que tal vez deberían haber llamado a la policía, pero Kyosuke responde que no podían: "ello podría poner la vida de Hikaru en peligro. Tenemos que resolver esto nosotros mismos". Los dos llegan a un mirador sobre el puerto, tratando de encontrar las siguientes directrices. Madoka comenta que todas estas vueltas que les están haciendo dar no son más que para comprobar que no les están siguiendo. Madoka encuentra una nota en el telescopio del mirador, que pone "Blue Dolphin". Al mirar por el telescopio, Madoka ve que uno de los yates del puerto se llama "Blue Dolphin". Madoka se lo muestra a Kyosuke, y los dos se dirigen allí. Kyosuke se pregunta "bueno, esto es América. ¿Y si nos apuntan con un arma?", pregunta para la cual Madoka no tiene respuesta.
Los dos llegan allí al anochecer. El barco sólo tiene un guardián. Al subir a bordo furtivamnte y buscar a Hikaru, en vez de a ella encuentran una nota de los secuestradores. Mientras Kyosuke intenta leerla, el secuestrador se adelanta y les dice "¡manos arriba!", golpeándole con la culata de la pistola. Kyosuke y Madoka son sacados del barco y atados en un almacén cercano.
Madoka se despierta primera y le pregunta a Kyosuke "¿estás bien? ¿Cómo está tu cara?". Kyosuke tiene pinta de haber sido duramente golpeado, pero dice que está bien. "Estoy acostumbrado...". Kyosuke le pide a Madoka que cierre los ojos. "Voy a lanzar un hechizo". Cuando ella los cierra, Kyosuke usa sus poderes para librarse de sus ataduras, explicándole a Madoka que sus ancestros fueron ninjas.
Los dos oyen sollozos al otro extremo de la gran habitación. Es una chica, y está contenta de que ellos dos sean japoneses. Ha sido confundida con la hija del presidente de una compañía, y echa de menos Japón. Comienza recitando un poema acerca de su país natal, y termina nombrando el nombre de Kyosuke Kasuga. Es Hikaru, que no cabe en sí al ver que la figura que divisaba era su sempai, aunque no lleva muy bien su cautividad. Kyosuke le dice: "princesa, hemos de regresar juntos a Japón".
Justo entonces llegan los secuestradores, dejando caer la mochila con el dinero en el suelo. "The deal's off, you didn't bring enough money" (No hay trato. No habeis traido suficiente dinero). Madoka responde: "but we're only in Junior High. We don't get that much allowance" (Somos alumnos de instituto. No podemos permitirnos tanto). Los secuestradores argumentan que Hikaru es la hija del hombre que posee todas la refinerías de la isla. Hikaru les dice que ella no es semejante persona, y Madoka traduce para los secuestradores, los cuales toman la determinación de matarles de todas formas formas y echarlos como comida a los tiburones.
Los dos alzan las pistolas, dispuestos a ello. Los tres chicos retroceden, y Kyosuke usa sus poderes para hacer que las pistolas se encasquillen. Kyosuke explota todas las luces del lugar, y Madoka les conduce fuera de la guarida, tumbando al guarda que había en la puerta. Kyosuke recoge la pistola que deja caer.
Los dos corren hacia el garage, y un coche con uno de los secuestradores dentro avanza hacia ellos. Los tres corren, quedando atrapados en un callejón sin salida. Mientras el coche se dirige a atropellarles, Madoka le quita a Kyosuke la pistola, apunta y dispara contra el coche. El retroceso la manda volando, pero la bala impacta contra el coche, y éste se estrella contra la pared.
Por fin, la policía aparece en escena, poniendo las cosas en orden y rellenando informes. Kyosuke comenta que al final se han perdido el concierto, y se pregunta se les van a dejar volver a Japón.
De vuelta a su país, la cámara se desplaza hacia el apartamento y la habitación de Kyosuke, quien le está leyendo una carta a Madoka. "Saludos, gracias por tu carta. De todas formas, y con todo lo que sucedió, al final volvimos sanos y salvos a Japón. Pero nunca olvidaré aquel momento único en el que temí por mi vida. De eso hace ya una semana. Ahora, no se por qué, las cosas parecen un poco aburridas. Creo que algún día deberíamos volver para allá con todo el mundo". Kyosuke añade algo que no está escrito en la carta. "P.D.: A decir verdad, ojalá fuésemos nosotros dos solos..."